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Mercadillos de navidad en Alto Adigio

Se llama Camino de cinco estrellas: cinco maravillosas ciudades de Trentino-Alto Adigio (Bresanona, Brunico, Merano, Vipiteno e Bolzano) que cada año, desde el 25 de noviembre hasta el 6 de enero, dan la bienvenida a la Navidad con unos mercadillos donde se recrea una atmósfera de cuento de Navidad y que hacen inolvidable y fascinante el período de Adviento.Mercadillo navideñoLos pinos y los abetos, los símbolos por excelencia de la Navidad, decorados según la tradición con manzanas, nueces, galletas de jengibre y con las típicas decoraciones de madera, son motivos habituales en estos mercadillos que, sin embargo, presentan características que van más allá de la tradición local, por eso vale la pena visitarlos.

Empezamos con la maravillosa y medieval Bresanona, donde con el Adviento las luces de Navidad transforman el Ayuntamiento y la Plaza, enmarcada entre la Catedral y la Iglesia Parroquial de San Miguel, en un magnífico entorno.
Las típicas casas de madera decoradas ofrecen diferentes productos típicos artesanales: desde el pesebre hasta la escultura, desde la cerámica hecha a mano hasta las velas, desde las esferas hasta los angelitos en vidrio o los artículos navideños tiroleses.

Son numerosas las especialidades del Valle Isarco que se pueden degustar y comprar.
Lo que hace aún más memorable este mercadillo es la exhibición de coros locales en varios conciertos de Adviento, y las demostraciones donde los artesanos muestran sus habilidades artísticas, ayudando a la gente a conocer su trabajo.
Enriquece este evento, la oportunidad de admirar el museo de los pesebres ubicado en el Palacio Obispal, para presenciar una tradición que sigue siendo muy importante desde hace 800 años.

Otra estrella de este camino de Navidad es la ciudad de Brunico que en este período del año se envuelve en una atmósfera encantadora hecha de luces, aroma de pinos, conciertos mágicos y degustaciones de especialidades que satisface todos los sentidos.
Esta "perla" de Val Pusteria es el lugar ideal para divertirse en las pistas de esquí de Plan de Corones con los paseos a lo largo de los puestos que se encuentran en la medieval Calle Bastioni y en el Parque Tshurtschenthaler, donde se pueden admirar juguetes de madera, decoraciones navideñas y productos de piel, de cristal y de cerámica: preciosas obras de artesanía local que representan un souvenir como un buen regalo. 
También las calles de Brunico están llenas de aromas y sabores de esta tierra: desde el aromatizado vino caliente hasta las varias especialidades gastronómicas, especialmente los dulces.

La tercera etapa de este viaje a través de los mercadillos de Navidad llega también a la ciudad de Merano
Elegida por la princesa Isabel de Baviera, más conocida como Sissi, por su clima templado y sus aguas saludables (aquí se encuentran unas maravillosas termas), es el lugar ideal para combinar el encanto y el descanso: desde las termas hasta las excursiones en la naturaleza pura hasta los paseos entre los tenderetes del mercadillo donde se exponen las creaciones de artesanía.
El centro histórico de la ciudad se decora para la ocasión y presenta sus calles y los callejones con fantásticas decoraciones de Navidad. 
El olor de las bebidas calientes, de las especias y de los dulces navideños se mezclan en el aire, uniendose a la música y a las tradiciones de este período de fiesta. 

Tradiciones que reviven a través de eventos, conciertos y desfiles, como la de San Nicolás, patrón de la ciudad de Merano, junto con su fiel sirviente Knecht Ruprecht
Mientras que el actor que interpreta al Santo distribuye dulces, Knecht Ruprecht dona a los niños más inquietos, látigos y carbón. 
Para sumergirse aún más en el ambiente navideño y festivo, hay que visitar la pista de patinaje al aire libre situada en la Plaza Terme y el gran mercadillo con 80 expositores que ofrecen una gran variedad de ideas para los regalos de Navidad: adornos y objetos de cerámica y de cristal, tejidos tradicionales, estatuas de madera y zapatillas de fieltro, juguetes y dulces típicos.

La cuarta "estrella" del recorrido es la encantadora Vipiteno.
Esta ciudad de las Dolomitas se extiende a lo largo de la fantástica Via Città Nuova, una pequeña calle peatonal, larga y estrecha con preciosas casas de madera de dos pisos, coloreadas y almenadas con las típicas ventanas de la zona llamadas boínder (del inglés,  "bow window") que se encuentran en el período de Navidad adornadas con cientos de luces y ornamentaciones.
La arquitectura de la Baja Edad Media del casco antiguo muestra la afluencia de muchos empresarios mineros que, alrededor del año 1300, gracias a sus recursos económicos y a su concepción cosmopolita, imprimieron una huella particular a la ciudad.
El esplendor de aquella época, junto con las ejemplares restauraciones y rehabilitaciones, se ha motivado que Vipiteno haya sido incluida en 2002 dentro del catálogo de los pueblos más bellos de Italia
En el pequeño y encantador mercado de Navidad de esta ciudad, cuyo fondo es la imponente Torre delle Dodici, que domina la plaza principal, se venden diferentes productos locales y de artesanía: velas de flores secas, decoraciones navideñas de todas las formas, colores y materiales, sobre todo en madera y tela, artículos de mobiliario, como los manteles y las almohadas bordadas a mano, con recetas de los Knödel o del strudel.
Hay también que degustar las delicias culinarias: vino caliente, frutos secos, pan aromático y pranilés de todo tipo, mermeladas, y mucho más. 

La siguiente etapa de este camino fascinante es Bolzano.

Información útil

Para más información sobre los mercadillos de Bressanone, Brunico, Merano, Bolzano, Vipiteno y Trento visita: