Morro Reatino: un castrum medieval con vistas al valle del Velino
A 745 metros de altitud, sobre un espolón rocoso asomado al valle del Velino, Morro Reatino conserva intacta la estructura de un castrum medieval. Las casas se disponen en círculos concéntricos en torno a los restos del castillo, encerradas entre murallas con almenas güelfas y torreones — redondos y cuadrados — que recuerdan el papel de avanzadilla defensiva del burgo. En 1152, Labro lo donó a la Basílica de San Juan de Letrán a cambio de protección contra los normandos. Desde aquí se vigilaba la frontera entre los Estados Pontificios y el Reino de Nápoles.
La Madonna Mozzapiedi
La Iglesia de San Lorenzo Mártir custodia un fresco de 1480 vinculado a una leyenda local: durante un asalto nocturno, la Virgen habría aparecido y cortado los pies a los bandidos, haciéndoles precipitar desde la colina. Las mujeres del pueblo encargaron el cuadro en señal de agradecimiento — de ahí el nombre de Madonna Mozzapiedi ("Virgen cortapies"). En el interior también se conserva una urna cineraria romana reutilizada como pila bautismal.
Bosques, ermitas y caminos
En la localidad de Coste Lignano se alza la Ermita de San Miguel Arcángel, rodeada de castañares y robles. El territorio recorrido por el Camino de Francisco (Cammino di Francesco) y el Camino de Benedicto (Cammino di Benedetto) es rico en setas, trufas y castañas. A mediados de agosto, la Sagra della Pizzola celebra la masa de pan frita — dulce o salada — típica del pueblo.