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Verbano Cusio Ossola

  • Descripción
  • Qué ver
  • Qué hacer
  • Qué comer

Lago Mayor - Isla BorromeasLa provincia de Verbano Cusio Ossola está situada en el noroeste de Piamonte y limita con Suiza y Lombardia.
Aquí la naturaleza es pura con un amplio sistema de valles como el Val d’Ossola, excavado por el Toce, el río que nace en lo alto de Val Formazza y da vida, con una altura de 143 metros, a la más bella y potente cascada de los Alpes.

Tres perlas rinden esta zona única: el pequeño Lago de Mergozzo, la orilla norte del Lago d’Orta con Omegna (patria del "casalingo", inventores de la cafetera y y de la olla a presión que nacieron en el siglo pasado) y la orilla occidental del Lago Mayor que acoge famosas ciudades turísticas como Cannobio, Cannero RivieraVerbania, Baveno y la magnífica Stresa, meta turística internacional.
Las Islas Borromeas, llenas de encanto, se encuentran en el centro del Lago Mayor ofreciendo a la vista un perfecto equilibrio entre naturaleza y arquitectura, con el palacio barroco y el jardín italiano de la Isla Bella; moradas neoclásicas y el jardín inglés de la Isla Madre y un vistoso burgo de rústicas casas en la Isla Pescatori. Un paisaje encantador que se completa con las villas de época y parques con las flores típicas del Lago Mayor: camelias, Azaleas y  rododendros.
De todas ellas la más impresionantes es Villa Taranto en Verbania, con los jardines botánicos más conocidos e importantes de Europa.

Más allá de los lagos hay otro espectáculo de la naturaleza: las imponentes cumbres alpinas cruzadas por los pintorescos valles con modernas estaciones de esquí: Formazza, Piane di Vigezzo, Macugnaga, Alpe Devero, San Domenico, Mottarone y muchas otras.
Muchas áreas protegidas han sido creadas para proteger los diferentes ambientes, como el Parque Nacional Val Grande, que es el área agreste más grande de Europa con sus ambientes impracticables hasta las altas cumbres alpinas, y el Parque Natural Veglia Devero que sube hasta las montañas con sus praderías, sus grandes pastos alpinos y uno de los paisajes más bonitos de los Alpes.

El encanto de estos lugares se debe también a restos culturales de valor como la “Camino de Sempione” que desde el pasado ha facilidado los encuentros y el comercio entre pueblos diferentes.
Muy fuerte es la influencia cultural de los Walser, pueblos de origen alemán que viven en estos valles desde la Edad Media y creadores de la característica arquitectura local.
Las típicas casas en piedra y madera y el inconfundible estilo de los edificios Walser dan un aspecto fantástico a las pequeñas aldeas de estos valles, llenándolas de encanto.
Hay muchos tesoros artísticos, como santuarios y hermosas iglesias isladas en el pintoresco paisaje natural.
Destacan los numerosos tesoros artísticos, como los monumentos que testimonian la devoción encerrada en estos escenarios naturales como por ejemplo el Santuario de la Madonna del Sangue a Re, en el Valle Vigezzo, llamada también de los pintores, por la Escuela del arte alpino del siglo XIX y por los frescos y decoraciones que embellecen casas e iglesias.

Incluída en los lugares Patrimonio de la Humanidad se encunetran los complejos artísticos de la Santísima Trinidad de Ghiffa y del Calvario de Domodossola, la "capital" del valle ossolano.. Aquí, en 1828 el beato Antonio Rosmini - filósofo y religioso - fundó la congregación religiosa del Instituto de la Caridad, para proseguir su obraespiritual y cultural en Stresa, donde se conservan sus restos mortales.
El folklore, las tradiciones y la gastronomía añaden interés a esta zona, una tierra que con sus deferentes aspectos satisface todos los gustos.

Muchasson  las maravillas que hacen única esta tierra, partiendo de la hermosa orilla del Lago Mayor, rodeada de magníficas villas.
Entre los lugares turísticos destacan Verbania, llamada también el "jardín del lago", con la famosa Villa Taranto, y Stresa, rica en arquitectura de alto valor, como la espectacular Villa Ducal, que se encuentra en un magnífico jardín a la italiana.
Desde allí, el paisaje de las Islas Borromeo es encantador, especialmente la Isla Bella, con su majestuoso Palacio Borromeo.
Pueblos pintorescos caracterizan también el Lago de Orta, con el histórico pueblo de Omegna, y el Lago de Mergozzo.

Al norte de Piamonte, hacia Suiza, el Val d'Ossola es un tesoro por descubrir: verdes pastos, prados, praderías, cascadas, montañas y valles.
La ciudad más importante es Domodossola, una ciudad medieval encantadora.
Bajo el majestuoso Monte Rosa, se encuentra el Valle Anzasca con la villa turística de Macugnaga y la antigua mina de oro de la Guja, que se puede visitar a través de un apasionante viaje entre túneles y galerías subterráneas.
En el mismo valle, así como en otros, se pueden seguir rutas de interés para descubrir la arquitectura y las tradiciones del pueblo Walser.
La Casa Museo Walser ofrece un profundo estudio histórico y cultural de esta civilización.

Se puede visitar el Valle Vigezzo, también llamado el Valle de los pintores, con un cómodo viaje en tren del viejo ferrocarril "Vigezzina": un espectáculo de colores inolvidable.
También Val Formazza ofrece agradables sorpresas como la cascada del Toce, considerada como "el salto más bello de los Alpes".
Otras dos maravillas de la zona de Verbano han sidos reconocidas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad: el Sacro Monte de la Santísima Trinidad en Ghiffa y el Sacro Monte Calvario de Domodossola, lugares donde la fe, la historia, la cultura y la naturaleza se mezclan perfectamente.
Sigue habiendo muchos ejemplos de arte religioso en todo el territorio, como la iglesia de San Gottardo en Carmine Sopra, la iglesia de San Gervasio y Protasio en Baceno, o la iglesia de San Gaudenzio en Baveno que se eleva majestuosamente sobre una roca. 

Los picos blancos y los amplios valles de Verbano acogen ciudades turísticas modernas bien equipadas donde se pueden practicar todos los deportes de invierno: esquí, esquí de fondo, snowboard, patinaje, raquetas de nieve, e incluso las rutas de escalada y alpinismo en los Alpes y senderismo.
Sobre las montañas, entre los valles verdes y alrededor de los lagos se pueden hacer otras actividades emocionantes: desde bicicleta de montaña, hasta ciclismo o equitación; además hay magníficos centros donde practicar el golf mirando al lago Mayor y al Monte Rosa.

Los lagos son lugares ideales para practicar deportes acuáticos: desde vela hasta el windsurf, kitesurf, canoa, natación y buceo.
Ríos y arroyos ofrecen la oportunidad de participar a actividades tranquilas como la pesca o extremas, como el rafting.
Tierra de agua, este territorio incluye preciosas fuentes termales en paisajes espectaculares: desde las Termas de Crodo, con fuentes de agua mineral, hasta los modernos y equipados centros termales de Bognanco y Premia, donde pasar unos días relajantes y de bienestar.
Muchos los acontecimientos tradicionales relacionados con la cultura local, como la fiesta de la Madonna della neve e della milizia, tradicional de Bannio, el Carnaval de Cannobio, la fiesta de la leche y la fiesta de San Bernardo en Macugnaga, la vida entre le Ponti y Walser en Ornavasso.

Numerosos son los festivales dedicados a los productos locales: setas, arándanos, castañas.
Un evento que no debe perderse es la Exposición Nacional de la Camelia de Invierno en Stresa, una exposición dedicada a la "reina del invierno" que colora las orillas del magnífico lago. 

La cocina local se basa en los productos tradicionales como el pan negro de centeno cocido en horno de leña y los "ñoquis all'ossolana”, hechos con harina de castaña, patatas y calabaza amarilla.
Los sabores típicos del lago y de las montañas caracterizan esta tierra: por un lado, embutidos, quesos, setas, polenta, y por otro lado, la perca, la trucha y el lucio.
Entre los productos que destacan están los boletus y los espárragos de Oira, además de los embutidos tradicionales.

Todo el valle es famoso por los quesos, como el famoso Bettelmatt, típico del Val Formazza, el "Grasso d’ Alpe" y diferentes tipos de tominos.
Los dulces tradicionales son sencillos y sabrosos, como tartas de manzana, castañas y nueces.
Importantes también los licores: el fil da fer, infusión natural de Artemisia Glacialis, obtenido de la noble planta que crece en los Alpes, el Génepy y otros licores.