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5 ideas de viaje para disfrutar de un San Valentín especial en Italia

Plaza de San Marcos, Venecia

Plaza de San Marcos, Venecia

El 14 de febrero, día de los enamorados, no es solo bombones y rosas rojas, cenas a la luz de las velas y una profusión de corazones: la fiesta de San Valentín es la ocasión perfecta para celebrar el amor con una romántica escapada en pareja (sobre todo este año, ya que el 14 de febrero cae en viernes).

Si está buscando ideas de viajes para sorprender a su pareja, aquí le ofrecemos cinco planes para festejar el amor con un fin de semana romántico en Italia.

 

1 – Tour enogastronómico por los pueblos de Trentino

 

El pueblo medieval de Canale di Tenno

El pueblo medieval de Canale di Tenno

Il La provincia de Trentino encierra entre sus valles románticos pueblecitos, algunos de ellos catalogados entre los pueblos más bellos de Italia, hechos con casas de piedra, patios y antiguos graneros, cada uno con recetas rurales que merecen ser degustadas, ideal para un viaje romántico con motivo de San Valentín. Su itinerario en pareja puede empezar en Canale di Tenno, pueblo medieval situado encima de una colina asomada a las aguas turquesas del Lago de Tenno; parada obligada en una de sus fondas para degustar uno de los platos típicos de la zona: la carne salada coi fasoi. Un poco más allá encontrarán Rango, magnífico ejemplo de arquitectura rural alpina: después de dar un paseo cogidos de la mano por sus graneros y sus calles empedradas, no olviden probar la famosa tarta de nueces de Bleggio. Desde allí podrán continuar hacia San Lorenzo in Banale, incrustado entre los Dolomitas de Brenta y el Lago de Garda, este pueblo, diseminado en siete barrios, invita a descubrir antiguas tradiciones campesinas y unos deliciosos embutidos como la ciuiga. Por el contrario, asomado al Lago de Idro se encuentra Bondone, antiguo pueblo de carboneros, por el que podrán adentrarse en su laberinto de callejuelas para contemplar los frescos que decoran las fachadas de las casas y probar la energética polenta carbonera, el no va más de la cocina trentina. Trasládense a continuación a la vertiente oriental de Trentino para descubrir la romántica Mezzano, situada a los pies del Grupo Pala, que les impresionará por sus “cataste e canzei”, una exposición permanente de edificios de madera; antes de marcharse no olviden probar la tosela di Primiero, un queso local para combinar con polenta y luganega trentina. Su tour romántico por los pueblos de Trentino puede terminar en Vigo di Fassa, pueblo soleado desde el que podrán contemplar cómo la Marmolada, la reina de los Dolomitas, se tiñe de rosa al atardecer, así como visitar museos y degustar platos típicos de la cocina ladina como los cajoncie da fighes y el queso cher de fascia.

 

2 – Tres días inmersos en la belleza de la Maremma

 

Pitigliano, ciudad construida en el Área del Tufo

Pitigliano, ciudad construida en el Área del Tufo

Si desean un San Valentín slow dedicado al bienestar y a la cultura, les recomendamos un fin de semana romántico en Maremma, situada al sur de la Toscana, entre manantiales termales, pueblos y paisajes bucólicos. El punto de partida ideal para su viaje en pareja es Saturnia, un pueblo cuyo parque arqueológico alberga testimonios de la época etrusca y romana, espléndidas cascadas naturales de agua termal, las Cascadas del Molino, además de algunas de las termas más famosas del mundo, conocidas ya en la antigüedad. Una vez visitado Saturnia, trasládense a Sovana, en plena Área del Tufo: animado centro etrusco, pueblo medieval, renacentista y centro episcopal, que les cautivará con sus casas esculpidas en la toba y sus exquisitos palacios medievales; un poco más allá encontrarán Sorano, antigua ciudad nacida en el período más floreciente de la época etrusca, donde podrán curiosear por talleres artesanales que crean pintorescas obras de cerámica, visitar la fortaleza renacentista y el parque arqueológico de la Ciudad del Tufo con las necrópolis excavadas en la roca. Su siguiente parada es Pitigliano, centro milenario situado encima de una roca, excavada a su vez en la toba: lo ideal es programar una visita al atardecer para llenarse los ojos de unas vistas románticas y espectaculares. Pitigliano conserva celosamente los restos de asentamientos prehistóricos, tumbas etruscas y vestigios romanos. También podrán pasear por los antiguos callejones del barrio judío, lo que le ha valido el título de “La pequeña Jerusalén”, y degustar los excelentes vinos blancos de producción local, entre los que destaca el Bianco di Pitigliano. Como última parada de su viaje romántico les recomendamos Capalbio, un pueblo histórico rodeado de murallas y repleto de edificios medievales, acariciado por las dulces colinas de los matorrales de la Maremma y por playas vírgenes; antes de abandonarlo, les aconsejamos dar un paseo por la hermosa reserva natural que rodea las orillas del Lago de Burano.

 

3 – Un fin de semana romántico en el Lago de Garda

 

Puesta de sol en Sirmione, en el lago de Garda

Puesta de sol en Sirmione, en el lago de Garda

El Lago de Garda ofrece la combinación justa de relax, naturaleza y cultura, perfecta para un San Valentín que ofrece numerosas posibilidades y atractivos. La localidad más apropiada para su dulce fin de semana en pareja es Sirmione, con su península que se extiende hasta el lago, sus espectaculares vistas y el pueblo histórico. Sirmione es un lugar cautivador para recorrerlo a pie y descubrir lugares emblemáticos como el Castillo Scaligero y los vestigios romanos de las Cuevas de Catullo, así como sus características callejuelas, pero también encantador para contemplarlo desde una lancha y disfrutar de unas vistas muy escenográficas. Además de la visita al centro histórico, Sirmione les obsequiará con un hermoso momento de relax en sus famosas termas, asomadas al lago, que poseen unas aguas muy reconocidas por sus propiedades terapéuticas y preventivas. Por la noche pueden trasladarse a la cercana Desenzano, donde podrán disfrutar de un aperitivo y una cena y donde podrán dar un romántico paseo por las murallas del Castillo y contemplar las luces del lago desde lo alto. Su fin de semana romántico puede continuar hacia más el norte, concretamente en Gardone Riviera, una de las localidades más famosas de todo el Lago de Garda, desde la cual podrán contemplar unas fabulosas vistas del Monte Baldo y visitar el Victorial de los italianos, residencia de Gabriele D’Annunzio; un poco más allá encontrarán el famoso centro de Salò, lleno de historia, arquitectura y arte, donde podrán pasear por las orillas del hermoso lago o degustar la cocina del Garda, con exquisitos platos de pescado del lago.

 

4 – Recuperar el bienestar en una masía del Alto Adigio

 

Los colores de los Dolomitas en invierno

Los colores de los Dolomitas en invierno

Si quieren darse un capricho con un San Valentín encarnado por el bienestar del cuerpo y de la mente, pero también de su paladar, elijan algo alternativo en el Alto Adigio y alójense en una de sus tradicionales masi, antiguas viviendas rurales hoy convertidas en acogedores hoteles rurales y excelentes bed & breakfast. En las masías del “Gallo Rosso”, 1.600 hoteles rurales repartidos por todo el Alto Adigio, aislados o céntricos, podrán vivir una experiencia extraordinaria de redescubrimiento de las costumbres campesinas caracterizadas por un ritmo relajante: la ocasión perfecta para degustar sabores genuinos, disfrutar de la vida campestre en plena naturaleza, así como recuperar el bienestar psicofísico con saunas de heno, baños de leche, tratamientos desintoxicantes y masajes revitalizantes. Después de dedicarse al relax y al cuidado de su cuerpo, les espera el bienestar del paladar: los dueños de la masía les ofrecerán la cocina casera más típica del Alto Adigio, compuesta por sabores producidos directamente in situ, les enseñarán a reconocer las hierbas aromáticas y las virtudes de las plantas, secretos que han pasado de generación en generación. Si buscan algo más que el bienestar, no olviden que existe una masía para cada tipo de necesidad: además de las masías dedicadas al bienestar, en las masías del Gallo Rosso encontrarán también masías especializadas en actividades deportivas, enogastronomía, cultivos biológicos y masías históricas perfectamente conservadas en las que podrán sumergirse en el encanto del pasado.

 

5 – Celebrar San Valentín en Verona, la ciudad del amorF

 

Plaza Dante – Verona, “Ciudad de los enamorados”

Plaza Dante – Verona, “Ciudad de los enamorados”

Si para celebrar su San Valentín quieren pasar un fin de semana en compañía de su pareja en la ciudad romántica por excelencia, su decisión deberá recaer en Verona, la ciudad en la que Shakespeare ambientó la historia de amor más famosa de todos los tiempos: la de Romeo y Julieta. El mito de los dos enamorados revive en la medieval Casa de Julieta, pero también en las antiguas plazas de la ciudad, entre sus callejuelas y sus patios, entre sus cautivadores rincones y por los recodos del río Adigio. Con motivo de la fiesta del 14 de febrero, la ciudad de Verona organiza el evento Verona in Love: del 12 al 16 de febrero de 2020, desde la Plaza Bra hasta la Casa de Julieta, los rincones más evocadores de la ciudad se tiñen de rojo con adornos y luces; la ciudad acoge además mercadillos de productos típicos (colocados en forma de corazón), degustaciones, paseos guiados en pareja en busca de los misterios y leyendas de Romeo y Julieta, cenas temáticas y otras muchas sorpresas románticas.