Etapa de la ruta que pasa por Sansepolcro.
Desde Sansepolcro, perla histórica de la Alta Valtiberina e importante parada de las peregrinaciones de san Francisco para llegar a La Verna o regresar de allí, en unos pocos pero sugerentes kilómetros se llega a Anghiari, destino final del Camino de Francisco en Valtiberina.
Una etapa corta, pero no por ello menos rica en historia y espiritualidad, en la frontera entre la Toscana y Umbría. Tras bordear brevemente el río Tíber, el recorrido se dirige a la pequeña aldea de Sansepolcro, Gricignano, pueblo de especial devoción a san Francisco en el que se han organizado eventos dedicados a él. A lo largo del camino, una vez en el municipio de Anghiari, nos encontraremos con la iglesia románica de Santa Maria en Corsano, en la localidad de San Leo, decorada con una espléndida «Virgen de la leche», un fresco de la escuela de Arezzo del siglo XIV, y pasaremos cerca del castillo de Sorci, una pequeña fortificación con un gran encanto, impregnada de mitos y leyendas, ya que parece que un fantasma infesta sus muros, y fuente de inspiración de grandes obras, como la película cómica italiana por excelencia «Non ci resta che piangere», con Troisi y Benigni.
Preludio histórico a la llegada a Anghiari, uno de los pueblos más bonitos de Italia, conocido por su riqueza arquitectónica y artística y por la batalla del mismo nombre librada en 1440 entre las milicias milanesas de los Visconti y la república florentina, evento inmortalizado por Leonardo da Vinci.