Balnearios y spas

Las presentes indicaciones se aplican a los balnearios y spas, incluidos los integrados en alojamientos turísticos, y a las distintas actividades que puedan practicarse en dichos establecimientos (colectivas e individuales), tales como: fangoterapia, terapia de baño y fango, bañoterapia (bañera individual o piscina), duchas vaginales, ciclos de tratamientos de la sordera rinógena (insuflaciones), servicios hidrotermales dirigidos a pacientes con vasculopatías periféricas, tratamientos inhalatorios (inhalaciones, nebulizaciones, aerosol, humages), terapia hidropínica, ciclos de tratamientos de rehabilitación neuromotora, de reeducación de capacidades motoras dañadas y de rehabilitación de la función respiratoria, servicios de antroterapia (cuevas y estufas) o tratamientos adicionales (masoterapia, hidromasaje, sauna, baño turco).

Antes de la reapertura de los centros y la prestación de servicios termales, es necesario llevar a cabo unas adecuadas labores de prevención y control del riesgo de contaminación del sistema hídrico (p. ej. contaminación de legionela).

Las presentes indicaciones habrán de integrarse, en función del contexto específico, con las relativas a piscinas, alojamientos  y cuidados estéticos.

INDICACIONES DE CARÁCTER GENERAL

▪    Garantizar una adecuada información y concienciación de los usuarios acerca de las medidas higiénicas y los comportamientos útiles para contener la transmisión del SARS-CoV-2, incluso apelando al sentido de responsabilidad individual, e involucrando, cuando los haya, al director médico y/o al especialista en medicina termal. Los mensajes deben ser comprensibles para los usuarios de otras nacionalidades, en su caso, y pueden ser proporcionados mediante señales y carteles específicos, entrega de información y el fomento y refuerzo, por parte del personal encargado, del cumplimiento de las medidas higiénicas.

▪    Se podrá tomar la temperatura corporal antes del acceso a los balnearios o a los spas, impidiéndolo en caso de que esta supere los 37,5 °C. Para los pacientes, la medición será efectuada durante el reconocimiento médico de admisión.

▪    Elaborar un programa de actividades lo más planificado posible para prevenir posibles condiciones de reunión de personas y establecer reglas para los flujos en las zonas comunes, de espera y en las distintas áreas del centro con el fin de favorecer el cumplimiento del distanciamiento interpersonal de 1 metro como mínimo, con excepción de las personas que, con arreglo a las disposiciones vigentes, no estén sujetas a distanciamiento interpersonal. La aplicación de dicha excepción es de responsabilidad individual. Predisponer, si fuera posible, recorridos separados de entrada y de salida.

▪    Utilizar preferentemente el acceso a los establecimientos y a los distintos servicios mediante reserva y llevar un registro de las presencias conservándolo durante 14 días.

▪    Equipar la instalación/edificio con dispensadores que contengan soluciones hidroalcohólicas para la higiene de las manos, en puntos bien a la vista en la entrada y en áreas estratégicas, para que los clientes/huéspedes/frecuentadores se sirvan de ellos, con la obligación de usarlos para frotarse las manos en la entrada. Eliminar la disponibilidad de revistas y material informativo de uso compartido.

▪    El espacio dedicado a la caja y a la recepción puede ser equipado con barreras físicas (p. ej. mamparas). Como alternativa, el personal debe llevar puesta la mascarilla y tener a su alcance solución hidroalcohólica para la higiene de las manos. En todo caso, se han de favorecer los métodos de pago electrónico, efectuándolo, en su caso, en el momento de hacer la reserva. El recepcionista debe encargarse, al final de cada turno de trabajo, de la limpieza de la superficie de trabajo y de los equipos de check-in y check-out cuando sea posible.

▪    Los huéspedes deberán llevar siempre puesta la mascarilla en los espacios comunes cerrados, mientras que el personal está obligado a utilizarla siempre en presencia de clientes y en circunstancias cualesquiera en las que no sea posible asegurar una distancia interpersonal de 1 metro como mínimo.

▪    Organizar los espacios y las actividades en las zonas de vestuarios y duchas de manera que la distancia de 1 metro como mínimo esté asegurada (por ejemplo, prever la distribución alternada de puntos no utilizables y utilizables, o su separación mediante barreras especiales). En todos los vestuarios o en las zonas dedicadas al cambio de ropa, todas las prendas y objetos personales deben permanecer metidos en la propia bolsa de deporte, incluso cuando sean depositados en las taquillas correspondientes. Respecto a estas últimas, se recomienda no permitir un uso mixto de las mismas y facilitar bolsas en las que meter los efectos personales propios.

▪    Para los servicios termales que lo requieran, con arreglo a las leyes vigentes, se deberá prestar especial atención, durante el reconocimiento médico de admisión, a presuntos síntomas de COVID-19 de los que pudiera darse muestra. En cuanto a reconocimientos médicos y consultas especializadas que pudieran efectuarse dentro de los balnearios, habrá que atenerse a las indicaciones dadas para la prestación segura de los servicios sanitarios.

▪    Establecer reglas para la disposición del equipamiento (hamacas, tumbonas) mediante recorridos específicos, de manera que la distancia de 1,5 metros entre dichos elementos esté garantizada y favorecer un distanciamiento interpersonal de 1 metro como mínimo entre personas que no pertenezcan al mismo núcleo familiar o no sean convivientes. El equipamiento deberá ser desinfectado a cada cambio de persona o núcleo familiar. En cualquier caso, se ha de garantizar su desinfección al final de cada día.

▪    Evitar el uso en común de objetos y toallas, albornoces o chanclas: el usuario deberá acceder a la piscina equipado con todo lo necesario. Establecer, para todas las actividades en los diferentes contextos, la obligación de utilizar siempre la toalla personal para las sesiones.

▪    Se deberá buscar el mayor distanciamiento posible entre las sombrillas que pudieran haberse previsto en el solárium y las áreas dedicadas, ateniéndose, en cualquier caso, a una distancia mínima entre sombrillas de la misma fila y entre filas que garantice una superficie mínima de 10 m2 por palo de sombrilla. En caso de utilizar otros sistema de sombra, se deberá garantizar unas áreas de distanciamiento equivalentes, en todo caso, a las garantizadas en la colocación de las sombrillas.

▪    Se reitera el cumplimiento de las normas de seguridad acostumbradas para la higiene en el agua de piscina y en el balneario, así como antes de efectuar cualquier tratamiento a personas: antes de entrar, se requiere ducharse minuciosamente con jabón por todo el cuerpo.

▪    Efectuar una limpieza y desinfección frecuente y con regularidad de las zonas comunes, vestuarios, cabinas, duchas, servicios higiénicos, equipamiento (hamacas, sillas, tumbonas, incluidos los equipos flotantes), poniendo especial atención en los objetos y superficies tocadas con mayor frecuencia (p. ej. manijas, interruptores, pasamanos, etc.).

▪    Encargarse de proporcionar una adecuada formación al personal del establecimiento.

▪    Para las actividades de tipo hostelero, atenerse a la ficha temática específica. No se permite, en cualquier caso, el consumo de alimentos en aquellos espacios termales o del spa que obstaculicen la prestación de un servicio acorde con el previsto para las actividades de tipo hostelero.

▪    Favorecer la renovación del aire en los interiores de todos los espacios cerrados. Siempre que sea técnicamente posible, será obligatorio excluir totalmente la función de recirculación del aire en los sistemas de climatización. Si ello no fuera técnicamente posible, habrá que tomar medidas adicionales para su renovación con aire natural, asegurándose de efectuar, no obstante, la limpieza de los filtros de recirculación con el sistema parado, a fin de mantener los niveles apropiados de filtración/eliminación, con arreglo a las indicaciones técnicas recogidas en el documento del Istituto Superiore di Sanità.

TRATAMIENTOS PARA LA PERSONA (p. ej. terapia de baño y fango, masoterapia)

▪    El operador y el cliente, durante todo el tiempo en que, para llevar a cabo la prestación del servicio, tengan que mantener una distancia inferior a 1 metro, y siempre que el servicio específico lo permita, deberán llevar puesta una mascarilla para la protección de las vías aéreas (sin perjuicio, en el caso del operador, del empleo de equipos de protección individual adicionales que los riesgos específicos propios de la tarea desarrollada pudieran requerir). Concretamente, para los servicios que requieran acercarse a una distancia corta, el operador debe llevar puesta la visera de protección y una mascarilla FFP2 sin válvula.

▪    El operador deberá higienizar sus manos con frecuencia y, en cualquier caso, siempre antes y después de cada servicio prestado al cliente. Utilizar si es posible batas/delantales desechables para cada servicio. Debe hacerse distinción entre los guantes utilizados para el tratamiento y los utilizados habitualmente en el entorno.

▪    Se permite practicar masajes sin guantes, a condición de que el operador, antes y después de cada cliente, proceda a lavarse y desinfectarse las manos y los antebrazos y, en cualquier caso, no se toque nunca la cara, nariz, boca u ojos durante el masaje. Dicha recomendación vale también en caso de utilizar guantes desechables.

▪    Para todos los tratamientos personales y, en cualquier caso, para la fangoterapia, se recomienda el uso de toallas desechables. Las camas de masajes, así como las superficies y, en su caso, los objetos no desechables, deberán ser limpiados y desinfectados al término del tratamiento.

▪    La habitación/espacio equipado para el tratamiento debe ser de uso individual o, en todo caso, para uso del núcleo familiar o de convivientes que acceden al servicio (con excepción de los tratamientos de inhalación, tratados en los puntos siguientes). Las habitaciones/espacios de uso colectivo deberán ser, en cualquier caso, de un tamaño tal que garantice el mantenimiento  constante de la distancia interpersonal de 1 metro como mínimo, tanto entre los clientes como entre el personal, durante todas las actividades ofrecidas.

▪    Entre un tratamiento y otro, airear las habitaciones y asegurar una adecuada limpieza y desinfección de las superficies y de los espacios, poniendo especial atención a las que han sido tocadas con mayor frecuencia (p. ej. manijas, interruptores, pasamanos, etc.).

▪    El cliente debe utilizar la mascarilla para proteger las vías aéreas durante el tratamiento (excepto en la ducha para lavarse y en el caso de aplicación de fango en la cara), así como higienizar correctamente sus manso antes de acceder y al término del tratamiento.

PISCINAS TERMALES

▪    Preestablecer un plan de contingentación de los accesos a las piscinas, especialmente a los interiores y a los espacios cerrados. Predisponer, cuando sea posible, recorridos obligatorios de acceso y salida de las piscinas y de las zonas verdes para favorecer el distanciamiento.

▪    El aforo del vaso se ha de calcular en base a un índice de 7 m2 de superficie de lámina de agua por persona para las piscinas en las que las dimensiones y las reglas de las instalaciones permitan la actividad de natación. En caso de que no se den las condiciones para la natación, será suficiente calcularlo en base a un índice de 4 m2 de superficie de lámina de agua por persona. Así pues, en razón de las áreas disponibles, será obligación de la administración calcular y gestionar la entrada de las personas que acudan a las instalaciones.

▪    Favorecer el uso de las piscinas del exterior para las actividades colectivas (p. ej. bicicleta bajo el agua, gimnasia en agua) y limitar el uso de los espacios de interior. Durante las actividades colectivas, limitar el número de participantes con el fin de garantizar el distanciamiento de 2 metros como mínimo, especialmente cuando requieran una actividad física más intensa. En los espacios de interior, esperar 1 hora como mínimo entre una actividad colectiva y la siguiente, aireando adecuadamente la habitación.

▪    Las bañeras o las zonas de hidromasaje que no reúnan los requisitos de aforo del punto anterior, deberán ser utilizadas por un solo bañista, con la excepción de los miembros de un mismo núcleo familiar, convivientes, personas que ocupen la misma habitación o personas que, con arreglo a las disposiciones vigentes, no estén sujetas a distanciamiento interpersonal. La aplicación de dichas excepciones es de responsabilidad individual.

▪    La actividad de hidrocinesiterapia debe efectuarse, en la medida de lo posible, en piscinas específicas que permitan que el operador indique los movimientos al paciente permaneciendo fuera del agua, con excepción de los caso en que la presencia del operador en el agua sea indispensable (p. ej. asistencia a un paciente con minusvalía). En dicho caso, siempre que sea posible, el operador y el cliente deberán llevar puesta la mascarilla para proteger las vías respiratorias. Al término de cada sesión, se deberá desinfectar los instrumentos que hayan sido utilizados.

▪    Mantener la concentración de desinfectante en agua, si fuera prevista, dentro de los límites recomendados y en cumplimiento de las normas y estándares internacionales, preferiblemente en los valores límite más elevados que esta alcance. En alternativa, activar tratamientos físicos con los valores límite más elevados que puedan alcanzarse o la máxima renovación del agua del vaso de la piscina en función de su capacidad máxima de captación.

SPAS

▪    Preestablecer el acceso por cupos a las habitaciones para poder mantener el distanciamiento interpersonal de 2 metros como mínimo en todos los espacios cerrados, con excepción de los miembros de un mismo núcleo familiar, convivientes, personas alojadas en el mismo cuarto o que, con arreglo a las disposiciones vigentes, no estén sujetas a distanciamiento interpersonal. La aplicación de dichas excepciones es de responsabilidad individual.

▪    Impedir el acceso a espacios donde haga excesivo calor o humedad (p. ej. baño turco) y a la sauna. El acceso a dichas instalaciones podrá permitirse solo cuando formen parte de un servicio exclusivo para personas alojadas en habitaciones.

▪    Para los clientes, el uso de la mascarilla será obligatorio en las zonas interiores de espera y, en cualquier caso, ateniéndose a las indicaciones expuestas por el establecimiento.


TRATAMIENTOS DE INHALACIÓN

▪    En lo referente a las terapias de inhalación incluidas en los niveles esenciales de asistencia (LEA), encaminadas al tratamiento de patologías otorrinolaringológicas y respiratorias y efectuadas individualmente, los establecimientos deberán garantizar, además de una anamnesis minuciosa y específica en lo concerniente a la presencia de síntomas relacionados con la COVID-19 y posibles contactos con casos de COVID-19 de los que se tenga conocimiento, las siguientes medidas:

- Todas las terapias deberán efectuarse ateniéndose a las distancias interpersonales (lo cual podrá garantizarse incluso con la ocupación alternada de las estaciones).

- Las estaciones deberán ser higienizadas meticulosamente entre la prestación a un paciente y el paciente sucesivo, determinando protocolos de comprobación de la eficacia de la higienización.

- Las habitaciones donde se efectúen dichos tratamientos deberán disponer de una renovación eficiente del aire, según lo establecido por las leyes vigentes y las indicaciones del Istituto Superiore di Sanità sobre dicha materia, con el fin de garantizar tanto la circulación del aire como sus oportunas renovaciones.

▪    No se permitirán los tratamientos de inhalación de forma colectiva, la antroterapia en estufa o en cueva ni la inhalación de chorros de vapor, a menos que el establecimiento disponga de estaciones individuales aisladas y se ocupe de higienizar completamente el espacio entre un paciente y el siguiente.