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Grosseto

  • Descripción
  • Qué ver
  • Qué hacer
  • Qué comer

La provincia de Grosseto se extiende en el extremo meridional de Toscana, desde las laderas de las Colinas Metallifere hasta la frontera con Lacio, a trevés de los paisajes de la Maremma.
Su costa, comprendida entre el Golfo de Follonica y el delta del río Chiarone, presenta un paisaje de singular belleza dominado por pinares y aguas cristalinas; dsipone de famosas localidades marítimas como Marina di Grosseto, Principina a Mare, Castiglione della Pescaia, Punta Ala y Punta Talamone.

Destinos turísticos de fama internacional son Porto Santo Stefano y Porto Ercole, las dos perlas del Argentario, el verde promontorio que se alza en el mar circundado por una costa alta y rocosa y unido a tierra firme por las largas playas de arena de la Giannella y de la Feniglia, llamadas tomboli.
Paisajes puros y magníficos panoramas caracterizan las islas del Giglio, Giannutri y las Formiche di Grosseto, lugares predilectos para el buceo gracias a su fondo marino caracterizado por una flora muy colorida.
Rica en encanto es también la tierra firme: en las salvajes colinas Metallifere y en la zona del Monterotondo Marittimo donde se encuentra el Parque Natural de las Biancane, una zona caracterizada por los géiseres provenientes de las profundidades de la tierra, que crean paisajes extraordinarios en un ambiente surreal.
Otro ambiente particular es la Maremma de Grosseto, con sus amplias llanuras de Ombrone, Fiora y Albenga, intercaladas por colinas.

La Maremma es la tierra de los butteros, de los productos genuinos y de las tradiciones rurales transmitidas a lo largo de los siglos, de la naturaleza pura y salvaje.
Muchas son la zonas protegidas, como el Parque Natural de la Maremma e Monti dell’Uccellina, la Reserva Natural Laguana di Orbetello, un enorme espejo de agua que acoge en todas las estaciones a numerosas especies de aves, y el lago de Burano, estupendo lago costero de agua salada, oasis de WWF.

En el extremo sur-oriental de la provincia se encuentra la llamada zona del tufo, caracterizada por el fenómeno de la erosión, donde surgen estupendos pueblos y las necrópolis etruscas más importantes de toda la zona.
Además de las bellezas naturales y la diversidad de los ambientes, la provincia de Grosseto engloba un notable patrimonio artístico: pueblos de arte, pequeños y fascinantes centros de marco medioeval y renacentista y sitios arqueológicos que guardan restos de época romana y etrusca.
Una rica tradición gastronómica y los excelentes vinos locales añaden el toque de magia a esta tierra fascinante. 

La primera etapa del recorrido en el descubrimiento del territorio es Grosseto, con su centro histórico dentro de las murallas hexagonales del siglo XVI y dominado por la imponente Fortaleza de los Médici.
Monumentos de particular importancia son la catedral románico-gótico, rico en obras de arte, la Iglesia de San Francisco y el Museo Arqueológico y de Arte de la Maremma, que recoge pinturas y restos arqueológicos.

Las playas doradas de la Giannella y de Feniglia, la espesa vegetación mediterránea, las imponentes fortalezas del siglo XVI y panoramas particulares caracterizan el Promontorio del Argentario, fuerte destino turístico para unas vacaciones en la playa entre rocas, ensenadas, y ocasiones de buceo.
En dos pequeñas ensenadas naturales ubicadas en los lados opuestos del Promontorio surgen Porto Santo Stefano y Porto Ercole, localidades llenas de vida nocturna y divertidas pero también bellos pueblos ricos en historia.
Característico es Porto Santo Stefano, con su paseo marítimo, el Puerto Viejo el Puerto Nuevo y la imponente Fortaleza Española; tampoco podemos olvidar a Porto Ecole con sus coloridas casas colocadas alrededor de la bahía, con imponentes murallas que encierran el pueblo, dominado por la Rocca.

En el corazón de las Colinas Metallifere surge una ciudad de arte de las más importantes de la provincia: Massa Marittima, que conserva intacto su esplendor medieval. Un paseo por el centro permite admirar sus prestigiosos monumentos, entre los cuales destacamos la Catedral de estilo románico-gótico, el Palacio Pretorio y la Fortaleza Cénese unida a la Torre del Candeliere a través de un puente de arco arbotante. En las cercanías de la ciudad se encuentra el Lago de Accesa, zona de gran valor natural con el Parque Arqueológico, rico en restos de época etrusca.

Muchos son los pueblos típicos del territorio, como Scansano, patria del Morellino, Civitella Marittima, con sus calles estrechas y sus palacetes del Renacimiento, Capalbio, encantador pueblo medieval, Castiglione della Pescaia, fascinante lugar turístico al borde del mar, Manciano, con el cercano establecimiento de las termas de Saturnia.
Merecen una visita las "Città del Tufo", tres pueblos magníficos que surgen sobre las rocas, rodeados por valles cautivadores: Pitigliano, Sorano y Sovana, ricos en restos etruscos, medievales y renacentistas.

También es obligatoria una visita al Parque Arqueológico Città del Tufo, que tiene su ápice en la necrópolis etrusca de Sovana y que incluye las vie cave, antiguos recorridos excavados en la roca.
Otros sitios arqueológicos de particular importancia son las necrópolis de Vetulonia, que constituyen los más importantes restos de arquitectura funeraria de época etrusca; las ruinas de Cosa, antigua colonia romana; las ruinas de Roselle, antiguo centro etrusco y más tarde romano.
No olvidemos la isla del Giglio y la visita al característico pueblo fortificado de Giglio Castello, ubicado en lo alto del monte, ofreciendo un panorama único, entre islas y atardeceres inolvidables. 

La variedad de los ambientes ofrece diversas posibilidades de diversión para unas vacaciones en estrecho contacto con la naturaleza.
Los apasionados del mar pueden elegir entre rocas, pequeñas ensenadas o anchas playas y dedicarse a los deportes acuáticos.
El fondo marino, maravilloso y colorido, del Promontorio del Argentario y de las islas, son metas ideales para el buceo.
Las zonas protegidas ofrecen innumerables recorridos para excursiones a pie, en bicicleta de montaña o a caballo, con distintos niveles de dificultad, por el paisaje de colinas o de verdes valles de la Maremma.

El itinerario de visita del Parco Natural de las Biancane es particularmente interesante, ya que permite admirar de cerca el extraordinario fenómeno de la emisión de vapor caliente en un ambiente de particular valor natural.
Torretas de observación y emplazamientos dedicados a la observación están presentes en la Reserva Natural Laguna di Orbetello y en el Lago de Burano, marismas pobladas por numerosas especies de aves, entre las que destacan el cormoranes, garzas y flamencos.

Los apasionados de golf pueden dedicarse a su actividad preferida en varios centros sumergidos en estupendos escenarios naturales: desde Punta Ala a Grosseto, desde Saturnia al Promontorio del Argentario.
Gracias a la propiedades terapéuticas de sus aguas, varios conjuntos termales aseguran estancias placenteras y saludables, comolas famosas Termas de Saturnia, conocidas y disfrutadas ya desde época romana, y las Termas de Bagnolo en Monterotondo Marittimo.

Muchos son los eventos tradicionales y folclóricos: el Balestro del Girifalco, con desfile en trajes de época en Massa Marittima (el cuarto domingo de mayo y segundo de agosto), el Palio Marinaro del Argentario con desfile histórico el 15 de agosto en Porto Santo Stefano, la tradicional fiesta de la Pina en Arcidosso, el primer domingo después de Pascua y el Palio Marinaro de Castiglione della Pescaia.
Gran importancia tienen las fiestas patronales, entre las cuales resaltamos la fiesta de San Lorenzo en Grosseto, la fiesta de San Erasmo en Porto Ercole, o la fiesta de San Cerbone en Massa Marítima con la participación de grupos en trajes medieval.
Muchas son las ferias dedicadas a los productos típicos: la feria gastronómica Gustatus en Orbetello (el último fin de semana de octubre), la feria del conejo en la Isla del Giglio (mes de septiembre) o la feria del jabalí en Capalbio (mes de septiembre). 

 La cocina de Maremma se base en productos de la tierra y en antiguas tradiciones.
Platos típicos son los fettucine con distintos condimentos, la sopa de setas, el caldo de faisán y sobre todo acquacotta, una sopa con sofrito de cebolla, apio, tomate y pimentón.
Un segundo plato típico de Maremma es la scottiglia de jabalí, mientras que entre las especialidades de la Isla del Giglio, encontramos el conejo a la cazadora, cocido con tomate, especias y un poco de pimentón.
En la costa y en localidades marineras son muy comunes las sopas de pescado, la preparación mar y monte que combina productos de la tierra con los del mar, el caldano, sopa de pescado mixto, pulpo, sepia, tomate y pan.

Maremma, rica en bosques y zonas salvajes, propone también caza y recetas a base de jabalí, liebre y urogallo.
Muy comunes son también las bruschette que permiten de saborear el excelente aceite de oliva, quesos y embutidos.
Entre los dulces: los cavallucci de Massa Marittima, el castagnaccio, la pagnottella de Navidad, típica de Porto Santo Stefano, la scarsella orbetellana, que es un roscón de Pascua en el que se pone en el punto de unión un huevo duro entero.
Excelente es también la producción de vinos, entre los cuales destacan el Vino Colli de Maremma, el Morellino de Scansano, el Ansonica Costa dell’Argentario, el Ansonaco de la isla del Giglio y el Blanco de Pitigliano