La etapa de Configni a Greccio atraviesa uno de los tramos más evocadores de la Vía de San Francisco, en el corazón del Valle Santa reatino. La ruta discurre entre colinas de los Apeninos del Lacio, bosques, olivares y senderos rurales inmersos en un paisaje silencioso y profundamente natural.
La llegada a Greccio conduce al célebre santuario de Greccio, lugar simbólico del franciscanismo donde san Francisco de Asís realizó el primer belén en 1223. A lo largo del camino se encuentran pequeños edificios religiosos, pueblos de piedra y antiguos caminos que conservan la memoria histórica del territorio.
Desde el punto de vista etnoantropológico, la etapa narra la cultura campesina de Sabina y del Valle Santa, ligada a la producción de aceite, a la cocina tradicional y a formas de religiosidad popular aún vivas en las comunidades locales.
Este tramo de la Vía de San Francisco es ideal para quienes buscan un camino lento e inmersivo, entre espiritualidad, naturaleza y patrimonio cultural.