Etapa simple de unos 15 km.
En camino por los campos de Spoleto, dominados por las extensiones de olivos que recubren por completo las colinas.
Algún tramo de subida, pero el esfuerzo es recompensado por la belleza del paisaje. Etapa simple en la parte inicial, pero con algunos tramos de fuerte pendiente. Se parte de la Catedral de Spoleto para dejar atrás el centro histórico recorriendo via delle Mura Ciclopiche (Murallas Ciclópeas). En el primer tramo, con una breve desviación, se aconseja la visita a la Basílica de San Salvatore, introducida en el grupo de los bienes de patrimonio de la UNESCO como ejemplo excepcional de arte de época longobarda.
El camino prosigue por caminos secundarios fortificados por encinas, abandonando el tráfico de la ciudad e introduciéndose en el campo. El paisaje ha cambiado: de las montañas boscosas de Valnerina se camina en llano, al lado de la costa plantada de olivos, en la cual se ven Trevi y Asís, mientras que en el lado opuesto se ven los montes Martani y la ciudad de Montefalco. Inicia la subida para llegar a los burgos de Eggi y de Bazzano, Inferior y Superior, donde las mesas y los bancos invitan a una parada regeneradora.
Se desciende y se camina entre campos y prados y siguiendo las señales se costea un amplio bosque de pinos de Alepo. Se camina tranquilamente por un cómodo sendero y a poca distancia se vislumbra el campanil de la iglesia de Poreta. Una vez llegados al camino asfaltado, se debe prestar atención: las señales indican subir a la derecha por el castillo de Poreta, que merece una visita por el espléndido panorama. Como alternativa, dejando atrás las señales, se baja por la izquierda siguiendo la dirección del campanil, y a poca distancia se llega a la parte baja de Poreta.