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Como moverse y viajar por Italia

Moverse por Italia es muy fácil, todo gracias a una excelente red de infraestructuras que conecta todo el país. Desde un viaje rápido en avión hasta trenes que te permiten admirar nuestros bellos paisajes desde la comodidad de tu sillón ; desde la experiencia en carretera con buses y coches hasta viajar por mar en los barcos disponibles: no faltan alternativas.

Elige cómo moverte

Una red ferroviaria capilar permite llegar hasta los lugares más recónditos de Italia disfrutando de paisajes únicos.

Moverse entre grandes ciudades es aún más fácil gracias a los trenes de alta velocidad en Italia: se puede llegar a Roma desde Milán en poco más de tres horas. Todo en nombre de la comodidad, gracias a los numerosos servicios disponibles a bordo, como wifi gratuito, catering, asistencia a discapacitados, guardería, transporte de animales y bicicletas.

Puedes planificar tus viajes, por turismo o negocios, eligiendo entre las más de trescientas conexiones diarias que ofrecen las compañías ferroviarias italianas Trenitalia e Italo Treno (NTV). Puedes comprar los billetes en línea en los sitios web de las dos compañías, en las agencias de viajes o en las taquillas de las estaciones de tren.

Antes de subir al tren, es aconsejable comprobar si es necesario sellar el billete en alguna de las máquinas de la estación.

Además de los trenes de alta velocidad, hay conexiones de trenes regionales e interurbanos, por ejemplo, que te permiten llegar a toda Italia, incluidas las pequeñas ciudades, y disfrutar de las vacaciones en el mar o en la montaña con viajes totalmente ecológicos.

Los buses de línea conectan todos los destinos de Italia, desde las grandes ciudades hasta los pueblos. Sus itinerarios atraviesan inevitablemente paisajes y escenarios únicos, de mar o de montaña, uniendo las numerosas pequeñas joyas diseminadas en cada rincón de Italia. Siempre es aconsejable reservar tu plaza on-line con antelación, por teléfono o en los distribuidores autorizados.

En Italia se reconoce el permiso de conducir europeo. Los ciudadanos de países no pertenecientes a la UE deben ser titulares de un permiso de conducir internacional (IDP).

Una amplia red de autopistas, identificables por señales verdes, atraviesa todas las regiones italianas. Dos autopistas principales conectan el norte y el sur de Italia:

  • La Autostrada del Sole (la A1, que pasa por Milán, Bolonia, Florencia, Roma y Nápoles) 
  • La Adriática (la A14, que une Bolonia, Ancona, Pescara, Bari y Taranto). 

En las autopistas se cobra peaje: se puede pagar en efectivo o con tarjeta de crédito. Alternativamente, hay métodos más rápidos, como:

  • La Viacard, que es una tarjeta magnética que puede utilizarse en los peajes automáticos y manuales, o bien entregarse al empleado de la cabina de peaje. 
  • Telepass es el sistema de pago automático más práctico y rápido, basado en el reconocimiento electrónico a distancia y el cobro de la tasa al usuario: permite pagar sin detenerse en el peaje y evitar las colas.

Para cualquier información sobre las condiciones meteorológicas, los costes de los peajes o el tráfico, puedes detenerte en los "Punti Blu", situados en los puntos principales de autopista, ponerte en contacto con el sitio web oficial de Società Autostrade o llamar al numero 803.111 del Call Center Viabilità, que funciona las 24 horas del día.

Una alternativa a las autopistas es la densa red de carreteras estatales, indicadas con señales azules. Gratuitas, con uno o dos carriles, son rutas secundarias que permiten disfrutar de nuestra belleza natural: son menos rápidas, pero hacen el viaje mucho más interesante.

 

Estaciones de servicio y gasolineras en Italia

Las gasolineras (sin plomo, diesel) y las estaciones de servicio (GLP o gas natural) se encuentran prácticamente en todas partes, tanto en la red de autopistas como en las carreteras secundarias. A lo largo de las principales autopistas y en varios núcleos de población -no necesariamente los más grandes- se pueden encontrar ya columnas de carga rápida para vehículos híbridos o eléctricos.

 

Aparcar en Italia: reglas de estacionamiento

Las zonas de aparcamiento de las grandes ciudades están delimitadas por franjas de varios colores: las blancas suelen indicar aparcamiento gratuito, las amarillas , aparcamiento reservado (minusválidos, taxis, etc.), y las azules , aparcamiento de pago. El precio de estos últimos varía en función de la ciudad y, en algunas, de la zona. Es aconsejable consultar la información de los carteles y las estaciones de pago para saber las horas y los días en que es obligatorio pagar por aparcar, así como el coste por hora de estacionamiento.

Viajar en avión por Italia es fácil, gracias a la amplia oferta de vuelos y compañías aéreas. Las conexiones entre las ciudades son numerosas y conectan la península con Sicilia, Cerdeña y las islas menores. En Italia hay unos cuarenta aeropuertos medianos y pequeños, presentes en todas las regiones italianas (excepto Molise y Basilicata).

Las principales compañías aéreas italianas son:

  • ITA 
  • Air Dolomiti
  • Neos.
Barcos, hidroplanos y transbordadores conectan los puertos de toda la costa italiana y de las islas grandes y pequeñas de nuestro país. El servicio está disponible todo el año y, según la compañía y tipo de barco, es posible llevar un vehículo a bordo con un coste adicional. En muchos casos puedes llegar a las pequeñas perlas del Mediterráneo para una excursión de un día. Y si llevas tu bicicleta, ¡no tendrás que pagar ningún suplemento!

Italia es el destino perfecto para los ciclistas, tanto por su geografía, que ofrece desniveles al alcance de todos con paisajes únicos, como porque en nuestro país es posible aprovechar otros medios de transporte sin abandonar nunca la bicicleta. Los vehículos de dos ruedas se pueden transportar en todos los trenes marcados con un gran icono de bicicleta.

Podrás traer gratuitamente una bicicleta (desmontada y contenida en una bolsa convenientemente cerrada o una bicicleta plegable), colocándola en los espacios previstos para el equipaje. Si no hay espacio suficiente, puedes colocarla en otro lugar, siempre que no estorbe ni sea una molestia para otros pasajeros o para el personal a bordo. En cualquier caso, las dimensiones no deben ser superiores a 80x110x45 cm

Si no dispones de una bicicleta plegable y necesitas transportarla montada, infórmate en la taquilla sobre el horario de los trenes con servicio de transporte de bicicletas y las tarifas que se aplican.

Todos los barcos y las naves ofrecen transporte gratuito de bicicletas.

En las grandes ciudades, pero también en algunos pueblos pequeños, encontrarás servicios de alquiler de coches, bicicletas y scooters: una forma ágil y económica de realizar viajes limitados.

Los autobuses y tranvías circulan a diario por las ciudades italianas, conectando los centros históricos y las afueras y, en las zonas extraurbanas, para llegar a las ciudades y pueblos más pequeños. Recuerda comprar tu billete en los puntos de venta autorizados -tiendas oficiales, quioscos, bares- antes de subir a bordo. Acuérdate de validarlo una vez que abordes. El servicio es muy frecuente de lunes a viernes, con horas de finalización que varían según la zona. En las grandes ciudades existe un servicio nocturno, de frecuencia reducida. Los fines de semana, el número de viajes disponibles disminuye, pero la duración del servicio por la noche se amplía.

En Milán, Roma, Nápoles, Brescia, Turín, Catania y Génova es posible desplazarse en metro para viajar rápidamente. Otras ciudades italianas tienen líneas de tren rápido o tranvía, que son similares a los verdaderos metros. Durante la semana, el servicio es constante y termina a horas que varían de una ciudad a otra. Los fines de semana, el número de viajes y la hora de finalización del servicio cambian.

Para viajes rápidos, especialmente en la ciudad, los taxis son una opción viable. Puedes encontrar este servicio en las ciudades más grandes y en los centros turísticos (con mayor frecuencia en temporada alta), pero también en los pueblos más pequeños gracias a la gestión a través de una aplicación.

En Italia, los taxis autorizados son blancos y deben llevar la palabra "Taxi" en el techo. También deben contar con un taxímetro que indique en tiempo real el coste del trayecto, al que, según el caso, hay que añadir costes adicionales por equipaje, días festivos, trayectos nocturnos, rutas extraurbanas (como en el caso de los trayectos a los aeropuertos). Para reservar un taxi, tienes que dirigirte a las zonas correspondientes, indicadas con líneas amarillas o un cartel naranja, o llamar a los números de radiotaxi, que varían de una ciudad a otra.

Hay un único número de teléfono, de pago, el 892192, disponible en todo el país, que envía las solicitudes a más de sesenta empresas de radiotaxi, lo que cubre aproximadamente el 70% de los vehículos disponibles en el país. En algunas ciudades, también es posible reservar un taxi a través de aplicaciones que puede descargar en su smartphone.

Como alternativa, hay muchas agencias oficiales de alquiler con chófer a las que puedes acudir para tus desplazamientos por la ciudad o a media/larga distancia.

Desconfía siempre de quien te pare al llegar a la ciudad, en el aeropuerto o en la estación, para ofrecerte un servicio de taxi: se trata de personas no autorizadas a las que hay que evitar. En Italia, los taxis tienen islas dedicadas fácilmente identificables y los conductores no van de un lado a otro captando clientes.

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