Se parte de Rocca di Mezzo, un pueblo situado en una posición central en la meseta y sede del Parque Natural Regional Sirente Velino. Esta ubicación lo convierte en un lugar ideal para comenzar una etapa corta pero densa, capaz de introducirte de inmediato en el paisaje de los Apeninos y en su respiro abierto. La Villa Cidonio, elegante edificio modernista-ecléctico de los años veinte y sede legal del parque, representa un paso de gran valor simbólico: aquí el camino se encuentra con la dimensión institucional y cultural del territorio, en un espacio que habla de protección, paisaje y visión. Continuando hacia Rovere, el recorrido mantiene un ritmo accesible e invita más a la contemplación que al esfuerzo. Es precisamente esto lo que lo hace interesante para quienes buscan una experiencia de senderismo por las mesetas de los Abruzos que combine una orientación sencilla, un ritmo tranquilo y una continuidad narrativa entre los distintos lugares. La llegada a Rovere te ofrece un pueblo de perfil más recogido y fortificado, uno de los más antiguos de la zona, situado a los pies del Sirente y a unos tres kilómetros de la capital municipal. La iglesia de S. Maria Maddalena, edificio del siglo XIX de carácter rural, acompaña la entrada al pueblo con una presencia sobria y coherente con el tono de la etapa: discreta, esencial y profundamente arraigada.