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Prato

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  • Qué ver
  • Qué hacer
  • Qué comer

Prato, situado en el corazón de la región, cerca de las ciudades artísticas más famosas del mundo: Florencia, Lucca, Pisa y Siena. Es la segunda ciudad de Toscana y la tercera de Italia en cuanto anúmero de habitantes.

La ciudad tiene sus raíces en el arte y en la naturaleza, si bien debe su desarrollo económico al sector textil, en cuya evolución se funda gran parte de la economía de la provincia; una evolución actual y en torno a la cual Prato ha crecido, ha construído su riqueza y ha desarrollado los valores de acogida y bienvenida de distintas culturas.

Se trata de un territorio variado que ofrece  material histórico y artístico de gran importancia a través de un itinerario para descubrir los tesoros de época etrusca o renacentistas hasta llegar a la época contemporánea.
La provincia de Prato es todo un descubrimiento. Nadie se imagina queun lugar conocido en el mundo principalmente por su industria textil custodie además tantos maravillosos tesoros históricos y artisticos y donde la buena mesa y los recuerdos antiguos se funden con el enorme dinamismo hacia las novedades, lo moderno y lo joven.
La provinica incluye los municipios de CantagalloCarmignanoMontemurloPoggio a CaianoVaiano y Vernio

Prato ofrece al visitante lugares de interés histórico y artístico de gran importancia: en el casco histórico destaca el Castillo del Emperador (obra de arquitectura sueva única en la Italia del centro-norte), la Catedral, donde se conserva la venerada reliquia de la Sacra Cintola de la Virgen y donde se pueden admirar los espléndidos frescos de Filippo Lippi recientemenete restaurados.
En la fachada de la Catedral se encuentra el púlpito de Donatello y Michelozzo utilizado en la ceremonia de la Ostensione de la Sacra Cintola de la Virgen (el 8 de septiembre es la fecha principal, cuando tiene lugar la Procesión Histórica).

La visita puede continuar con los Palacio DatiniPalacio Pretorio, la Basílica de Santa María delle Craceri de Giuliano de Sangallo y la iglesia de San Francisco y San Domenico; en estos edificios y en los museos de la ciudad como el Museo de Pintural Mural y el Museo del Tesoro de la Catedral se custodian obras de grandes maestros como Agnolo Gaddi, Paolo Uccello, Filippo y Filippino Lippi, Donatello, Michelozzo yotros famosos artistas del siglo XIV y del Renacimiento.

Muestrarios y documentos del siglo V sobre la tradicional producción de tejidos de la ciudad se encuentran en el Museo del Tejido, ubicado en una antigua fábrica histórica, que recorre la historia del tejido de Prato hasta su actual rol de importancia internacional.
Mucho más reciente es el Museo de Ciencias Planetarias, situado apenas fuera de la muralla de la localidad, que encierra en un maravilloso marco muestras de meteoritos y minerales de gran valor.

Otro punto importante es el Centro de Arte Contemporáneo “Luigi Pecci”, que presenta una importante colección permanente compuesta por obras de los mayores artista internacionales de los últimos 30 años. Fuera del museo, la ciudad ofrece obras de las que el visitante puede disfrutar en el contexto urbano, a lo largo de las murallas y en el territorio, la más famosa de las cuales es la “Forma escuadrada con corte” de Moore, en la Plaza de San Marcos.
Particularmente interesante es el Museo y Centro de Documentación de la Deportación y Resistencia de Figline, lugar de la memoria para recordar lo sucedido en los campos de concentración de exterminio nazi.

También el territorio provincial está lleno de atractivo: necrópolis y restos etruscos en Comeana y Artiminio, además de los recientes yacimientos de Gonfienti, en las afueras de Prato.
La iglesias románicas diseminadas en la zona de Carmignano, sin olvidar la iglesia de San Miguel y Francisco en Carmignano, con la bellísima Visitación de Pontormo, las antiguas abadías en Val di Bisenzo, los burgos medievales, las espléndidas Villas de los Medici de Poggio a Caiano (donde ha sido recientemente inaugurado el Museo de la Naturaleza Muerta) y Artimino, el Parque Museo Quinto Martini de Seano y las numerosas zonas protegidas, como Monferrato, Calvana o la Reserva Natural Acquerino-Cantagallo.

Digno de mención es el original Museo al Aire Libre de Luicciana en Canatagallo por sus instalaciones de artistas contemporáneos.

Son muchas las manifestaciones históricas periódicas: La Ostensione de la Sacra Cintola en Prato, en la que el cinturón de la Virgen viene mostrado a los fieles cinco veces al año (Navidad, Semana Santa, el 1 de mayo, el 15 de agosto y al final de la Procesión Histórica del 8 de septiembre).
Cada 25 de septiembre en Carmignano tiene lugar la fiesta del patrono, San Miguel, que durante tres días llena todos los años la plaza principal y el centro del pueblo de colores y fiesta, como también sucede durante la Antica Fiera en el mes de diciembre.

El Asedio de la Villa en Poggio Caiano (septiembre) es un evento que conmemora y evoca las grandes celebraciones que en el lejano 1565 acompañaron la llegada de Juana de Austria, prometida de Francisco Medici, a las tierras toscanas.
En Comeana tiene lugar cada tres años la conmemoración histórico-religiosa de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo la noche del Jueves Santo, como en gran parte de Italia, con más de 700 participantes.

El Cortejo Histórico de Montemurlo celebra la famosa batalla de 1537 entre los florentinos encabezados por Baccio Valori y Filippo Strozzi (propietarios respectivamente de la Villa del Barone y de Villa Strozzi) y las tropas de Cosme I de Médici, durante el último domingo de junio.
En San Ippolito di Vermio, se celebra el Carnevalino, el primer sábado después del Miércoles de Ceniza. La protagonista es la pasta con salsa a base de atún y acompañada con arenques.
Cada año, el primer domingo de Cuaresma, tiene lugar en Vernio la llamada Festa della Polenta o Pulendina.

Como toda la cocina toscana, también la de Prato es una cocina sencilla fruto de tradiciones derivadas de platos pobres en los que se utilizan todas las partes comestibles de los ingredientes para desperdiciar lo menos posible.

El plato típico por excelencia es el apio a la pratense, preparado con los troncos más tiernos de la verdura rellenos con una mezcla de higaditos de pollo, carne de ternera, huevo y especias, y luego fritos y sazonados con salsa de carne o de tomate.
Sencillos y sabrosos son también la clásica pasta con alubias, la farinata con il cavolo nero, los tortelli de patatas, el conejo rifatto, la sopa de pan y la ribollita, a base de zanahorias, col negra, alubias, pan duro y especias.
No hay que olvidar la famosa mortadela de Prato y los higos de Carmignano.

Entre los dulces tradicionales de Prato destacan las galletitas de Prato, la mantovana, las pesche, los amaretti de Carmignano, los carmignanini, los zuccherini de Vernio y los sassi de la Calvana.
Hay que mencionar también el excelente aceite de oliva extra virgen, que no se puede dejar de degustar con el típico pan de Prato, llamado Bozza y los vinos de la zona de Carmignano, reconocidos y protegidos ya desde los tiempos de los Médicis y el Pinot Nero di Bagnolo