Saracinesco: el pueblo de los relojes de sol
El nombre ya es una historia. Saracinesco derivaría de un grupo de invasores sarracenos que, en lugar de marcharse, decidieron establecerse en esta cima de los montes Ruffi y fundar un asentamiento. Nos encontramos a 53 km de Roma, a 952 m de altitud, en uno de los pueblos más altos del Lacio. Desde las calles de piedra caliza que suben hacia la fortaleza medieval la vista se extiende sobre los montes Lucretili, el valle del Aniene y, en los días despejados, hasta los picos de los Abruzos.
El museo del tiempo
Saracinesco es conocido como el «pueblo de los relojes de sol». Por sus callejuelas se encuentran 7 puntos con relojes de sol e instrumentos de medición solar: un reloj ecuatorial, uno pastoral, un reloj de sol horizontal, uno vertical de cuadrante declinante, uno analemático, un reloj de Lambert y una reproducción del Globo de Matelica la de época romana. Se trata de un museo al aire libre, llamado museo cívico del tiempo, que no tiene taquillas ni horarios. Lo único que hay que hacer es pasear.
Porcini, trufa y De Sica
En los montes Ruffi crecen hongos porcini y trufa, protagonistas de la gastronomía local. En otoño se celebra la fiesta de la polenta, que se sirve en las scifette, los platos tradicionales de madera del Lacio. En las paredes del pueblo hay un mural dedicado al director de cine Vittorio De Sica, quien solía utilizar estos territorios como escenario de sus películas. El valle del Giovenzano, al que se puede llegar a pie desde el pueblo, ofrece senderos entre bosques y manantiales.