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Bolzano

  • Descripción
  • Qué ver
  • Qué hacer
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La provincia de Bolzano está situada en el extremo norte de Italia, en la frontera con Suiza y Austria y su territorio coincide con el área histórico-geográfica del Alto Adigio. 
La parte oriental del territorio está ocupada por los espectaculares relieves de los Dolomitas (Patrimonio Natural de la Humanidad-UNESCO). Los afilados perfiles y las altísimas cumbres de las Dolomitas, alternados con los espléndidos valles, crean escenarios de una belleza extrema: es el reino de la naturaleza pura y un verdadero paraíso para los amantes del esquí y comprende localidades turísticas famosas y muy frecuentadas. 

Paisajes de montaña caracterizan también la vertiente occidental, dominada por los Alpes Venostos con sus altas cumbres de Cevedale y Ortles. Aquí se extiende el Parque Natural del Stelvio que se suma a los 7 parques naturales de Alto Adigio a través de una sucesión de bosques de coníferas, praderas, lagos, magníficos valles y una ruta hasta el paso del mismo nombre, uno de los más altos de Europa. 
Toda la provincia de Bolzano presenta paisajes dominados por una naturaleza pura con graciosas ciudades, típicas de una tierra fronteriza, en la que conviven tres culturas, italiana, alemana y ladina; tres idiomas, tres civilizaciones que se conjugan armoniosamente. 

El territorio tiene localidades típicas como Merano, conocida por su clima templado y sus benéficas aguas termales, Bressanone rica en testimonios artísticos, Brunico y muchas otras, cada una de ellas con peculiares características.
Las ciudades de Chiusa, Glorenza y Vipiteno forman parte de “Las aldeas más hermosas de Italia”. 

Hay gran cantidad de tesoros en esta naturaleza incontaminada, entre los cuales la espléndida Abadía benedictina de Monte María y el castillo medieval Castel Coira entre los Alpes Venostos. 
Alto Adigio es rico en tradiciones folklóricas que dan vida a numerosos eventos durante todo el año y que culminan en el período navideño con los característicos Mercadillos de Alto Adigio, Bolzano, Vipiteno, Merano, Brunico y Bressanone: un espectáculo de luces y colores muy sugerente. 
Las especialidades gastronómicas y los excelentes vinos son algunas de las sorpresas que este territorio guarda para sus visitantes. 

Extendida en una cuenca y rodeada de montes, Bolzano es una ciudad llena de encanto, punto de encuentro de dos culturas diferentes: la mediterránea y la centro-europea, como es evidente en sus arquitecturas, callejones, arcos y plazuelas del centro histórico. 
Entre los monumentos principales destaca el Duomo con el campanario gótico, considerado el más bello de la región. La adyacente y amplia Plaza Walther se transforma, en época navideña, en un espacio mágico y atractivo: alberga el tradicional Mercadillo de Navidad con sus características casetas de madera que proponen adornos, productos artesanales y especialidades gastronómicas, entre luces, melodías y aromas. 
No se puede perder el Museo Arqueológico de Alto Adigio que expone restos y documentación sobre la historia de la región desde sus orígenes hasta la primera Edad Media. La principal atracción la constituye la famosa momia de “Ötzi”, un cuerpo momificado de un hombre de hace aproximadamente 5300 años, encontrado entre el hielo del Similaun, en la frontera ítalo-austriaca. 

Merece una visita Merano, localidad fascinante y con gran atractivo turístico gracias a su particular clima templado y a sus espléndidas termas: un oasis de relax y bienestar. 
Merano es también una pequeña ciudad rica en historia y arte: en su centro histórico encontramos varios monumentos, entre los que está el Castillo Principesco, pequeña y bella residencia nobiliaria del siglo XV. El Kurhaus, grandioso complejo de principios del siglo XX, de estilo Liberty, es actualmente sala de conciertos y grandes eventos como el Merano Wine Festival, donde se reúnen cada año los mejores productores de vinos italianos y extranjeros y se degustan productos típicos italianos de calidad. 

En los márgenes de la ciudad se alza el suntuoso Castillo de Trauttmansdorff, rodeado por sus magníficos y multicolores jardines: un inmenso parque que encierra ambientes exóticos y mediterráneos, creando desde la primavera hasta el otoño un espectáculo único de colores. El castillo, grandiosa residencia señorial con más de siete siglos de historia, era en el pasado la residencia invernal de la Princesa Sissi que amaba venir a Alto Adigio donde el clima es más templado. El castillo hoy es sede del singular museo del turismo, Touriseum, que repasa la historia del turismo de Alto Adigio. 
En los alrededores, con gran valor artístico está el Castillo Tirolo (siglos XI-XIII), famoso por sus decoraciones y su capilla, rica en frescos, y que hoy es la sede del Museo Histórico-Cultural de la provincia de Bolzano. 

Localidad de arte de especial relieve es Bressanone con sus palacios que funden elementos góticos, renacentistas y rococó. Su centro histórico, verdadera joya de arte, comprende un notable patrimonio entre el que está el Duomo, con frescos en el claustro, y el magnífico Palacio de los Príncipes Obispos, sede del interesante Museo Diocesano que incluye el Museo de lo Pesebres
Merece una visita también la cercana Abadía Agustiniana de Novacella, complejo religioso de gran valor artístico, con claustros decorados con frescos. Entre los castillos de la zona sobresale el renacentista Castillo de Velturno, que conserva suntuosas decoraciones y frescos, y el Castillo de Rodengo, situado en un pintoresco lugar. 
Vipiteno custodia el bellísimo Palacio Municipal con interiores ricamente decorados y la Torre delle Dodici, símbolo de la ciudad. En sus alrededores se pueden admirar las espectaculares cascadas de Racines, Castel Tasso en Campo di Trens, el Museo Provincial de la Caza y la pesca en Castel Wolfsthurn de Mareta y las minas de Ridanna/Monteneve. 

La pintoresca localidad de Brunico es la joya de Val Pusteria, que por iniciativa del alpinista Reinhold Messner pasará a formar parte del proyecto de museo Messner Mountain Museum para homenajear a la montaña y su vínculo con el hombre. Digno de ser visitado también es el Museo Provincial de los usos y costumbres de Teodone que ilustra usos y costumbres locales. 

 La provincia cuenta con centros de esquí modernos y equipados, desde los Dolomitas (Patrimonio Natural de la Humanidad- UNESCO) hasta Val Venosta; pasando por Valle Isarco se encuentran renombradas áreas de esquí como Val Gardena, Val Badia, Plan de Corones, Plose, Alta Pusteria, Solda, Obereggen con cientos de kilómetros de pistas: un paraíso para los amantes del esquí, el snowboard, el patinaje sobre hielo y las raquetas de nieve. 

Además, en el glacial de Val Senales se puede esquiar incluso en verano. En todo el territorio es posible dedicarse al alpinismo, a las excursiones en plena naturaleza, al trekking y a los paseos en bicicleta de montaña. 
La provincia ofrece también otras alternativas de diversión tales como las compras de productos de artesanía artística y la degustación de los productos locales y los vinos de las bodegas típicas: la Ruta del vino de Alto Adigio al sur de Bolzano genera casi dos tercios del total de la producción vinícola de Alto Adigio. 
Para una estancia regeneradora y relajante se podrá añadir al itinerario el moderno centro termal de Merano o el centro Cron4 en Riscone, cerca de Brunico, nominado como la mejor sauna de Italia.
 
Entre los eventos locales, en primer lugar están los Mercadillos navideños Originales Alto Adigio/Südtirol de Bolzano, Merano, Bresanona, Vipiteno y Brunico. Una cita que no se puede perder, no sólo por las artesanías y las producciones gastronómicas que se pueden encontrar, sino también por la amplia cartelera de espectáculos. 

Son interesantes también la Muestra de vinos de Bolzano en mayo; la Cabalgata Oswald von Wolkenstein en los Alpes de Siusi a fines de mayo/ pricipios de julio; el Südtirol Jazzfestival Alto Adigio entre junio y julio; el Maratón des Dolomites a principios de julio en Alta Badia; el Dolomiti Superbike en Alta Pusteria en julio; el Festival XONG en Val Venosta a fines de julio; las Semanas Musicales Gustav Mahler de Dobbiaco entre julio y agosto; el Merano Festival entre agosto y setiembre; el Gran premio Hípico Merano Forst a fines de setiembre; el Merano WineFestival a inicios de noviembre; la Copa Mundial de Esquí en Val Gardena y en Alta Badia en diciembre; o la carrera de San Silvestre ”Boclassic” en Bolzano cada 31 de diciembre. 

 La cocina de la provincia de Bolzano tiene influencias austríacas y funde sabores y tradiciones diversas con resultados muy originales. 
Platos típicos son los Knödel o canederli (pasta de pan con speck, o quesos, o espinacas, o remolachas, o también con damascos y ciruelas), los Schlutzkrapfen (ravioles con rellenos varios), los Spatzler (ñoquis de espinaca con manteca derretida o crema de leche y jamón), la polenta con corzo o pavo, el gulasch de ciervo y el carré de cerdo con chucrut, pero también el pescado de lago y de torrente y el Tirten exquisitos buñuelos rellenos.

Postres típicos muy conocidos son los strudel de manzana, los Kaiserschmarren, torta de alforfón con arándonos rojos, el Zelten de Bolzano, postre navideño a base de fruta seca y confitada, las Lebkuchen (galletas), los Krapfen de los campesinos, la sopa de pan. 
Alto Adigio es famoso por la enorme variedad de manzanas como Golden, Fuji y Gala. Entre los productos típicos destaca el speck de Alto Adigio (jamón ahumado y muy sabroso) para comer con el tradicional Schüttelbrot, un pan crocante que acompaña todas las meriendas. Alto Adigio es famosa en el mundo entero por sus excelentes vinos, entre los que cabe mencionar los autóctonos Lagrein, Schiava y Gewürztraminer

El otoño es el período de Törggelen, una antigua tradición campesina que llega hasta hoy: se va de masía en masía probando los vinos nuevos acompañados por los platos típicamente otoñales. Antes de sentarse a la mesa es costumbre pasear entre los coloridos castaños, los viñedos y las antiguas masías campesinas. Tanto movimiento abre el apetito: speck, pan negro, würstel con chucrut, sopa de cebada y castañas que se gusta en la stube de madera, principal habitación de las masías.