Monterotondo es la conexión entre el área de la Sabina romana y Roma.
La etapa de hoy prevé una larga distancia y habrá que salir temprano. Como alternativa se puede parar en una de las etapas intermedias: Montelibretti, Nerola, Acquaviva y Poggio Corese. A lo largo del camino, en la primera parte se debe prestar atención al tráfico de vehículos.
Una vez que ha superado el paso subterráneo, se divisan los restos medievales de la recortada “Torre della Fiora”. Se camina en la naturaleza de la Macchia di Gattaceca. El área está protegida tanto por el valor botánico de sus fragmentos forestales como por el intenso karst que se manifiesta con grutas y agujeros naturales.
La Via de Francisco en Lacio evoca e imita, en algunos puntos, a las antiguas calles consulares romanas, hoy aún utilizadas para la viabilidad: la vía vieja Nomentana y la vía Salaria vieja. El recorrido alterna tramos en subida y bajada hasta Montelibretti. Después de una parada en el pueblo se parte hacia Acquaviva, Nerola con el recortado castillo Orsini y Passo Corese. Última parte de subida progresiva, no pendiente, pero constante para llegar al final de la etapa: Ponticelli.