Torricella in Sabina: un viaje entre pueblos, leyendas y sabores
En el Camino de San Francisco se encuentra Torricella in Sabina, un pueblo cuya historia resuena en la leyenda de la «Torre di Celia», donde se cuenta que una condesa murió de inanición. Al pasear por sus callejuelas se atraviesan siglos de historia, desde el arco medieval que conduce al casco antiguo hasta el cañón, testigo silencioso de la Segunda Guerra Mundial.
Entre castillos y antiguas vías romanas
El viaje no termina aquí. La fracción de Ornaro Alto conserva un encanto medieval intacto, con su castillo disputado entre los Brancaleone y los Orsini y una pequeña iglesia que alberga un tesoro: un altar tallado a partir de un antiguo miliario de la Via Salaria. No muy lejos, el puente Sambuco, una imponente obra romana de hace 2000 años, da testimonio de la importancia de estas tierras desde la Antigüedad.
Creatividad y sabor: las tradiciones de Oliveto Sabino
No obstante, es en Oliveto Sabino donde las tradiciones estallan en un derroche de creatividad y buen gusto. Aquí, en diciembre, se enciende el Gnommero, un gigantesco árbol de Navidad compuesto en su totalidad por cuadrados de lana de colores tejidos a ganchillo. Un evento que celebra la artesanía local y el aceite nuevo. En primavera se celebra la feria de los Vertuti (Sagra dei Vertuti), una sopa de legumbres y cereales, mientras que en verano triunfa la pizza frita, que se puede degustar dulce o salada.
Los pueblos y las fracciones se pueden visitar libremente. Para obtener más información sobre ferias y fiestas, como el Palio degli Orsini en julio, se recomienda consultar los calendarios de eventos locales.