La etapa Sezze - Fossanova de la Vía Francígena del sur es un recorrido que combina panoramas abiertos y espiritualidad, y que acompaña al caminante desde los montes Lepinos hasta la tranquilidad de uno de los complejos monásticos más bonitos del Lacio.
Partimos de Sezze, dejando atrás poco a poco la altura para descender hacia la llanura pontina. El trazado alterna caminos blancos, tramos asfaltados secundarios y senderos rurales, con un recorrido predominantemente en bajada en la primera parte, más suave y llano en el final.
El paisaje cambia progresivamente: de los perfiles montañosos se pasa a campos de cultivo, canales de recuperación y amplios espacios abiertos, en un entorno más agrícola y silencioso. La distancia es de unos 20-22 km, sin grandes dificultades técnicas pero con un fondo variable.
La llegada a la abadía de Fossanova es el momento más evocador: el complejo cisterciense, de puro estilo gótico, acoge a los peregrinos con su armonioso claustro y su ambiente recogido. Es un lugar de gran valor histórico y espiritual, perfecto para terminar el día en recogimiento.
Una etapa que combina descenso panorámico, campiña del Lacio e intensa espiritualidad, una de las más emocionantes del tramo hacia el bajo Lacio.