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Verona

  • Descripción
  • Qué ver
  • Qué hacer
  • Qué comer

La provincia de Verona está situada en la parte sudoeste de la región Véneto, cerca de la margen oriental del Lago de Garda, famoso por su paisaje con colinas verdes, relieves, playas grandes y pequeñas. Y en este magnífico entorno conviven pequeños pueblos con las características casas de colores y maravillosas villas, símbolo de una antigua y refinada prosperidad.

Todo el territorio de Verona está sembrado de castillos, torres, ermitas, monasterios, santuarios y antiguas parroquias románicas, lugares de gran interés artístico e histórico.
En la parte más al norte, Lessinia - con su Parque Regional - y Monte Baldo destaca el paso de la llanura paduana a la zona alpina: un paisaje natural ideal para practicar trekking y excursiones a través de sus bosques de hayas, praderas, olivares, viñas y frutales. Un entorno de gran valor que atribuye al Monte Baldo el título de Hortus Europae, jardín de Italia y de Europa.

En el corazón de la provincia de Verona se encuentra la Valpolicella, tierra de historia y sabores donde el elemento que caracteriza el territorio es sobre todo, junto con los edificios históricos, la tradición vinícola. En esta zona, de hecho, se producen vinos apreciados y famosos en todo el mundo, elaborados siguiendo técnicas especiales y únicas en Italia.
Yendo hacia el sur se encuentra la zona de Basso Veronese, con sus ritmos lentos, lugares silenciosos, colores cambiantes: un estilo de vida hoy casi olvidado y una tierra acogedora como sus habitantes. 

Un viaje por la historia, por la naturaleza o por las rutas del gusto y de los sabores antiguos, unas vacaciones para practicar deportes, un itinerario para descubrir los antiguos lugares de la fe: esta tierra ofrece muchas alternativas, para todo tipo de exigencia.
El punto de partida es Verona, con su histórica Arena - símbolo de la ciudad y tercer anfiteatro romano en Italia por su tamaño - que durante el verano se convierte en escenario de grandes representaciones, conciertos y temporadas líricas. Verona es famosa también por ser la ciudad de los enamorados. Aquí está la casa de Julieta, con su célebre balcón, que evoca la atormentada historia de amor que contó el ilustre Shakespeare.

Declarada desde el año 2000 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, Verona es un maravilloso ejemplo de integración urbana, arquitectónica y artística de los distintos períodos históricos que se han sucedido durante dos milenios. 
Plaza Erbe es el ejemplo ideal: arquitecturas de época romana, de la Edad Media y del renacimiento que se han integrado perfectamente a las de época scaligera (de la familia Della Scala) y de los edificios del siglo XIX. 
No muy lejos se encuentra Plaza dei Signori, otro ejemplo de mezcla de estilos y donde se encuentra el monumento dedicado a Dante Alighieri.
Cerca del río Adigio se hallan otras grandes obras de la época romana y scaligera, quizás los dos períodos que más influyeron en la historia de esta ciudad: la fortaleza de Castelvecchio, hoy en día sede del Museo de Arte Moderno, el Puente Scaligero, maravilloso ejemplo de arquitectura de la Edad Media y las Arche Scaligere, excelentes obras sepulcrales, realizadas para los restos mortales de los nobles de Verona.

Al otro lado del río se pueden admirar las ruinas del Teatro Romano donde hoy -como en la antigüedad- tienen lugar importantes representaciones teatrales como el Festival Shakespeariano y el Verona Jazz Festival.
Del teatro se accede al Museo Arqueológico con esculturas, elementos decorativos y varios objetos que remontan a la época de la dominación romana. Cerca de esa zona se encuentra el Jardín Giusti, uno de los más hermosos jardines a la italiana del Renacimiento, un extraordinario ejemplo de arte jardinero, declarado monumento nacional.

Si hablamos de los mejores edificios religiosos por su aspecto artístico y arquitectónico bien merece una visita la Catedral, donde los maravillosos frescos y las superficies marmóreas han sido restauradas hace poco; la Basílica de San Zeno Maggiore, iglesia románica llena de pinturas y esculturas importantes, y la Basílica de San Fermo Maggiore, con construcciones románicas superpuestas y modificadas en la parte superior.

La zona de Verona ofrece numerosos tesoros artísticos incluso fuera de la capital. Un ejemplo son los suntuosos palacios y los imponentes castillos que se hallan en los márgenes vénetos del lago de Garda, como Villa Albertini, grandioso edificio de la Edad Media rodeado por un parque extenso con calles arboladas, cascadas, fuentes y grutas. También la llanura veronese ofrece testimonios de la época scaligera como, por ejemplo, los castillos de Bevilacqua, de Villafranca, sólo por citar algunos. En el área de Valpolicella se situan muchos palacios palladianos - símbolo de la dominación de la Serenísima -, muchos de los cuales hoy en día son sede de importantes compañías vinícolas.
Se trata de un viaje en el tiempo que penetra en paisajes llenos de encanto y de ambientes encantadores.

La naturaleza fue muy generosa con esta parte de tierra y las obras maestras que se encuentran visitando la Lessinia lo demuestran. El Puente de Veja, por ejemplo: se trata de una monumental obra natural de origen prehistórico que se formó a partir del derrumbe de una gruta. Es el puente natural más grande de Europa, con un tamaño de más de 50 metros de arcada y alrededor de 29 metros de altura.
Siguiendo el viaje en la prehistoria se llega a Bolca, yacimiento de fósiles único en el mundo, del cual se sacaron miles de restos en excelente estado de conservación, que hoy se exponen en varios Museos de Historia Natural, en Italia y el extranjero. Otra etapa del recorrido es la Gruta de Monte Capriolo, itinerario subterráneo de 200 metros pasando por maravillosas zonas de estalagmitas, estalactitas y calcita blanca.

A lo largo de la ribera norte del lago de Garda, se llega al maravilloso paisaje del Monte Baldo, que se puede alcanzar gracias a un moderno teleférico -único en el mundo- con una cabina que gira y permite admirar un panorama impresionante a 360º.
Es un lugar ideal durante el verano, cuando se convierte en un jardín enorme y colorido, con orquídeas, lirios rojos, edelweises, anémonas y peonías; mientras que durante el invierno, cuando el candor de la nieve lo cubre todo, estos lugares se convierten en un inmenso parque de atracciones para los deportes invernales.
Los maravillosos paisajes del Basso Veronese permiten a los que aman los escenarios fluviales, realizar los recorridos naturales dibujados por los numerosos cursos de agua. 

Windsurf, kitesurf, vela, pesca deportiva, submarinismo, remo, esquí náutico: muchas maneras de divertirse en las aguas límpidas del lago más grande de Italia. Pero el lago de Garda ofrece muchas alternativas también a los que prefieren la tierra firme.
Hay muchos itinerarios que se pueden explorar en bicicleta de montaña, con el caballo o a pie, por los verdes valles y senderos de los montes.
Escaladas por las paredes rocosas de Lessinia y del Monte Baldo, o en los acantilados sobre del lago; vuelos con ala delta y parapente, admirando las maravillas de estas tierras: los que aman la aventura encontrarán todo lo que necesitan para sentir emociones fuertes. Y durante el invierno, una cándida capa de nieve convertirá este sitio en el lugar ideal para practicar esquí alpino, esquí de fondo, snowboard y excursiones con raquetas de nieve.

Si desean unas vacaciones más relajantes, las área verdes de la zona serán el destino ideal para practicar birdwatching (avistamiento de aves) y para observar y sacar fotografías de las raras especies de flora y fauna.
Extensos campos verders atraerán a los amantes del golf - uno de los deportes más de moda - ya que el cuidado, la inclinación del terreno, el clima y la pureza del aire ofrecen el entorno perfecto para practicar este deporte.

Para los más jóvenes - y no solamente - la provincia de Verona dispone de una gran variedad de parques de atracciones, para pasar algunas horas divirtiéndose: Gardaland cuenta con espectaculares atracciones; el Parque Giardino Sigurtá, un paraíso terrestre de 600.000 metros cuadrados considerado uno de los jardines más impresionantes del mundo; el Parque Cavour con “Movieland Park”, el primer parque de diversiones de Italia dedicado al mundo del cine y a los efectos especiales, en el interior del cual se encuentra el famoso Parque Acuático “Caneva World”. 

“Dios creó sólo el agua y el hombre ha hecho el vino”, y se puede añadir también que Verona creó Vinitaly, el evento más importante dedicado al vino y que desean deleitar su paladar no se pueden perder.
Se celebra en Verona, tierra del Soave, Valpolicella, Amarone y Recioto y de una gastronomía que es aún más exquisita si se la saborea con los vinos excelentes de Verona.
Un viaje por las Rutas del Vino, en busca de antiguos sabores, en un entorno maravilloso, que será difícil de olvidar. 

La tradición vinícola veronese, famosa en el mundo, se une a una gastronomía excelente, basada en platos simples y refinados, preparados con productos de alta calidad.

Entre los platos característicos hay que mencionar la ternera hervida, condimentada con una salsa especial hecha con pimienta, pan, médula y parmesano (pearà); la polenta “pastissada”; los ñoquis; pasta con alubias, carnes de pato y gallina de guinea con salsa “peverada”.

Hay muchos platos a base de pescado gracias a la presencia del lago.
Entre los postres, hay que mencionar el “pandoro”, que junto al “panettone” de Milán es el postre típico navideño.

Entre los mejores productos típicos de la zona de Verona se destacan el aceite, los espárragos, la castaña, la trufa, los quesos y los “tortellini” de Valeggio sul Mincio, que cada año se honran en las ferias de la provincia.