La ruta discurre por una zona bastante poblada, por lo que nos sorprenderá encontrarnos con una enorme cascada de 30 metros de altura en el centro urbano de Isola del Liri. Merece la pena detenerse a admirar este impresionante espectáculo natural mientras tomamos un café o un helado. Para quien quiera llegar rápidamente a Arpino, existe una variante que acorta el recorrido en 6 km. Nuestro itinerario continua siguendo un tramo del Río Liri hasta llegar a la Abadía de San Domenico en Sora, un maravilloso complejo cisterciense fundado en 1011 por San Domenico di Sora sobre las ruinas de la casa natal del famoso orador Marco Tullio Cicerone. De especial interés es la cripta, donde el santo está enterrado. La ruta continúa a lo largo del Río Fibreno, afluente del Liri y luego sube abruptamente hasta Arpino, donde podemos visitar la antigua Acrópolis de Civitavecchia para admirar las murallas megalíticas y el único ejemplo de arco apuntado en Italia.