Marano Equo: el pueblo del valle del Aniene en la zona de los manantiales de agua de Roma
Marano Equo es uno de los pocos pueblos del Lacio que conserva en su nombre el recuerdo de los equos, el pueblo guerrero que habitaba el valle del Aniene antes de la conquista romana. Situado en una colina entre los montes Ruffi y el río, esta aldea ostenta un récord poco conocido: en esta zona brotaban los manantiales del Aqua Marcia, el tercer acueducto de Roma, construido en el 144 a.C. Plinio el Viejo la definió como «la más límpida de todas las aguas». En la actualidad, estos manantiales siguen alimentando el sistema hídrico.
La tierra de las aguas
A los pies del casco antiguo también nacían las fuentes Curzia, Cerulea y Albudina, algunas de las cuales fueron canalizadas en época romana hacia el acueducto Claudio. Aún hoy, a lo largo del río y a la sombra de chopos y sauces, se pueden encontrar diversos manantiales y puntos de agua.
Lo imprescindible
La iglesia de San Blas, de 1422, domina el pueblo medieval. A aproximadamente 1 km del pueblo, el santuario de la Madonna della Quercia (Virgen de la Encina) conserva frescos del siglo XVI y una pintura de Francesco Cozza relacionada, según la tradición, con el milagro de 1540: se narra que, tras la aparición de la Virgen, brotó sangre de la rama de una encina. Entre las festividades locales destacan la fiesta de la Virgen de las Nieves y las diversas ferias (sagre) estivales que se celebran en el pueblo.