Agosta, el pueblo del valle del Aniene: un castillo, una leyenda y una fiesta gastronómica que hay que probar
Agosta es un pequeño pueblo de unos 2000 habitantes en el valle del Aniene, encajado entre los montes Simbruinos, Hérnicos, Ruffini y Affilani. A 57 km de Roma, este pueblo del Lacio se desarrolla alrededor de un castillo medieval de 1051 y conserva una curiosa leyenda: en la torre de la fortaleza habría estado encerrada una princesa llamada Augusta. De ahí el nombre del pueblo.
Las puertas, la plaza y el arco
Al castillo se accede por tres entradas: Porta della Chiesa, Porta Santa Maria y Porta del Cancillittu. En la piazza San Nicola, dedicada a una iglesia que ya no existe, se encuentra el monumento a los Caídos. Cerca del antiguo puente sobre el Aniene se halla el arco del Cardinale o de la Puerta, erigido en 1503 en honor del cardenal Giovanni Colonna.
El santuario y las procesiones
El santuario de la Virgen del Paso, a lo largo de la via Sublacense, nació a partir de un hallazgo de 1616: un fresco que representaba a la Virgen, lo que cambió la advocación original, que antes estaba dedicada a la Virgen de los Ángeles. El 7 y el 8 de septiembre se lleva en procesión la estatua de la Virgen del Paso. El último domingo de octubre, otra procesión la devuelve a la iglesia parroquial de la Virgen de la Paz y San Benito, construida en 1930 con una sola nave.
Ranas fritas, alubias Regina y artesanía local
El segundo domingo de agosto, en la fiesta gastronómica del pueblo se degustan ranas fritas y alubias Regina, platos típicos de Agosta. Entre la artesanía local, destacan las cestas de mimbre.