Santopadre: el pueblo de la Ciociaria nacido de la devoción a un peregrino inglés
Una colina entre bosques, viñedos y olivares, callejuelas empedradas que se dan a escaleras y pasajes abovedados, gruesas murallas salpicadas de siete torreones circulares: Santopadre es el pueblo medieval más pequeño de la Ciociaria, en el valle medio del Liri. Ya en la época romana se alzaban aquí villas de personajes ilustres, entre ellos Tito Pomponio Ático, cuñado de Cicerón; de hecho, aún afloran vestigios de aquella época en los alrededores del monte Campeo.
De Castrum Foroli al «santo padre»
Un documento de 1018 lo denomina Castrum Foroli: el nombre antiguo, quizás derivado de forum (pequeño mercado), cambió cuando la gente comenzó a venerar a San Folco, peregrino inglés del siglo VII que se detuvo aquí a su regreso de Tierra Santa y pasó el resto de su vida atendiendo a los enfermos. Tras su muerte se difundió la fama de sus milagros. El epíteto santo padre acabó sustituyendo al topónimo.
La iglesia de San Folco y el caballero de Arpino
La iglesia del siglo XVI dedicada al patrón, con capacidad para 1400 personas, conserva en el altar mayor un lienzo de doble cara del caballero de Arpino que representa la Última Cena. En la misma iglesia, las reliquias del santo reposan en una urna relicario. A pocos kilómetros se abren las gargantas del Melfa, un cañón de 14 km entre bosques, cascadas y paredes rocosas: una puerta natural hacia el parque nacional de los Abruzos.