Iglesia de Santiago en Orvinio: la planta octogonal con los frescos de Vincenzo Manenti
A las afueras del pueblo, en una colina junto a la carretera que lleva a Vallinfreda, la iglesia de Santiago en Orvinio es un edificio de planta octogonal con una única entrada orientada al norte. La nave, con una altura de 12,64 metros, tiene una forma irregular inscrita en una elipse.
Ocho lados y capiteles dóricos
El octágono es irregular, con los dos lados largos más extensos que los demás. Las paredes interiores presentan pilastras lisas enlucidas que sostienen capiteles de piedra local de estilo dórico. Una franja decorada con angelotes y flores las une, interrumpida solamente por el arco que se abre hacia el ábside. Allí dentro, sobre el altar de mármol consagrado, se encuentran dos frescos atribuidos a Vincenzo Manenti: La Predicación de Santiago y Jesús y la Samaritana.
Frescos perdidos y sustituidos
Los altares laterales fueron en su día tres, tal y como se recoge en la «Visita Corsini» de 1781: uno dedicado a Santiago Apóstol y los otros dos con pinturas del Santísimo Crucifijo y de varios santos. A lo largo del siglo XX, estas pinturas fueron sustituidas por obras de autor desconocido que representan el Sueño de San José y la Visitación. Los altares originales ya no existen.
La fachada y el tímpano de los Muti
La fachada barroca se compone de tres tramos, siendo el central el más alto, con 4,80 m, y coronado por un gran tímpano que luce el escudo de armas de la familia Muti. El techo muestra distintas angulaciones en las vigas, lo que indica que las paredes laterales se elevaron en un momento posterior.