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Servicios para la infancia y la adolescencia

Las presentes indicaciones se aplican a todas las ocasiones organizadas de socialización y juego, de carácter diurno, para niños y adolescentes.

▪    Predisponer, para progenitores, niños, acompañantes y personal, información adecuada sobre las medidas de prevención que habrán de tomarse. Predisponer sistemas de señalización, con pictogramas y afines, idóneos para menores.

▪    Firmar un acuerdo, entre el ente administrador, el personal y los progenitores involucrados, para el cumplimiento de las reglas de gestión de los servicios encaminadas a combatir la difusión del virus.

▪    Deberá haber una zona de acogida más allá de la cual no se permitirá el acceso a los progenitores y acompañantes.

▪    El acceso a las instalaciones deberá contar con una organización, incluso por turnos, que evite la concentración de los progenitores y acompañantes fuera de las mismas.

▪    Prever la toma cotidiana de la temperatura corporal para todos los operadores, niños, progenitores/acompañantes. Cuando la temperatura supere los 37,5 °C, la persona deberá ser alejada. En caso de que el progenitor/acompañante tenga fiebre, el menor no podrá acceder al servicio. Es preferible que los acompañantes tengan una edad inferior a 60 años, con el fin de proteger su salud.

▪    Invitar al personal y a los progenitores a que monitoricen por sí mismos sus condiciones de salud y las del propio núcleo familiar, informándoles acerca de los comportamientos a adoptar ante la aparición de presuntos síntomas de COVID-19.

▪    Prever una proporción entre personal y menores de: 1:5 para niños de 0 a 5 años, 1:7 para niños de 6 a 11 años y 1:10 para adolescentes de 12 a 17 años.

▪    La composición de los grupos de niños debe mantenerse fija el mayor tiempo posible y habrá que evitar actividades por las que se entrecrucen grupos diversos, manteniendo, además, el mismo personal a contacto con el mismo grupo de menores.

▪    Dar preferencia a actividades que supongan una reducción de los contactos prolongados, especialmente en ambientes cerrados, donde hay un mayor riesgo de posibles contagios. Favorecer siempre, en la medida de lo posible, las actividades al aire libre.

▪    En el caso de niños y adolescentes, las medidas de higiene y conducta deben ser fomentadas también con métodos lúdicos, compatibles con su edad y grado de madurez y autonomía.

▪    La mascarilla de protección de las vías aéreas debe ser utilizada por todo el personal y por los mayores de 6 años. Utilizar preferentemente mascarillas de colores y/o con estampados.

▪    Poner a disposición dispensadores idóneos que contengan soluciones hidroalcohólicas para una frecuente higienización de las manos en todos los espacios, especialmente en los puntos de entrada y salida.

▪    Los juegos deberán ser utilizados exclusivamente por un único grupo, salvo que sean desinfectados antes del intercambio.

▪    Garantizar una minuciosa limpieza diaria de los espacios con detergente neutro y su desinfección, con especial atención en los servicios higiénicos y en las superficies tocadas con mayor frecuencia.

▪    En el caso de las zonas cubiertas, favorecer la renovación del aire en los espacios de interior. Siempre que sea técnicamente posible, será obligatorio excluir totalmente la función de recirculación del aire en los sistemas de climatización. Si ello no fuera técnicamente posible, habrá que tomar medidas adicionales para su renovación con aire natural, asegurándose de efectuar, no obstante, la limpieza de los filtros de recirculación con el sistema parado, a fin de mantener los niveles apropiados de filtración/eliminación, con arreglo a las indicaciones técnicas recogidas en el documento del Istituto Superiore di Sanità.

CAMPAMENTOS DE VERANO


Las presentes indicaciones se aplican a los servicios dirigidos a niños y adolescentes en los que se prevea la pernoctación de estos y/u operadores en las instalaciones correspondientes (p. ej. campamentos scouts, campamentos de verano, etc.). Se deberá consultar y observar todas las indicaciones relativas a los servicios para la infancia en lo referente a aspectos de carácter general.

▪    Predisponer información adecuada para progenitores, niños y personal sobre todas las medidas de prevención adoptadas, especialmente las referidas a las zonas comunes, incluidas las destinadas a la pernoctación. Predisponer sistemas de señalización, con pictogramas y afines, idóneos para menores.

▪    De acuerdo con lo previsto para todos los servicios dedicados a niños y adolescentes, se reitera la importancia de firmar un acuerdo, entre el ente administrador, el personal y los progenitores involucrados, para el cumplimiento de las reglas de gestión de los servicios encaminadas a combatir la difusión del virus. En función del tipo de de actividad, y en compatibilidad con la edad y el grado de autonomía de los menores, estos deberán ser adecuadamente informados y concienciados respecto a las recomendaciones de higiene y conducta.

▪    Favorecer una organización de la entrega de los menores para salir de viaje que evite concentraciones de progenitores y acompañantes a la espera de que estos partan. En el momento de entregar al menor, deberá efectuarse la comprobación de la temperatura corporal: en caso de fiebre (T>37,5 °C) del progenitor/acompañante, el menor no podrá partir, así como en presencia de posibles síntomas de fiebre o respiratorios del menor o de un miembro del núcleo familiar. Este último aspecto es responsabilidad de los progenitores y está enmarcado en el acuerdo mencionado más arriba.

▪    Se deberá prever también en estos contextos la toma cotidiana de la temperatura corporal para todos los operadores y niños. En caso de que esta supere los 37,5 °C, el sujeto deberá ser aislado de los demás niños y personal. Se deberá cuidar de la persona enferma utilizando equipos de protección idóneos, ocupándose de que se le efectúe un reconocimiento médico y de su vuelta al propio domicilio poniéndose de acuerdo con sus progenitores.

▪    Prever, como se establece para todos los servicios dirigidos a niños y adolescentes, la composición de grupos fijos por el mayor tiempo posible, evitando actividades en las que estos se mezclen y manteniendo, además, el mismo personal responsable siempre a contacto con el mismo grupo de menores.  La relación entre el personal y lo menores deberá ser la misma que se indica para los servicios dirigidos a niños y adolescentes.

▪    Las zonas comunes que lo permitan deberán ser reorganizadas con el fin de favorecer el respeto de la distancia interpersonal recomendada. Así pues, es necesario fomentar y facilitar el cumplimiento de dicha medida y favorecer la diferenciación de los recorridos en el interior de los edificios, especialmente en los puntos de entrada y salida de las zonas comunes. En ese sentido, se sugiere la colocación de carteles informativos y/o delimitar los espacios (por ejemplo, con adhesivos que pegar en el suelo, bolas, cintas de señalización, etc.), responsabilizando e involucrando a los niños y adolescentes de acuerdo con su edad y grado de autonomía.

▪    La organización de las habitaciones debe permitir el respeto de la distancia interpersonal, garantizando, sobre todo, una distancia de 1,5 m como mínimo entre las camas. Estas últimas y la ropa de cama correspondiente deberán ser de uso individual.


▪    Para la ocupación de los dormitorios no puede establecerse un número de niños superior al establecido para la composición de los grupos mismos. Estos no podrán ser ocupados por grupos diversos.

▪    Por lo que se refiere a los baños, de uso colectivo, se recomienda prever una organización, incluso por turnos, que esté basada en los espacios y evite las concentraciones, en particular la coincidencia de grupos diversos.

▪    La organización de todas las actividades debe ajustarse a las indicaciones relativas a los grupos y a la relación con el personal prevista para los servicios de infancia, incluido el uso compartido de zonas comunes (dormitorios, comedores, baños, etc.), evitando actividades y ocasiones en que coincidan grupos diversos.

▪    Los espacios dedicados a la comida deberán disponer de mesas colocadas de manera que el mantenimiento de 1 metro, como mínimo, de separación entre personas esté asegurado (con excepción de las personas que, con arreglo a las disposiciones vigentes, no estén sujetas a distanciamiento interpersonal).

▪    Para el uso de la mascarilla de protección de las vías aéreas, consultar y atenerse a las indicaciones de la ficha temática relativa a los servicios dirigidos a niños y adolescentes.