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Roma y el Vía Crucis

Roma, Coliseo, Vía Crucis

Es seguramente el acontecimiento más importante de la Semana Santa italiana, se trata del Vía Crucis a lo largo de Roma, en la tarde y noche del Viernes Santo. Este Vía Crucis tiene lugar en uno de los escenarios más evocadores y únicos que sólo la Ciudad Eterna es capaz de ofrecer y viene celebrado personal y públicamente por el Papa durante el recorrido que desde el Coliseo hasta el Templo de Venus.

El Vía Crucis, que representa los últimos momentos dramáticos de la Pasión de Cristo y hace referencia a las narraciones evangélicas es llamado también Calvario por el nombre del monte en el que tuvo lugar el suplicio de Cristo.
En Roma, el Vía Crucis está organizado detalladamente y, especialmente en el último tramo, se crea una atmósfera conmovedora, cerca del Convento de San Buenaventura en el Palatino. Entre las ruinas de la ciudad antigua y los característicos pinos, los fieles participan en acontecimiento profundo.

Este año, el 29 de marzo miles de turistas asistirán, como es tradicional, al rito del Vía Crucis romano, que ofrece un aliciente adicional al ser oficiado por el recientemente elegido Papa Francisco.
El Papa puede llevar personalmente la cruz de Estación en Estación o bien presidir la celebración desde un palco en la Colina Palatina, mientras otros llevan la cruz.
Cada año una persona o grupo de personas es invitado a escribir los textos de la meditación que serán leídos en cada una de las Estaciones. Con ocasión del Jubileo del 2000 fue el mismo Papa Juan Pablo II quien escribió los textos.
El evento será transmitido en sesenta países y los textos de las Estaciones serán traducidos a siete idiomas.

La Vía Crucis y la indulgencia
En la iglesia católica el ejercicio del Vía Crucis concede la indulgencia plenaria, de acuerdo con las habituales condiciones establecidas por la iglesia. Para obtener la indulgencia los fieles tendrán que rezar deteniéndose en cada una de las Estaciones para meditar sobre el misterio de la Pasión. La misma indulgencia se podrá aplicar a quien físicamente no puede visitar las Estaciones siempre y cuando realice la meditación de 30 minutos sobre la Pasión.