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Trento

  • Descripción
  • Qué ver
  • Qué hacer
  • Qué comer

 La provincia de Trento está situada al sur de la provincia de Bolzano y coincide con la zona histórico-geográfica de Trentino.
Es una tierra de montañas y valles con un patrimonio natural de inmenso valor, desde los Alpes hasta los Dolomitas, los famosos “Montes Pálidos” que reflejan los colores del sol y regalan panoramas inolvidables.

Este ambiente ofrece singulares tesoros de la naturaleza, entre los que se cuentan las renombradas Pirámides de Segonzano, bizarras “columnas” de tierra conformadas por picos coronadas por peñascos. Y las espectaculares Cascadas de Nardis en Val di Genova, que descienden fragorosas y blancas sobre la roca oscura. Entre las bellas montañas Dolomitas se descubren espléndidos valles como Val di Fassa, Val di Fiemme, Val di Non, donde se encuentran modernas estaciones de esquí junto a bellos lagos, bosques y pastos.

Es el reino indiscutible de la nieve, de la naturaleza en estado puro y del esquí, gracias a las renombradas y equipadas localidades, dotadas de centenares de kilómetros de pistas: Madonna di Campiglio, Canazei, Cavalese, San Martino di Castrozza y muchas más.
Se trata de localidades muy frecuentadas tanto en invierno como en verano, ya que ofrecen infinitas posibilidades de pasar unas vacaciones en contacto directo con la naturaleza.
Una atmósfera distinta, pero atractiva al mismo tiempo, caracteriza la parte meridional del territorio: el Lago de Garda regala un clima más templado, una densa vegetación mediterránea y pintorescos paisajes enmarcados por majestuosos relieves.

El encanto de Trentino va más allá del aspecto natural.
Es una tierra en la que se respira cultura, como lo evidencia la vitalidad de Trento, con numerosas iniciativas culturales y la presencia de un centro expositivo dedicado al arte moderno y contemporáneo, el Mart de Rovereto.
Por otro lado, esta tierra custodia un patrimonio histórico y cultural muy valioso que se trasluce en las arquitecturas de las pequeñas aldeas, en los escenográficos castillos y en sus tradiciones folklóricas, entre las que se destacan los típicos Mercadillos de Navidad. 

La primera etapa de un viaje de descubrimiento del territorio es Trento, ciudad famosa por haber sido sede en el siglo XVI de la celebración del Concilio que inició la Contrarreforma Católica.
La ciudad está dominada por el majestuoso Castillo del Buonconsiglio, rodeado por poderosas murallas, constituye uno de los más importantes complejos monumentales de la región.
En el centro histórico, de fuerte impronta renacentista, se abre la histórica Plaza del Duomo, con la Fuente de Neptuno del siglo XVIII, el Palacio Pretorio y el Duomo o Catedral de San Vigilio, lugar donde se desarrolló el histórico Concilio.

No se puede visitar Trentino y no dejarse asombrar por el extraordinario espectáculo que ofrece la enrosadira: el color rosa que adquieren al atardecer los Dolomitas al reflejarla luz del sol.
Otro espectáculo de la naturaleza que no se debe perder son los maravillosos valles, como por ejemplo Valsugana, y los famosos centros de esquí entre los que está Madonna di Campiglio.
Se recomiendan también Cavalese y Canazei, y Pinzolo donde se puede admirar un notable fresco del siglo XVI, la “Danza de la Muerte”, del pintor Baschenis, en la iglesia de San Vigilio.

Ciudad viva y rica en cultura, Rovereto se proyecta en el presente con el moderno Mart - Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Trento y Rovereto con una interesante colección de obras italianas e internacionales. La ciudad que ha sido escenario de luchas durante la Primera Guerra mundial, ha dedicado a esta triste página de la historia el Museo Histórico de la Guerra. En los campos aledaños se recorta la blanca mole del Sagrario Militar de Castel Dante donde reposan los restos de los caídos.
Entre los atractivos del territorio, se destaca el majestuoso Castillo Beseno, que desde lo alto de una colina domina el Valle di Non con su amplio sistema de fortificaciones.
Sobre las orillas del lago de Garda, la sugerente localidad de Riva del Garda ofrece singulares paisajes y encierra interesantes arquitecturas, entre las cuales la espectacular Fortaleza que se refleja en las claras aguas. 

Los Alpes Tridentinos así como los Dolomitas con sus amplios complejos turísticos, desde Madonna di Campiglio hasta las cimas de Presanella en Canazei, brindan la posibilidad de practicar todos los deportes de invierno: esquí, snowboard, fondo, paseos con las raquetas de nieve, trekking a todos los niveles y también escalada, además de infinidad de posibles excursiones.
El Monte Bondone es la meta ideal para un paseo o excursión en la naturaleza a pocos kilómetros de Trento, mientras que el Lago de Garda es el lugar ideal para los deportes acuáticos y el windsurf.

Trentino ofrece también oportunidades para el relax y el bienestar en varias localidades termales como por ejemplo Levico, Arco, Pejo o Torbole.
Los amantes d ela buena mesa pueden disfrutar de las Rutas del Vino y la Ruta de la Manzana en Val di Non y en Val di Sole, a fin de saborear productos típicos y excelentes vinos en empresas y enotecas locales.
Durante el año se organizan muchos eventos, empezando por las “Fiestas vigilianas” de Trento, que incluyen varios eventos entre el 22 y el 26 de junio, como la batalla para la conquista de la polenta y el Palio de la Oca, en las aguas del río Adigio. Otra cita tradicional de Trento es el histórico Mercadillo de Navidad.

Son muchas también las iniciativas y las fiestas de verano, cuando los castillos se convierten en escenarios de espectáculos y festivales de música, danza y teatro.
Entre las manifestaciones folklóricas más sugestivas destaca el Palio del Brenta, en Borgo Valsugana, el último sábado de agosto.
En primavera se celebra el Festival de Cine de la Montaña, que con el paso de los años, a través de las imágenes, testimonios, convenciones y muestras fotográficas ha documentado el desarrollo del alpinismo. 

La cocina trentina tiene influencias de diversos países: se puede degustar polenta (de origen véneto), gulashcanederli y otros platos de influjo tirolés.
Entre los platos típicos se encuentran la anguila a la trentina, la pasta con alubias, el pastel de macarrones, la salchicha cocida al horno y la tortilla con harina y leche. Entre los productos típicos del alto Garda cabe mencionar la carne “salada”: carne conservada en salmuera con hierbas aromáticas que antiguamente era un plato “pobre" y hoy es una refinada delicia.

Trentino produce mucha uva, de la que se obtienen vinos locales.
También se cultivan muchas variedades de manzanas como por ejemplo las sabrosas Golden Delicious, Stark Delicious, Grenny Smith, Renett y otras que se utilizan para la elaboración del strudel.
Los postres más difundidos son los strudel de manzana y los zelten.
Entre los óptimos vinos locales mencionamos el Muller Thurgau, el Marzemino, el Moscato, el Casteller y el Teroldego