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Palermo árabe-normanda y las catedrales de Monreale y Cefalú

Tres iglesias, tres catedrales, dos palacios y un puente, estas son las nueve maravillas Palermo árabe-normanda reconocidas por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 2015. Construidos durante el Reino normando de Sicilia (1130-1194), estos edificios son el resultado de la mezcla de diferentes tradiciones arquitectónicas y artísticas, bizantina, islámica y occidental, cuya fusión dio origen a un estilo único, testimonio de la fructífera convivencia de personas de diferentes orígenes.

Capilla Palatina, Palacio de los Normandos – Palermo, Sicilia

El Palacio Real o Palacio de los Normandos era la suntuosa residencia de los reyes normandos. Mandado construir por Roger II, fundador del Reino de Sicilia, el edificio se enriqueció con terrazas, pórticos, jardines y fuentes de agua de estilo árabe. Tras la muerte de Federico II (1250), el edificio quedó en completo abandono durante tres siglos, hasta que los virreyes españoles lo eligieron como su residencia, modificando profundamente su aspecto original. El palacio aún conserva al menos dos joyas árabe-normandas de extraordinaria belleza: la Sala de Roger, decorada con mosaicos que representan escenas de caza y, sobre todo, la Capilla Palatina. Le sorprenderán los mosaicos bizantinos con pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento que cubren las paredes de este pequeño cofre de tesoros. Levante la vista de los mosaicos y fíjese en el techo. Las estalactitas de madera que verá son mocárabes, elementos decorativos muy utilizados en las mezquitas más grandes y elegantes, algo realmente insólito en una iglesia cristiana. Pero aún sorprende más que los mocárabes están pintados con elementos que incluyen figuras humanas, expresamente prohibidas por la tradición musulmana, testimonio de la libertad creativa que existía en el arte de la Palermo normanda.

Catedral de Palermo - Sicilia

Muy cerca del Palacio Real se levanta la imponente Catedral de Palermo, consagrada en 1185. A lo largo de los siglos, el edificio ha sido objeto de restauraciones y ampliaciones con elementos heterogéneos, que han dado vida a un conjunto insólitamente armonioso. La planta de la Catedral es de gran impacto visual, cerrada por una balaustrada adornada con estatuas de santos, entre los que no puede faltar Santa Rosalía, la tan querida “santuzza” patrona de Palermo. La joya de la catedral es probablemente el elegante pórtico de estilo gótico catalán. Le animamos a que encuentre, en una de las columnas del pórtico, el grabado de un pasaje del Corán en caracteres árabes.

Catedral de Monreale - Sicilia

Las otras dos grandes catedrales árabes normandas se encuentran fuera de Palermo, en Monreale y Cefalú. La Catedral de Monreale, pequeña localidad a 5 km de Palermo, es famosa por la sorprendente decoración de mosaicos de la escuela bizantina con fondo dorado, que cubren casi por completo sus paredes con una extensión de 6.340 metros cuadrados. Un compendio de pasajes de la Biblia dominado por el gigantesco Cristo Pantocrátor del ábside principal. Junto a la Catedral, se puede visitar el Claustro benedictino. De planta cuadrada, esconde un hermoso jardín delimitado por un pórtico con arcos ojivales sostenidos por 228 parejas de columnas, finamente decoradas y con capiteles que representan escenas bíblicas.

Catedral de Cefalù - Sicilia

La Catedral de Cefalú destaca desde lejos a la vista del visitante que se acerca a esta pequeña ciudad siciliana, sobresaliendo con su majestuosidad entre la fortaleza que domina la localidad y el mar. A ambos lados de la fachada, las dos torres de los extremos aligeradas por ventanas monóforas y triforios parecen hacer guardia en el pórtico de tres arcos desde donde se accede al templo. Aquí también un imponente Cristo Pantocrátor domina la escena en el interior de la catedral.

Iglesia de Santa Maria dell'Ammiraglio e Iglesia de San Cataldo - Palermo, Sicilia

Regresamos a la ciudad para admirar dos iglesias muy distintas entre sí que se levantan una junto a la otra: Santa Maria dell'Ammiraglio y San Cataldo. La primera, también llamada la Martorana, ha conservado algunos de los mosaicos bizantinos más hermosos de Palermo a pesar de las distintas remodelaciones que ha sufrido a lo largo de los siglos. San Cataldo sorprende por su estructura sencilla. Su interior, a pesar de la desnudez que caracteriza sus paredes, es muy sugerente, y en el exterior sobresalen las cúpulas rojas de estilo árabe que, junto con las de San Giovanni degli Eremiti, se han convertido en un icono del multiculturalismo de la Palermo normanda.

Iglesia de San Giovanni degli Eremiti – Palermo, Sicilia

La Iglesia de San Giovanni degli Eremiti, que antiguamente formaba parte del convento más rico de la ciudad, es un oasis de paz en medio del tráfico urbano. Sus cinco cúpulas rojas son uno de los símbolos de Palermo. El interior de la pequeña iglesia, en la actualidad desconsagrada, es sencillo y austero. El claustro, con su serie de pequeñas columnas que soportan arcos ojivales, está protegido por un exuberante jardín del siglo XIX con diferentes tipos de plantas, entre las que destacan cítricos, agaves, palmeras, laureles, granados, rosas, olivos y nísperos.

Palacio de la Zisa – Palermo, Sicilia

Al-ʿAzīza, “el glorioso”, es el nombre árabe del Palacio de la Zisa,  residencia de verano cuya construcción fue iniciada por el rey Guillermo I y completada por su hijo Guillermo II alrededor de 1175. Se encontraba dentro del inmenso parque del Genoardo, del árabe Jannat al-arḍ, "paraíso en la tierra". De hecho, el palacio estaba rodeado de jardines, arroyos y estanques con peces. El Palacio de la Zisa también ha sido objeto de numerosas remodelaciones. Recientemente se ha abierto al público, después de un largo trabajo de restauración para recuperar su aspecto original. En la actualidad es la sede del Museo de arte islámico, un valioso testimonio de la arquitectura y el arte medieval musulmán. Destaca por su ingenio el sistema de ventilación que garantizaba un ambiente fresco en los espacios interiores incluso en los días de siroco. Es una visita obligada la Sala de la Fuente, que debe su nombre a la fuente situada en la pared opuesta a la entrada, desde donde brota el agua en un pequeño canal que atraviesa el suelo. Los mosaicos y los mocárabes contribuyen a aumentar la belleza de la sala.

Puente dell’Ammiraglio - Palermo, Sicilia

Escenario de la batalla decisiva entre la expedición de los Mil de Giuseppe Garibaldi y las tropas borbónicas que defendían la entrada meridional de la ciudad, el Puente dell'Ammiraglio fue construido en 1131 por orden de Jorge de Antioquía, almirante del rey Roger II. Las doce arcadas de arco apuntado daban tanta estabilidad a la estructura como para que pudiera soportar la gran inundación de Palermo en 1931. El curso del río Oreto se desvió en 1938 por motivos de seguridad pública, y actualmente el puente está rodeado por un jardín con avenidas arboladas, agaves y plantas suculentas.

 

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Información útil

INFORMACIÓN PRÁCTICA
Donde: Sicilia
Ciudades: Palermo – Cefalù - Monreale

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