Etapa de la ruta que pasa por Caprese Michelangelo.
Desde la tierra del genio del Renacimiento, Caprese Michelangelo, siguiendo los pasos de Francisco, continuas hacia el castillo de Montauto, encontrando bellos paisajes rurales y edificios sagrados que enriquecen el recorrido con fe y oración.
Pasas por la aldea de San Cristoforo y por la iglesia de San Paolo, para luego llegar al pueblo rural de Selva Perugina, desde donde, a poca distancia, se encuentra el santuario de la Madonna della Selva, rodeado de castaños. Erigido en el lugar donde la Virgen se apareció en el bosque, cerca de una capilla, el santuario conserva una pintura que representa a la «Virgen de la leche», que data del siglo XIV y es objeto de peregrinaciones y devoción.
En el límite de la reserva natural de los montes Rognosi, el itinerario conduce a las proximidades del castillo de Montauto, construido en el siglo XII en una posición dominante sobre los territorios circundantes, propiedad aún hoy de la noble casa de los Barbolani. Aquí, Francisco, huésped de la familia, se alojó varias veces durante sus viajes de La Verna a Asís y una vez, sintiendo la muerte cercana, regaló su sotana como recuerdo a su devoto amigo, el conde Alberto II Barbolani, la cual hoy se conserva como reliquia en el santuario de La Verna.
Los testimonios dedicados al santo, el tabernáculo y el manantial de San Francisco, advierten de que se está a punto de llegar al pueblo medieval de Anghiari, tierra de castillos y conflictos, y de la célebre batalla del mismo nombre entre los ejércitos florentino y milanés, pero también de espiritualidad; entre sus numerosos edificios sagrados, la iglesia de la Croce es un lugar de fe especialmente vinculado a san Francisco.