Configni: un pueblo fronterizo entre el Lacio y Umbría
Configni se encuentra en las laderas del monte Cosce, en la provincia de Rieti. El nombre lo dice todo: procede del latín confinium, frontera. Es el punto en que la Sabina del Lacio termina y comienza Umbría. Tiene menos de 500 habitantes, olivares por doquier, y un festival de música clásica que en verano trae a músicos de todo el mundo. El pueblo es también una etapa de la variante tiberina del Camino de Francisco (Cammino di Francesco).
Un castillo disputado durante siglos
La primera mención de Configni figura en una bula papal del 856. En 1027, el castillo fue donado a la abadía de Farfa; posteriormente pasó a manos de Narni y, más tarde, a las de diversas familias nobles, hasta llegar a la familia Orsini en 1411, que lo mantuvieron bajo su control durante unos tres siglos. El pueblo se desarrolló en torno a las murallas, aún visibles, con torres de los siglos XIII y XIV. En el casco histórico se encuentra la iglesia de Santa María de la Asunción (Santa Maria Assunta), donde tras el altar mayor destaca un gran panel de madera tallada y decorada en parte con oro de ley.
La pared rocosa y la cueva Rottaccia
En los alrededores del pueblo no faltan las actividades al aire libre. Al norte, la pared rocosa del monte Cosce ofrece 60 vías de escalada, incluidas algunas para niños. En los bosques de la vertiente oriental se esconde la cueva Rottaccia, repleta de estalactitas y estalagmitas. Las leyendas hablan de demonios y bandidos, pero la historia verdadera es otra: del 7 de abril al 13 de junio de 1944, la cueva protegió a los habitantes de los bombardeos.