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Naturaleza

Floraciones en Italia: una paleta de colores

A medida que el verano alcanza la península, las flores florecen por todas partes, creando hermosas paletas de colores en diferentes rincones de Italia, según las características de las regiones y de los cultivos.

Con la llegada de los primeros calores, cuando las nieves se derriten, el territorio italiano comienza una lenta transformación cromática gracias a los numerosos árboles frutales en flor, a cultivos específicos muy extendidos y, obviamente, también gracias a la imaginación y creatividad de arquitectos paisajistas y diseñadores que han realizado los preciosos y numerosos parques y jardines que adornan Italia. Una explosión de color que se ha hecho muy popular en la época de las redes sociales, gracias a las numerosas imágenes compartidas por que los viajeros que se quedaron embelesados por las flores de lentejas en Umbría, los girasoles en Toscana o la lavanda en Piamonte. Aquí tienes un "diario de viaje" entre flores y aromas para descubrir desde enero hasta el final del verano.

1. Agrigento: tonos de rosa entre los templos

La Valle dei Templi - Agrigento, Sicilia

Agrigento, en el Valle de los Templos, declarado Patrimonio de la UNESCO, es una de las primeras zonas de Italia en registrar una magnífica floración. Ya a finales de enero, gracias al clima suave de Sicilia, los almendros se adelantan a la primavera, luciendo en sus ramas sus pequeñas flores blancas de tonos rosados. La vista general de los almendros en flor y las huellas de la antigüedad representadas por los templos forman un escenario único en el mundo y es una visita imprescindible.

2. Campo Imperatore, de blanco a violeta

sullo sfondo neve sugli Appennini

Hacia principios de marzo, cuando la nieve se ha derretido por completo, en la región de Abruzos las flores de Crocus florecen y los prados se llenan de flores, convirtiéndose en una alfombra de color. Las praderas de Campo Imperatore, en el Parque Nacional del Gran Sasso y de los Montes de la Laga (a una altitud de entre 1.800 y 2.100 metros), se recubre de pequeñas flores púrpuras cuyos delicados pétalos guardan los estambres que dan el preciado azafrán, que luego se recolectan cuidadosamente. Consejo: la delicadeza de estas flores es un espectáculo que sólo dura unos días: planifica tu visita con antelación y no quedarás decepcionado.

3. Ninfa: el espectáculo de la naturaleza

Giardino di Ninfa - Cisterna di Latina, Lazio

El Jardín de Ninfa es un ejemplo típico de jardín inglés en el que las flores florecen durante toda la primavera, como las glicinas, las plantas bulbosas, los árboles frutales hasta los setos. Numerosas especies fueron traídas aquí a principios del siglo XX por el creador Gelasio Caetani, en la zona de la desaparecida ciudad medieval de Ninfa, de la que hoy solo quedan varias ruinas, algunas de las cuales fueron restauradas durante la creación del jardín. Atravesado por el río Ninfa, que nace cerca de la ciudad y fluye durante 30 km hacia la llanura pontina, formando el lago del mismo nombre, en este jardín cada rincón florido parece haber salido de la imaginación de un pintor renacentista.

4. Los tulipanes son protagonistas en Valeggio sul Mincio

Parco Sigurtà - Valeggio sul Mincio, Veneto

A pocos kilómetros del Lago de Garda, en Valeggio sul Mincio, se encuentra uno de los jardines más adornados de Europa: el Parque Jardín Sigurtà, donde desde mediados de marzo hasta finales de abril se puede disfrutar de una magnífica y colorida floración de tulipanes. A lo largo de los años, ha recibido el título de "Parque más bello de Italia" y se ha clasificado en el segundo lugar entre los jardines más bellos de Europa.

5. Jardín de Boboli, naturaleza renacentista

Giardino di Boboli

Lugar de encanto situado detrás del Palacio Pitti en la ciudad de Florencia, todas las primaveras el Jardín de Boboli se enriquece con magníficas flores. Los Médicis fueron los primeros en trazar el jardín y organizar sus espacios, sentando las bases del modelo de "jardín italiano", que más adelante se convertiría en fuente de inspiración y ejemplo para muchas cortes europeas. Su extensa zona verde está dividida de forma regular, poblada de estatuas antiguas y renacentistas, y adornada con grutas -como la famosa creada por Bernardo Buontalenti- y suntuosas fuentes como las de Neptuno y del Océano. Orquídeas silvestres, antiguas variedades de rosas, nenúfares, la centenaria colección de cítricos en maceta de los Médicis expuesta al aire libre: son algunos de los protagonistas de los Jardines de Boboli, que a partir de marzo y durante todo el verano, se llenan de flores de colores atractivos y vivos y formas sofisticadas.

6. Vignola, esperando las cerezas

Ciliegi in fiore a Vignola - Modena, Emilia Romagna

Para disfrutar de la vista de los cerezos de Vignola, en la comarca de Módena, con sus preciados frutos rojos colgando que casi doblan las ramas con su peso, primero hay que pasar por el periodo de floración. Desde finales de abril, las hileras de cerezos de las áreas de cultivo de la zona se cubren del manto blanco-rosado de las flores. Durante este periodo, la zona acoge numerosas fiestas y eventos, en previsión de la cosecha que llevará los "duroni" (como se denominan las sabrosas cerezas que aquí se producen, protegidas por la etiqueta IGP) primero a los mercados y luego a la mesa. También se puede pasear entre los árboles siguiendo el Sendero Natural de Panaro en bicicleta, a la sombra de álamos y sauces.

7. Castelluccio di Norcia, no sólo lentejas

Castelluccio di Norcia - Norcia, Umbria

La floración que transforma los valles en los alrededores de la localidad de Castelluccio di Norcia, en Umbría, en un mosaico de múltiples tonalidades policromáticas dura mucho tiempo y tiene varios matices. Aquí, desde finales de mayo, los campos cultivados con lentejas, el tesoro de la IGP de la zona, ofrecen un espectáculo único.

Esta sabrosa legumbre se encuentra en su hábitat de excelencia, y cada año devuelve el esfuerzo de quienes mantienen vivo su cultivo. Dato interesante: las numerosas amapolas, gencianas, narcisos, mostazas silvestres, violetas, acianos, tréboles y otras hierbas silvestres locales también contribuyen a la magia de esta floración. Los miradores ideales se encuentran en las zonas de Pian Grande y Pian Perduto, cerca de Norcia.

8. En Renacimiento teñido de amarillo

Girasoli in fiore con il borgo di Bientina, nel pisano, sullo sfondo - Toscana

Entre las flores preferidas de Van Gogh, los girasoles en flor se convierten en un telón de fondo único que evoca el verano y el calor, acompañado del canto característico de grillos y cigarras. En la Toscana, son los protagonistas absolutos del verano, tiñendo valles enteros de amarillo-verde. Cada año, sin embargo, los campos cultivados se alternan en la rotación con otros cultivos sensibles por el bien de la tierra, por lo que no es seguro que la cita con estas flores gigantes se renueve siempre en el mismo terreno. Pero son muchas las zonas de la Toscana donde se cultiva esta planta, por lo que es fácil encontrarse con extensas floraciones amarillas, desde la Maremma hasta San Gimignano, desde Val d'Orcia hasta la comarca de Grosseto.

9. Sale San Giovanni, la aldea de la lavanda

Campo di lavanda - Sale San Giovanni, Piemonte

En pleno verano, las vastas extensiones de tierra de esta zona de Piamonte se tiñen de color azul-violáceo, proporcionando un gran impacto visual. Es la época de la lavanda, que transforma las colinas de Sale San Giovanni en un lienzo de tonos lila azulado. Y es gracias al cultivo de la lavanda que esta pequeña aldea (de unos 180 habitantes) ha podido reinventarse y encontrar una nueva dimensión. Y la cosecha de tallos florecientes de esos miles de arbustos aromáticos alineados que, movidos por el viento, recuerdan a un mar de tonalidades violáceas, acabarán en los mejores laboratorios de herboristería de toda Italia.