Está vd. en Home / Descubre Italia / Toscana / Florencia

Florencia

  • Descripción
  • Qué ver
  • Qué hacer
  • Qué comer

Situada en la zona nor-oriental de Toscana, la provincia de Florencia se extiende a lo largo de zonas que presentan distintas características ambientales y paisajísticas, como el Mugello, la Montaña Florentina, el Valdarno, una parte del Chianti y en Empolese Valdesana.
En el centro de una cuenca atravesada por el Arno brilla la magnífica ciudad de Florencia, una de las más bellas de Europa, llena de vestigios históricos y de obras de arte realizadas por los mayores maestros del Humanismo y del Renacimiento; personajes que han dejado su huella indeleble en la arquitectura y en el arte de todos los tiempos: de Giotto a Brunelleschi, de Miguel Ángel a Vasari, de Michelozzo a Leon Battista Alberti, solo por citar algunos.

Florencia, reconocida unánimamente por ser la cuna del Renacimiento, atrae cada año a masas de turistas italianos y extranjeros deseosos de admirar sus maravillosas iglesias, los suntuosos palacios y museos que la rinden única en el mundo.
El encanto de la ciudad se extiende también al territorio circundante, comenzando por el anfiteatro de las colinas que la circundan, en donde surgen lugares únicos como el pueblo de Fiesole o la Cartuja del Galluzzo.
Todo alrededor se extienden zonas encantadoras con extraordinarios paisajes como Chianti, donde se pueden recorrer numerosos caminos dedicados al arte y a la gastronomía, así como otras zonas, del Mugello al Valdarno, que reservan variadas sorpresas: antiguos castillos, parroquias y aldeas.
Por todas partes surjen centros históricos y tesoros de arte que hacen único el territorio de la provincia, creando una unión perfecta entre naturaleza y cultura.
Cada pueblo, con sus características particulares, es una realidad por descubrir: Empoli con su rico patrimonio cultural encerrado entre las murallas del siglo XV, Sesto Fiorentino con su famosa tumba etrusca La MontagnolaImpruneta, con su producción de cerámicas en terracota y Borgo San Lorenzo con los restos de fortificaciones del siglo XIV y su magnífica parroquia, Catelfiorentino y Barberino Val d’Elsa, sólo por nombrar algunos.
Las vacaciones en la zona de Florencia son sorprendentes por los muchos itinerarios que pueden recorrerse, en medio de maravillosos paisajes.

La maravilla del territorio es Florencia, la magnífica ciudad de arte reconocida por la UNESCO como sito Patrimonio de la Humanidad por la riqueza y belleza de sus monumentos. 

El centro histórico no acaba nunca de sorprender con sus innumerables obras de arte, los mármoles colorados de las iglesias y la arquitectura que recuerda el esplendor de siglos pasados y el papel de Florencia en el desarrollo de la cultura y del arte del Renacimiento.
Corazón de la ciudad y centro religioso histórico, la Plaza del Duomo reúne un conjunto monumental de inestimable valor: el Duomo o Catedral de Santa María del Fiore, rico de obras de arte y coronado por la suntuosa cúpula de Brunelleschi, el Baptisterio de San Giovanni, magnífico ejemplo de románico florentino y el Campanario de Giotto, una obra maestra de la arquitectura gótica florentina. Completa la escenografía de la plaza la magnífica Loggia del Bigallo.
Detrás del Duomo se encuentra el magnífico Museo del la Ópera de Santa María del Fiore, donde se puede admirar una valiosa colección de obras de arte provenientes de la Catedral, del Baptisterio y del Campanario.

La Plaza de la Señoría, además de ser centro histórico, acoge también la vida civil de la ciudad; en ella encontramos la Loggia de la Señoría o de los Lanzi, del siglo XIV, adornada con famosas esculturas, la Fuente de Neptuno y el Palacio de la Señoría o Palacio Viejo, uno de los monumentos símbolo de la ciudad en el cual se encuentran algunas esculturas como una copia del famoso David de Miguel Ángel (el original está expuesto en la Galería de la Academia). La Plaza está rodeada por la majestuosa Galería de los Uffizi, sede de uno de los museos más importantes y famosos del mundo, donde se encuentran obras de BotticelliMiguel ÁngelLeonardo da Vinci y muchos grandes artistas: un viaje imperdible entre las obras de arte.
Elemento arquitectónico de particular importancia de la Galería de los Uffizi es el Corridoio Vasariano, un pasaje elevado, proyectado por Vasari a mediados del siglo XVI, que conecta la estructura con el Palacio Viejo y con el Palacio Pitti. 

A través del antiguo y sugestivo Puente Viejo, lleno de históricas tiendas de orfebrería, se llega al barrio de Otrarno en donde surgen otras importantes obras maestras civiles y religiosas, comenzando por la Iglesia de Santa Felicita que conserva, entre otros, algunos frescos del Portorno.
De particular importancia es Plaza del Santo Espíritu, donde se alza el Palacio Guadagni del siglo XVI y la magnífica Basílica del Santo Espíritu, completamente recubierta de decoraciones renacentistas con el Cenáculo de Santo Espíritu, antiguo refectorio del convento, con notables frescos. Poco más adelante se abre la escenográfica plaza dominada por el Palacio Pitti, el importante y lujoso palacio que fue la residencia de los Médici, de los Habsburgo y de Víctor Manuel II en el corto periodo en el que Florencia fue capital.
Los Jardines de Boboli, que se extienden a lo largo de la colina del mismo nombre, es un grandioso jardín a la italiana que mezcla armoniosamente elementos naturales con arquitectura, estatuas y fuentes.

Además de la espléndida ciudad de Florencia, también sus alrededores merecen una visita ya que ofrecen infinitaos atractivos naturales y testimonios históricos y artísticos.
Un sitio de particular interés religioso y artístico, ubicado en los alrededores de la ciudad, es la Cartuja de Galluzzo, conocido también como Cartuja de Florencia, un histórico conjunto arquitectónico en lo alto de un monte que además alberga importantes obras de arte y frescos del Portormo.
Un lugar de particular importancia de la zona florentina es Fiesole, que desde lo alto de una colina ofrece una magnífica vista sobre la ciudad. El pueblo une a la belleza del paisaje un notable patrimonio cultural, con restos etruscos y de época romana.
Otro centro de particular interés arqueológico es Sesto Florentino, donde se ha encontrado la tumba etrusca La Montagnola, monumento de gran valor y en perfecto estado de conservación.
Particularmente rico en testimonios artísticos es la zona del Mugello, que conserva espectaculares obras arquitectónicas como la iglesia de Santa Ágata en Scarperia, el Castillo de Trebbio y Villa Medicea de Cafaggiolo, lugar preferido de Lorenzo el Magnífico para la caza. El pueblo principal de la zona es Borgo San Lorenzo. En el cercano Barberino di Mugello se puede admirar un notable patrimonio artístico: desde el imponente Castillo de Cattani al Palacio Pretorio.

Otros centro llenos de encanto son Empoli con la Colegiata de San Andrés, que constituye un magnífico ejemplo de románico florentino, y Certaldo, el pueblo que vió nacer al escritor Boccaccio y donde se encuentran el Palacio Pretorio del siglo XIV y la Casa de Boccaccio, con una biblioteca especializada en el Decamerón.
Varios lugares guardan recuerdos y testimonios de arte y personajes originarios de esta tierra: a lo largo de las colinas del Montalbano, entre viñedos y olivares, surge Vinci, pueblo natal de Leonardo que guarda en el interior del antiguo castillo el singular Museo Leonardiano, con una amplia y rica exposición de instrumentos y modelos realizados sobre proyectos y diseños del gran maestro.
En Incisa Valderano se puede visitar la Casa de Petrarca, donde el poeta transcurrió su infancia, mientras que en Vicchio se encuentra la Casa de Giotto, casa natal del artista transformada en un museo.
Muchos son los pueblos característicos, así como los testimonios de arte religioso y los castillos que hacen rica esta tierra, toda por descubrir.
Desde Barberino Val d’Elsa a Greve en Chianti, el encanto de Chianti está ligado a los pequeños pueblos medievales sumergidos en paisajes agrícolas, dominados por viñedos y tierra del famoso vino. 

Las zonas verdes que rodean Florencia, en particular el Parque delle Cascine, el Parque dell’Alberata y Villa Favard, ofrecen la oportunidad de pasear en plena naturaleza y de practicar deportes a lo largo de sus rutas.
Las colinas cubiertas de bosques y la espesa vegetación que caracterizan el territorio son el escenario ideal para excursiones a traves de paisajes prístinos, con posibilidad de realizar senderismo a todos los niveles o de recorrer rutas en bicicleta de montaña o a caballo.
Una ruta de especial valor natural es la que se encuentra entre los barrancos que caracterizan la zona de Castelfranco di Sopra.

Otro itinerario es el sendero natural de las mantequeras que se extiende por la zona de Pontassieve, sobre del pueblo de Santa Brigida y que lleva al descubrimiento de antiguas mantequeras, construcciones en piedra parecidas a granjas y que antiguamente se utilizaban para la elaboración de la mantequilla.
Otra particular excursión natural se encuentra en las Padule di Fucecchio, pantanos poblados por colonias de garzas y otras especies acuáticas: un verdadero paraíso para la observación de aves.

Florencia y los pequeños pueblos que la rodean ofrecen también la oportunidad de ir de compras: desde artículos de artesanía local a los de orfebrería y los de alta moda.
En todo el territorio, y en particular en el Chianti, son numerosos los recorridos gastronómicos que permiten descubrir viñedos y bodegas donde degustar las especialidades y los excelentes vinos locales.

El calendario del territorio está lleno de eventos que no hay que perderse, como la tradicional fiesta florentina de la Rificolona, desfile de barcos en el río Arno (en septiembre). También en Florencia, el Domingo de Resurrección tiene lugar el rito del scoppio del carro en la plaza del Duomo, mientras que el 6 de enero merece la pena asistir en persona a la Cabalgata de los Reyes Magos, el magnífico desfile que recorre el centro de la ciudad.

Muchos son los eventos folklóricos, entre ellos destaca el Palio de Fucecchio (junio). Montelupo Fiorentino, especializada en la producción de cerámica, acoge cada año en el mes de junio la Fiesta Internacional de la Terracota, que ve transformase el centro histórico en un taller de artesanía al aire libre.
Entre los eventos culturales destaca la famosa Estate Fiesolana, con representaciones en el estupendo escenario del teatro romano, mientras Florencia es sede de varias iniciativas, como el Mercado internacional de la artesanía (abril-mayo).
Numerosas también son las manifestaciones gastronómicas, como la feria de la Finocchiona en Vaglia Bivigliano donde, entre bailes y música, se prueba el famoso embutido.
Destacan también las ferias gastronómicas como la Rassegna del Chianti Classico, en Greve in Chianti (que tiene lugar cada mes de septiembre), la Rassegna del Olio  extravergine di Oliva de Reggello (que en los meses de noviembre y diciembre celebra el aceite de oliva de calidad) y la Boccaccesca, fiesta de los productos y placeres del paladar en Certaldo Alto (en el mes de octubre).
Entre los acontecimientos más importantes destaca el Festival del Mayo Musical Florentino, el más antiguo y prestigioso festival musical de Europa junto a Salzburgo y Bayreuth, que se celebra cada año entre mayo y junio.

La cocina típica, de origen campesino, se basa en ingredientes sencillos como el pan, la aceite de oliva, y las hortalizas, que dan vida a verdaderas exquisiteces.
Los entrantes se caracterizan por los embutidos, entre los que cabe mencionar la famosa finocchiona y los saguinacci, o el pan tostado con hígado de pollo y bazo de ternera.

Entre los primeros platos, gran espacio tienen las pappardelle con salsa de conejo, la panzanella, y varios tipos de caldos y sopas, en particular la sopa de tomate y la ribollita.
El segundo plato más típico es el bistec a la florentina, carne de buey de buena calidad a la plancha y  aliñada con aceite de oliva, sal y pimienta; son muchos los platos a base de carne de caza y de cerdo, especialmente el lomo y los higaditos que se cocinan en brochetas.
Otras especialidades son los callos con salsa de tomate y bocadillos con lampredotto, un particular tipo de tripa, que se pueden comprar por la calle in pequeños kioscos.
Para acompañar, nada mejor que unas alubias hervidas all’uccelletto, las cebolletas agrodulces y las espinacas.

Entre los dulces lo más típico es el castagnaccio hecho con harina de castañas; la schiacciata alla fiorentina y los famosos cantucci.
Excelentes los vinos entre los cuales el Chianti Classico DOCG, Pomino DOC, Bianco dell'Empolese DOC, Colli dell'Etruria Centrale DOC, Toscana IGT y el Vin Santo DOC.