La etapa de unos 31 km puede ser reducida según sus necesidades, y aprovechando las paradas intermedias. Se camina siempre en la naturaleza, subiendo y bajando entre las colinas, a lo largo del camino uno de los lugares del corazón de la Via: Pieve de Saddi.
Los sellos en la credencial del peregrino siguen aumentando, y la meta paso a paso sigue acercándose. En esta etapa, se dejan atrás las lineales geometrías de las plazas de Città di Castello, para llegar entre bosques y a menudo bajo el sol, a la ciudad de Pietralunga. Después de unos 6 km de la partida se llega a la localidad Il Sasso, punto de parada y sobre todo último punto útil para abastecerse de agua y de comida. Desde aquí inicia la subida progresiva y luego la bajada hasta un “lugar del corazón” de la Via: Pieve de’ Saddi, centro de la primera cristianización de la Alta Valle del Tevere y durante siglos centro religioso de toda el área montana.
El camino prosigue entre subidas y bajadas entre valles y campos donde el silencio y la paz regeneran el espíritu. En el recorrido diferentes puntos de parada para restablecer las fuerzas, que permiten afrontar las continuas subidas y bajadas que llevan a Pietralunga, donde podrá gozar de la tranquilidad y de la acogida calurosa de este pequeño burgo umbro. La etapa por su longitud es afrontada con calma, aprovechando las paradas intermedias. Le aconsejamos que conserve las energías para afrontar la última bajada y luego la subida para llegar a Pietralunga.