Desde el pueblo de Colfiorito se atraviesa el territorio de la famosa marisma del Parque Regional de Colfiorito, un lugar de interés natural internacional. Se prosigue hacia la aldea de Forcatura, recorriendo la carretera asfaltada que atraviesa la meseta.
Una vez superada Forcatura, el camino continúa a lo largo del vasto tramo de pastos abiertos que caracterizan esta parte del recorrido. A continuación, se llega al pueblo de Sostino, donde una fuente de agua fresca y la sombra del lavadero son un punto ideal para hacer un alto en el camino.
Una vez que se deja el pueblo, se afronta el descenso que conduce a Pale. El sendero atraviesa la ladera de la montaña siguiendo el curso del Menotre, cuyo estruendo se vuelve progresivamente más intenso. Te encontrarás con los distintos saltos de agua que forman las espectaculares cascadas del Menotre, uno de los lugares más evocadores de todo el camino y destinado a permanecer en el corazón del peregrino. Al llegar a la pequeña plaza del castillo de Pale, los bancos y la fuente ofrecen la oportunidad de hacer una breve parada.
Continuando el descenso, se llega a la localidad de Belfiore y al curso del río Menotre. Siguiendo la señalización del Camino, el recorrido conduce hacia la localidad de Scanzano, un lugar ideal para hacer un descanso antes de los últimos kilómetros.
Desde Scanzano se continúa a lo largo del talud cubierto de hierba del río Topino, uno de los elementos naturales más característicos de la etapa. Siguiendo el trazado señalizado, llegarás finalmente al Ponte della Liberazione y, por tanto, al centro de Foligno, donde finaliza el recorrido.
Esta etapa, que se recorre en descenso desde el puerto de montaña de Colfiorito hacia el valle Umbra, atraviesa todo el territorio de Foligno. Aunque hay varias fuentes a lo largo del trayecto, es aconsejable aprovecharlas para rellenar la cantimplora siempre que sea posible, ya que muchos tramos están especialmente expuestos al sol. El recorrido incluye algunos de los tesoros naturales más significativos del camino: la marisma de Colfiorito, las cataratas del Menotre y el talud del río Topino, que acompañan al peregrino hasta su llegada a Foligno.