Ciciliano: el pueblo entre una residencia histórica privada y una antigua ciudad romana
Ciciliano se encuentra en las colinas de los montes Prenestinos, a menos de una hora de Roma. No es el típico pueblo medieval. Su singularidad reside en su doble identidad: la de la fortaleza del castillo Theodoli, una residencia histórica privada, y la que se esconde bajo tierra, con los restos de la ciudad romana de Trebula Suffenas.
El pueblo y su fortaleza
El centro histórico es un entramado de callejuelas y escalinatas que conducen al castillo Theodoli, propiedad de la misma familia desde 1576, un hecho poco común. Su maciza arquitectura esconde un curioso detalle: uno de los cuatro bastiones angulares es circular.
Un salto a la antigua Roma
A las afueras del pueblo, el tiempo retrocede dos mil años. Aquí se encuentran los restos de Trebula Suffenas, una ciudad romana que salió a la luz casi por casualidad. Se puede caminar por las antiguas calzadas de basalto y contemplar el foro. Se trata de un lugar que incluso el poeta Marcial recomendaba como un fresco lugar de veraneo.
Tradiciones vivas durante todo el año
La historia revive en las tradiciones locales. En primavera llega la Sagra delle Sagne co' gliu Peco, seguida por la Infiorata del Corpus Domini, cuando las calles se cubren de pétalos de flores. El verano es el momento culminante de las celebraciones: en agosto tienen lugar la fiesta de Santa Liberata y la famosa Panarda, una gran cena medieval en la plaza que se celebra el día 19.
Para obtener información actualizada sobre eventos y servicios de acogida, se recomienda consultar los canales oficiales del Ayuntamiento de Ciciliano.