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Venecia

  • Descripción
  • Qué ver
  • Qué hacer
  • Qué comer

En Véneto, en las aguas del Adriático, se encuentra uno de los lugares más fascinantes del mundo, un tesoro con riquezas inestimables: la laguna de Venecia.

En el corazón de este patrimonio único nace la Serenísima, con sus canales surcados por góndolas y con sus característicos puentes, monumentos, plazas, estrechas callejuelas y aguas que discurren silenciosamente.
Alrededor de la ciudad hay un grupo de pequeñas islas, llenas de encanto, donde la historia y el arte se mezclan con los antiguos oficios y con la belleza del mar.

Las principales localidades turísticas cuentan con playas de arena fina bañadas por las tranquilas aguas del Adriático; localidades que disponen de todo tipo de comodidades para unas vacaciones ideales.
Un encanto que se encuentra también en las zonas del interior, donde se pueden realizar numerosos itinerarios entre plácidos ríos, pasando por pueblos ricos en historia y palacios maravillosos.

Una tierra que se puede apreciar también por sus sabores, con platos típicos y una preciosa carta de los vinos.
Sin olvidar la diversión: deportes al aire libre, vida nocturna en locales nocturnos y compras en los característicos talleres artesanales donde se pueden adquirir recuerdos. 

Elegante, preciosa, inimitable, divertida, romántica: así es Venecia, joya del panorama turístico italiano en la que iglesias, edificios, antiguos puentes, monumentos y plazas cuentan la vivacidad artística y cultural que marcó y marca todavía, la historia de esta ciudad.

El corazón de Venecia es Plaza de San Marcos, el salón más elegante de Europa, rodeado de obras de valor inestimable: el impresionante Campanario y la Basílica, con cinco portales, decoraciones en mármol y mosaicos que anticipan la magnificencia y la riqueza del interior; el Palacio Ducal, símbolo de la mejor época de la Serenísima; la Torre dei Mori, mejor conocida como Torre dell’Orologio (Reloj), por la obra maestra de ingeniería que marca el tiempo de Venecia desde hace siglos, y el Ala Napoleónica, donde está el Museo Correr. No lejos de allí se encuentra Campo Santo Stefano con la homónima iglesia, uno de los más grandes de Venecia.

Desde la plaza se ve la isla de San Giorgio Maggiore y el campanario que se eleva del complejo monumental del antiguo monasterio benedictino, obra maestra de los grandes arquitectos de la época, como el ilustre Andrea Palladio.
Venecia es un verdadero museo al aire libre, que se puede visitar en barco o en góndola, por las aguas del Canal Grande, la vía principal de la ciudad. Dicho canal empieza en Punta della Dogana, antiguo puerto de forma triangular, hoy Centro de Arte Contemporáneo, conocido como Palacio Grassi.
Bien merece una visita la Colección Peggy Guggenheim, expuesta en Palacio Venier de’ Leoni: la colección de obras de arte más prestigiosa del siglo XX. Hay otros importantes museos: las Galerías de la Academia, en el majestuoso complejo de la Escuela Grande de la Carità que incluye también la iglesia del mismo nombre y el monasterio Ca’ Rezzonico, uno de los más preciosos edificios del renacimiento, sede del Museo del ‘700 veneciano.

En el lado derecho del Canal Grande -al que se llega también a través del Puente de Rialto- se llega a la zona de los sestieri (barrios) de San Polo, Santa Cruz y Dorsoduro, con algunos de los campi (plazas) más famosos de Venecia, rodeados por maravillosos edificios religiosos y aristocráticos: San Roco, donde está situada una de las antiguas Grandi Scuole de Venecia y la iglesia dedicada al santo; la famosa Basílica Santa María Gloriosa dei Frari, uno de los complejos franciscanos más importantes; San Polo; San Giacomo dall’Orio con la homónima iglesia en el centro, decorada con maravillosas obras del Renacimiento veneciano; San Sebastián, genialmente decorada por Paolo Veronese; San Pantalón; San Nicolò dei Mendicoli, con una de las iglesias más antiguas de la ciudad y Santa María de la Salud.

Desde Plaza San Marco, a través del famoso Puente de los Suspiros -desde donde se puede admirar el panorama de la laguna- se llega al barrio Castello, con varias obras maestras arquitectónicas y artísticas. 
Los campi de Venecia son plazas históricas, generalmente con monumentos en el centro y dominadas por edificios religiosos de donde toman el nombre. En este barrio hay muchos monumentos notables: la Iglesia dei Santos Juan y Pablo, donde se celebraban los funerales de estado; la Iglesia de Santa María de los Milagros, fabuloso ejemplo de arquitectura del Renacimiento; la Iglesia de San Zacarías; la Iglesia de San Juan en Bragora, que se considera una de las iglesias más hermosas de la ciudad, y la Iglesia de Santa María Formosa, proyectada por Codussi.

Siguiendo el paseo por las calli (calles), bien merece una visita el Arsenal más grande del mundo, que se construyó en el siglo XII y que fue ampliado gracias al desarrollo político-comercial de Venecia y a la Escuela San Giorgio degli Schiavoni, con obras maravillosas de Carpaccio.
En Cannaregio se encuentra el Campo della Madonna dell’Orto - un raro ejemplo de la antigua pavimentación a modo de espina de pez - al cual se asoman la antigua iglesia, decorada por el ilustre Tintoretto, y la Scuola dei Mercanti. 
Otro magnífico ejemplo de la arquitectura de Renacimiento es la Iglesia de San Juan Crisostomo, última obra de Mauro Codussi. En el antiguo edificio aristocrático Ca’ d’Oro hay una preciosa colección de arte con obras de la escuela veneciana.

Alrededor de Venecia surgen una multitud de islas: Burano, famosa por la producción de encajes; Murano, por la elaboración del cristal; Pellestrina, caracterizada por sus dunas de arena y cañaverales; Torcello, uno de los asentamientos humanos más antiguos de la zona.
Si se visita el lado norte de la laguna se encuentran paisajes naturales extraordinarios, caracterizados por una arena que ofrece mil reflejos según la inclinación de la luz solar, como las Dolomitas a las que han alimentado, a lo largo de los milenios.

Aquí se encuentran algunas joyas turísticas de la provincia de Venecia: Caorle, con sus estrechos callejones que se cruzan entre las casas de colores; Jesolo, alma de la diversión y de la vida nocturna; Bibione, con su pinar que llega hasta la playa, y Cavallino, la principal localidad europea de turismo al aire libre.
Sobre los márgenes del Brenta hay muchos palacios aristocráticos venecianos - construidos entre 1500 y 1700 -, símbolo de la riqueza y prosperidad de esa época. Los creadores de estas magníficas obras de arquitectura fueron los más destacados arquitectos y pintores de la época, como Palladio y Pellegrini.

El mismo esplendor se encuentra en los alrededores de Mirano, en las Tierras de Tiepolo, en honor a la famosa familia de artistas. Durante le dominación de la Serenísima, estas zonas tuvieron un período de gran desarrollo cultural durante el cual se construyeron impresionantes palacios y casas patronales que aún se pueden admirar en todo su esplendor. 

En la provincia de Venecia se celebran -en todos los meses del año- varios eventos, fiestas, festivales y representaciones culturales, y muchas son conocidas y apreciadas a nivel internacional.
Entre los eventos más esperados, el célebre Carnaval de Venecia: arte, música, diversión y antiguas tradiciones, este carnaval es una de las más importantes de Italia en el mes de febrero.
Para la ocasión, Plaza de San Marcos se convierte en un enorme escenario donde múltiples artistas y preciosos disfraces entretienen a los espectadores. 

Venecia y el agua: dos entidades inseparables, dos mundos perfectamente integrados. El agua es escenario de muchas representaciones: cada año en la laguna veneciana se organizan 120 regatas, pero la más antigua es la célebre Regata Histórica que siempre logra fascinar y entusiasmar a turistas y locales. Un desfile de barcos típicos de 1500 pasa por el Canal Grande, antes de la competencia de voga alla veneta, una técnica especial según la cual el remero tiene que estar de pie maniobrando el remo con el fin de guiar y mover el barco.

Los amantes del arte y al cine no pueden perder los prestigiososo eventos como la Bienal y el Festival de Cine.
Venecia y sus tierras, cuna de historia, arte, cultura y costumbres. Un paseo en barco por las aguas del Brenta o por las islas de la Laguna, o por los estrechos callejones de Venecia y por los antiguos pueblos marineros, una excursión en medio de la naturaleza: son muchas las oportunidades para conocer el pasado de la Serenísima.

Otra manera, más frívola y despreocupada, es ir de compras por los típicos talleres artesanales y las elegantes boutiques. Los famosos cristales de Murano, los collares preciosos realizados con perlas de colores, las máscaras de terracota o de cerámica, los postres típicos venecianos son algunas de las tantas ideas para regalar o regalarse como recuerdo de estos lugares inolvidables.
Lugares que ofrecen muchas opciones para divertirse y gozar de la vida.

Después de un viaje por la historia y la cultura de esta tierra, se agradece poder sentarse y relajarse en un bar o pub para tomar un aperitivo con los amigos. En Venecia se recomienda dar un paseo por los bacari, típicas hosterías venecianas, para deleitar el paladar con los cicheti (aperitivo) y un ombra (vaso) de vino.

Para los que quieran salir por la noche hay discotecas, así como el Casino para probar suerte.
En las varias localidades de playa, los deportistas podrán elegir el vóleibol, el beach vóleibol, surf, esquí náutico, vela y parapente.
Los que no estén muy entrenados y dar un apaseo por el verde de la naturaleza, una visita al oasis WWF de Valle Averto o al Parque delle Giare es la opción ideal para admirar y sacar fotos de la fauna que puebla estas zonas.
Véneto es una regiòn de vinos y en la provincia de Venecia se encuentra la Strada dei Vini dei Dogi , una ruta de vinos que presenta sabores auténticos, garantizados por la denominación de origen. 

 Cuando se habla de la gastronomía véneta, se suele llamarla “cocina pobre”, que no significa en absoluto una baja calidad de los productos, sino que hace referencia a sus orígenes populares. Hoy, muchas recetas tradicionales han sido revalorizadas por importantes cocineros y se han convertido en platos excelentes, gracias a la exquisitez de los productos obtenidos de la tierra y del mar.

Y justo del mar - que ha desempañado siempre un papel principal en la historia de Venecia- vienen muchos alimentos como mariscos, cangrejos, crustáceos, moluscos, lubinas, anguilas y pescado azul, que forman parte de los principales platos locales.
Una mención especial merece el moscardino (una especie de pulpo pequeño) de Caorle, la schilla (crustáceo) de Venecia y las gambas de río, criadas y pescadas en la zona desde tiempos remotos.
Las carnes blancas también se consumen mucho, como el ganso con el que se prepara el paté, embutidos, salchichas, ciccioli (con carne de cerdo), jamón cocido y speck.

Pero el símbolo de la cocina véneta ha sido siempre la polenta, que puede ser un primer plato, un entrante o una guarnición. Sin duda entre las recetas más famosas se destacan la polenta con bacalao desmenuzado cocido en aceite y leche, y polenta con osei, pequeños pájaros envueltos en tocino, salteados con aceite y salvia.
Si la polenta se puede consideran la reina, el arroz es, sin duda, el príncipe. En Véneto se sirve caldoso (all’onda) y puede presentar muchas variaciones: con patatas, calabaza, achicoria, ortigas, etc.

En lo que atañe a los postres, como los navideños, los más famosos son las galletas secas como los baicoli, los zaleti, las alubias a la veneciana, los bussolai, los sagagiardi y varias tartas exquisitas como la Nicolotta y la Pinza.
Sabores que se pueden saborear bebiendo los vinos de la tradición vinícola local como el Cabernet, el Pinot, el Verduzzo y el Merlot.