El Camino de Francisco continúa por las colinas que dominan el valle de Spoleto, entre olivares protegidos por muros de piedra seca.
La etapa es de 12 km, pero la presencia de numerosas subidas y bajadas puede ralentizar el paso. Seguiremos por caminos de tierra inmersos en el paisaje de olivos, con algunos tramos por carreteras secundarias.
A lo largo del camino nos encontraremos con el pueblo de Campello Alto, con sus características murallas. Aquí se halla el convento de los padres barnabitas, dedicados a la meditación y al silencio.
Seguiremos cuesta arriba por un camino pedregoso que asciende abruptamente entre olivos hasta la ermita franciscana de las Allodole, donde vive una comunidad franciscana según la regla de su fundadora, la hermana María. Tras la cancela se encuentran un pequeño bosque, el eremitorio y la gruta donde, según la tradición, pasó san Francisco (se ruega respetar los horarios de silencio y oración).
El Camino de Francisco continúa entre suaves subidas y bajadas hasta que, a lo lejos, aparece el núcleo de Bovara, con la iglesia de San Pietro, donde fray Pacífico tuvo su visión.
Seguimos cuesta arriba hasta Trevi, encaramada a una colina.
Antes de llegar al pueblo, merece una parada la iglesia de la Madonna delle Lacrime.
El antiguo pueblo histórico bien merece una visita, especialmente el Complejo Museístico de San Francesco, que alberga el Museo de la Cultura del Olivo, el Museo Arqueológico, la iglesia, con un magnífico órgano del siglo XVI, y la pinacoteca, donde puede admirarse una conmovedora «Virgen con el Niño» de Pinturicchio.