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Valli di Comacchio

Lugar lleno de encanto por sus historias de salteadores de caminos y antiguas supersticiones, atracción natural para los amantes de la fauna avícola y destino de gourmets internacionales por la tradición culinaria ligada a la pesca de anguilas, Valli di Comacchio son una zona húmeda y pantanosa de Emilia Romaña, entre las provincias de Ferrara y de Rávena. Entre la localidad de Comacchio y el río Reno, dentro del Parque Regional del Delta del Po, con más de 11.000 hectáreas de extensión, se caracteriza por un agua salobre y salada y por una variedad de flora y de fauna que hace de ella una zona de interés nacional e internacional.Un tour por la naturaleza
Pulmón verde de la zona, Valli di Comacchio es un refugio natural de numerosas especies animales y vegetales. Desde conejos salvajes a ánades reales, garzas, cormoranes y flamencos rosas, una visita a este jardín zoológico al aire libre ofrece un interesante recorrido natural dentro de uno de los más importantes conjuntos de lagunas existentes en Italia y en Europa y es, al mismo tiempo, un modo de conocer su historia, cuya vida y economía se encuentran dependen estrechamente del ambiente.
En barca, a pie o en bicicleta, la zona de Valli di Comacchio se puede recorrer a través de varios itinerarios turísticos plagados de espejos de agua y de lenguas de arena, hasta llegar a la costa y se encuentran unidos al mar a través de los canales de Magnavacca, Logonovo, Bellocchio y Gobbino.
Una vista a la zona será la ocasión de descubrir Comacchio, localidad de lagos de antiquísimo origen, que conserva en la arquitectura, caracterizada a por sus puentes y canales, el carácter de asentamiento urbano surgido entre aguas.

Los orígenes y la economía local
Formada en torno al siglo X a causa de una depresión del terreno y de la agresión de las aguas marinas, Valli di Comacchio se convirtió con el tiempo en una cuenca de agua salobre en la que los habitantes del lugar construyeron casas y cabañas rústicas, utilizadas tanto para pesca, como lugar desde donde controlar a los pescadores de ilegales y de las cuales hoy quedan pocos ejemplos.
Algunos de ellos se encuentran presentes en la zona de Foce, Coccalino Donnabona.
Dignos de nota son la casona Pegoraro y la casona Serilla, que se pueden visitar con excursiones en barca a bordo de la única embarcación autorizada del Parque del Delta del Po.
La pesca, especialmente la de la anguila, sigue siendo hoy la actividad principal, junto con la artesanía local. Como dicta la tradición, se practica con el “lavoriero”, un sistema estructural a través de una serie de piscinas comunicantes que permite separar, durante la captura, a la anguila de los demás tipos de peces.
Los visitantes podrán observar el funcionamiento durante el recorrido que conduce hasta las salinas, donde hasta los años 80 se practicaba la extracción de la sal, interrumpida al ser considerada poco productiva.

La cocina
Fuertemente unida a su territorio, la cocina de la zona cuenta como elementos principales con la fauna pesquera local.
Protagonista indiscutible es la anguila marinada, preparada siguiendo la tradición a través de la preparación con hojas de laurel. Se puede tomar incluso en bocadillo, a menudo vendido a los turistas, o en sopa. A la anguila se la dedica también una feria que se celebra cada año generalmente entre los últimos días de septiembre y los primeros de octubre.