El parque eólico de Collarmele, en el monte Coppetella, introduce una marca contemporánea sólida y reconocible, que convive con el perfil salvaje de los relieves de Marsica. Es uno de los puntos que hacen que esta etapa sea diferente de las demás: no solo naturaleza y silencio, sino también una presencia tecnológica que aquí no rompe el paisaje, sino que lo interpreta. La planta está actualmente en funcionamiento, cuenta con 5 aerogeneradores de 1,5 MW y se presenta como símbolo de un desarrollo vinculado a la sostenibilidad y al diálogo con el territorio.