Castelnuovo di Farfa: el pueblo de la Sabina donde el aceite se convierte en arte contemporáneo
En el corazón de la Sabina, a 55 kilómetros de Roma, Castelnuovo di Farfa es un pueblo medieval encaramado en una colina a 358 metros de altitud, encajonado entre el río Farfa y el torrente Riana. Es el lugar ideal para quienes buscan silencio, callejuelas de piedra y un museo del aceite sin igual. El aceite DOP Sabina aquí no es un simple producto: es el hilo conductor de un relato que combina arte, memoria campesina e instalaciones contemporáneas.
De castillo a pueblo
Los primeros vestigios se remontan al año 977: un Castellum Sancti Donati surgido en torno a la iglesia de San Donato, edificio del siglo VI aún visible en el campo, con hornacinas decoradas con frescos. Destruido por los sarracenos, reconstruido y posteriormente abandonado, el lugar renació a finales del siglo XIII como Castellum Novum. Del sistema defensivo original se conservan el Torreón de Porta Castello y nueve torres a lo largo de la muralla.
Qué visitar
El Museo dell'Olio della Sabina (Museo del aceite de la Sabina), instalado en el Palazzo Perelli, exhibe obras de Maria Lai y Alik Cavaliere, junto a la Oleophona de Gianandrea Gazzola, una instalación en la que el aceite que gotea se transforma en sonido. El Palazzo Salustri-Galli, del siglo XVIII, conserva frescos y un jardín a la italiana visitable con cita previa. La iglesia de San Nicola di Bari (1779), de planta elíptica, fue reconstruida en 1939 por la familia Salustri Galli, al igual que la iglesia de la Madonna degli Angeli, erigida en 1600 en acción de gracias por haber escapado de la peste. Fuera del borgo, las Gole del Farfa: 35 hectáreas de zona protegida con pequeñas cascadas, un puente romano y bosques cubiertos de musgo.