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Agrigento

  • Descripción
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Entre antiguas ruinas y arquitecturas barrocas, playas cristalinas e islas maravillosas, aguas límpidas y fondos exuberantes, se extiende la provincia de Agrigento, unas de las más bonitas de Sicilia. El lugar ideal donde combinar el arte, la cocina y la historia, con un absoluto relax bajo el sol.

El mar que baña la costa se encuentra entre los más bonitos y cristalinos del mundo. Desde lejos el color turquesa de las aguas parece fundirse con el azul del cielo, donde la mirada se pierde entre mil matices.
Playas largas y arenosas se alternan con profundas y maravillosas ensenadas, enmarcadas por la típica vegetación mediterránea, que caracteriza gran parte del territorio siciliano. Esencias y aromas se mezclan con el olor del mar, transportadas por la leve brisa.

Delante de la costa surgen tres maravillas de la naturaleza: LampedusaLampione y Linosa, es decir el Archipiélago de las Pelagias. También llamadas "Islas de ultramar" se encuentran la extrema punta meridional de la Unión Europea.

El interior está ocupado por grandes llanuras cultivadas por viñedos, cereales, huertos y plantaciones de cítricos, verdes extensiones de las cuales destaca el blanco de los almendros en flor que embriagan el aire con su perfume.

La historia milenaria que caracteriza Agrigento y toda Sicilia ha dejado muchos recuerdos preciados, que se pueden admirar visitando las zonas antiguas de la capital y de los pueblos esparcidos por el territorio. Destaca especialmente el Valle de los Templos, patrimonio Unesco desde 1997.

Como todo el Sur de Italia, también Agrigento conserva parte de su riqueza en la gastronomía y en los exquisitos productos locales.
Una tierra que ofrece al turista muchas vistas y múltiples escorzos, todos para admirar y para enmarcar en una espléndida fotografía que vale la pena guardar en el propio álbum de recuerdos. 

Un escenario casi irreal el que aparece delante de los ojos cuando se llega al  Valle de los Templos, un lugar donde el atractivo de la historia antigua se confunde con la belleza de la naturaleza.
Por un lado el mar, por el otro la colina con el casco antiguo de la ciudad y en medio el perfil de la colina donde se encuentran imponentes templos en estilo dórico, construidos con toba. Una roca calcárea que, al ocaso, intensifica su particular coloración dorada creando un efecto único y extraordinariamente sugestivo.
El Templo de la Concordia, el que se ha conservado mejor porque fue transformado en basílica, el Templo de Juno con 25 de las 34 columnas originales que han resistido a la erosión del tiempo, el Templo de Hércules  probablemente el más antiguo, el Templo de los Dioscuros considerado el simbolo de Agrigento y el Templo de Júpiter Olímpico son los cincos colosos que dominan el Valle, declarado Patrimonio Mundial de la Humaninad.

Saliendo del Valle en dirección de la ciudad se encuentran los restos del barrio helenístico-romano, organizado según un esquema ortogonal ideado por el mayor urbanista de la antigüedad, Hipodamo de Mileto. Las casas decoradas por mosaicos, los restos de antiguos talleres, pozos, cisternas y alcantarillados completan el panorama de la antigua ciudad.

El periodo greco se encuentra representado también en la exposición del Museo Arqueológico Regional, que recoje los numerosos restos hallados en el área de la antigua Akragas.
Por la puerta de Ponte se entra en la parte antigua de Agrigento, que ha conservado el atractivo del pueblo medieval, con calles estrechas y callejones empinados que convergen hacia las calles principales. Paseando por la ciudad se puede visitar la Catedral con una gran escalinata que conduce a la anteiglesia, flanqueada por el campanario de planta cuadrada.

El camino arqueológico continúa en Eraclea Minoa que alberga los restos de la antigua ciudad griega, situada sobre una suave pendiente que baja hacia el mar azul. Es preciosa la larga playa blanca que desde Cabo Bianca llega hasta los bordes de un denso pinar. 

Merece la pena visitarla villa romana de Durrueli en el pueblo de Realmonte por la belleza del paisaje y por su importancia histórica; allí se pueden admirar partes de pavimentos musivos.

En el museo Arqueológico Regional de Gela se expone una gran colección de cerámicas, bronces y restos numismáticos ligados al periodo que va desde la prehistoria hasta la Edad Media. 
En la Acrópolis se pueden ver restos de dos templos dedicados a Atenea. Restos de fortificaciones griegas, en buen estado de conservación, se han hallados en las excavaciones de cabo Soprano.

Situada sobre una altura se encuentra Sciacca, con la particular disposición de los barrios dispuestos en tres terrazas que bajan hacia el azul intenso del mar. La parte más antigua, con callejones y patios, está encaramada en la parte más alta. Más adelante, se entra en la parte señorial de la ciudad con edificios señoriales y magníficas iglesias.  Se puede concluir con un paseo por el barrio de los ceramistas que rodea el muelle. 

Cerca de allí, sobre el Monte Kronio, se encuentran las Termas, punta de diamante de Sciacca, con una carretera panorámica de donde se disfruta de una espléndida vista del mar. No se puede dejar de hacer una visita al Castillo Encantado, original  porque dispone de una serie de rostros esculpidos en la piedra y en la corteza de los arboles por el artista Filippo Bentivegna.

En el interior encontramos Naro. En la parte alta se encuentran el Castillo medieval, la Catedral Vieja y Plaza Garibaldi, rodeada por elegantes edificios del siglo XIX. En la ciudad baja, en la Calle Dante, se pueden admirar las arquitecturas de la iglesia del SS. Salvador, de la Iglesia Madre y del Palacio Destro.

Varios tesoros artísticos están custodiados en los pequeños pueblos de la zona interior de la provincia, y visitarlos es también una ocasión para adentrarse en los colores y los perfumes de la naturaleza y gustar especialidades elaboradas como mandan las tradiciones antiguas.
En este lugar rico de historia también la naturaleza juega un papel primordial:  alo largo de la costa de Agrigento, a la blancura de las altas dunas y los acantilados que dominan largas playas de arena finísima, se une al brillo de las aguas cristalinas, con los reflejos dorados del sol encendiendo este sugestivo escenario.

Cerca de la costa se encuentra un verdadero paraíso en la tierra: las islas Pelagias: Lampedusa, Lampione y Linosa, tres perlas rodeadas por un mar de increíbles matices que van desde el turquesa y el verde esmeralda hasta el azul. Son extraordinarias admiradas desde tierra firme e incomparables si se exploran sus fondos marinos. 

Las largas playas blancas, las aguas cristalinas del mar y el verde de la vegetación mediterránea con largas zonas salvajes, evocan el recuerdo de paises exóticos.
Lugares donde abandonarse al completo relax, jugando con el mar, respirando los perfumes traidos por el viento o gozando el calor del sol, acariciados por la brisa del mar.

Si amáis el deporte, el mar es un buen gimnasio: el buceo y el avistamiento de aves marinas para descubrir las bellezas del mar. Velasurf, windsurf y canoa para corretear sobre esta límpida superficie de agua.

Las islas Pelagias y Lampedusa son todo un mundo por descubrir. Las costas son altas y dentelladas, excavadas por cuevas naturales, todas por explorar. Los fondos marinos son un verdadero paraíso para los submarinistas por la gran variedad de fauna pesquera y por la riqueza de la vegetación.

Lampedusa se ha convertido en Reserva natural por la gran importancia que tiene la famosa playa de los Conejos desde el punto de vista de la reproducción pesquera marina. Desde hace unos años, de hecho, en esta maravillosa playa, las tortugas marinas vienen a deponer sus huevos, vigiladas constantemente por los voluntarios de WWF que las protegen hasta que las pequeñas tortugas lleguen sanas y salvas a las aguas marinas.

Curas y tratamientos de bienestar, aire saludable y perfumado, una panorámica vista sobre el esplendido mar de Sicilia: un paquete completo de vacaciones y relax nos ofrece Sciacca, bonita y pequeña ciudad costera, famosa por las propiedades curativas de las aguas.

Los secretos de los antiguos oficios, pasados de generación en generación, son la base de la artesanía de hoy.
En esta provincia podéis comprar objetos y esculturas en caucho, terracota, hierro forjado, objetos en mimbre e instrumentos musicales típicos como las "ciaramedde", gaitas sicilianas de complicada elaboración y, por ello, muy raras.

Entre las fiestas y eventos cabe señalar: la feria del Almendro en Flor, que, junto con el Festival internacional del Folklore, no podía encontrar escenario más sugestivo.
 En el espectacular Valle de los Templos, cada año, se organiza este evento que, con el tiempo, se ha hecho siempre más importante, tanto como para que participen también grupos internacionales en una fiesta nacida para realzar el valor de antiguas tradiciones.

El carnaval que cada año se celebra en la ciudad de Sciacca es uno de los más importantes de la región.
El desfile de los carros está dominado por "Peppe Nappa", la máscara principal, que desde su carro distribuye caramelos, vino y salchichas. Al final de las celebraciones, el personaje se quema en la hoguera con el lanzamiento de petardos inofensivos. 

Rico en colores y sabores, el arte culinario de Agrigento, es una irresistible invitación a los ojos y al paladar.
Mar y tierra son los dos elementos que recurren en la gastronomía local.
Anchoas saladas, aceitunas, verduras en aceite, tomates secos o el característico pitaggio a base de alubias frescas, guisantes y alcachofas son un particular entrante para gustar antes de los platos principales.

La pasta triunfa en los primeros platos, a menudo considerados platos únicos como la muy conocida pasta con anchoas. Deliciosos también los cavatelli con tomate y berenjenas o con alubias y ricotta.
Cabrito al horno y cordero o salchichas a la parrilla, aliñados con pequeños ramas de hinojo silvestre, carne de cerdo, conejo en agridulce o salchichas a la parrilla, con gustosos platos de verduras de temporada como acompañamiento, está es la oferta del menú de Agrigento.

Desde el mar llega el ingrediente principal para los segundos platos a base de pescado. Son especiales los lenguados, las sardinas rellenas con nuez moscada y el exquisito dentón con caldo de carne.

Y para terminar bien, la famosa pastelería siciliana, un triunfo de dulzura y color.