Superada Sant'Agata, se regresa a la Valmarecchia, en la parte más alta, en la frontera con la Toscana. El paisaje cambia radicalmente, pasando de un entorno bucólico y campestre a uno montañoso, típico de los Apeninos. La etapa se desarrolla principalmente por caminos de tierra y carreteras asfaltadas poco transitadas, lo que facilita el caminar y permite disfrutar de los panoramas que se pueden admirar. La primera parte coincide con el recorrido 'Frate Francesco a Sant'Agata Feltria', que, en unos 30 minutos, llega al sitio arqueológico del convento de San Francesco ai Piani, donde se puede apreciar una obra reciente que conmemora el paso de San Francisco. En la última hora, se camina por los bosques en las laderas del Monte Fumaiolo. Se pasa por el eremitorio de Sant'Alberico, probablemente fundado por San Romualdo, cuya presencia está documentada desde 1043. Continuando por un bonito camino de montaña y luego por una hermosa vía de piedra, conocida como 'Via Granducale', se llega a la aldea turística de Balze.