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Isernia

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Isernia es una de las provincias de la región de Molise. Limita al norte con Abruzos, al sur con Campania y al oeste con Lazio. Consta de 52 municipios, de los cuales sólo dos, Isernia y Venafro, superan los 10.000 habitantes.

El territorio es prevalentemente montañoso y conserva un gran patrimonio natural y de bosques. En la provincia de Isernia se encuentran, de hecho, numerosas zonas protegidas, como la parte de las Minarde del Parque Nacional de Abruzos, Lacio y Molise, las dos Reservas Naturales Orientadas de Collemeluccio y Montedimezzo (incluidas por la UNESCO en el programa MAB-Man and Biosphere para el estudio de la relación entre hombre y medio ambiente, gracias a su rica biodiversidad), el Jardín de la Flora Apenínica de Capracotta, el oasis natural del WWF “Le Mortine” de Venafro y la Reserva Natural Orientada de Pesche.

Hacia el suroeste, las montañas dejan sitio a las colinas y a las llanuras (llanura de Venafro).
Una peculiaridad del territorio es la presencia de los Tratturi (cañadas), amplios senderos de hierba, piedras y tierra, originados por el paisaje y por el paso de los animales, conservados y recorridos en algunos de sus tramos. Hoy aparecen tutelados como un bien arqueológico.

La provincia de Isernia está atravesada por distintos ríos y torrentes: el mayor río es el Volturno, que después de haber atravesado el territorio provincial y Campania desemboca en el mar Tirreno.
Hay que destacar además el Lago de Castel San Vincenzo, una auténtica joya natural, a pesar de que en realidad se trata de un lago artificial creado a finales de los años 50.

En Isernia es posible admirar numerosos objetos artesanales y bellezas naturales que hacen de esta provincia un lugar encantador y de visita obligatoria.
Entre los numerosos monumentos de la ciudad, citamos la Fuente de la Fraterna, dedicada a Papa Celestino V (natural de la ciudad) y que se remonta al siglo XIV, la Catedral, de época alto-medieval y construida sobre un templo del siglo III a.C., la Iglesia de San Francisco, construida en 1222 por deseo de Francisco de Asís a su paso por Isernia.

Otros lugares de interés son el Palacio San Francisco, un edificio monumental de estilo gótico que hoy día acoge el Ayuntamiento, el Museo de Santa Maria delle Monache, que se encuentra en el antiguo convento románico de Santa María de la Asunción y que conserva hallazgos prehistóricos de origen paleolítico. Los hallazgos proceden de la cercana localidad de La Pineta, un yacimiento arqueológico de importancia mundial que custodia los restos de un antiquísimo asentamiento humano paleolítico de hace, aproximadamente, 730.000 años.
Siempre en tema de hallazgos arqueológicos, sin duda hay que señalar el yacimiento arqueológico de Pietrabbondante, donde se encuentran los restos de lo que fue una población samnita entre el siglo II a.C. y el 95 a.C. En este lugar hay dos templos, pórticos, tiendas y un teatro.

Además, en la provincia de Isernia, hay también numerosos museos que vale la pena visitar. Entre ellos, el Museo arqueológico de Venafro, cuya sede es el antiguo convento de Santa Clara y que es rico en hallazgos arqueológicos de época prerromana y romana. Y también el Museo de la gaita (típico producto de artesanía local) de Scapoli, en el que hay una colección de gaitas de varias épocas, italianas y extranjeras, el Museo de artes y tradiciones populares de San Pietro Avellana y el Museo de las campanas de Agnone, que es el pueblo que se distingue de los otros de la provincia por el hecho de acoger catorce iglesias, algunas de ellas de considerable valor arquitectónico y dotadas de obras de arte de gran valor.
De las otras iglesias de la provincia recordamos el Santuario de Nuestra Señora de los Dolores de Castelpetroso, edificada en el lugar donde, según algunos testimonios, en 1888 la Virgen se apareció a dos pastorcitas. El Santuario está compuesto por siete capillas que representan los siete dolores de la Virgen, con una cúpula en el centro de 54 metros de altura, todo de estilo neogótico. El Santuario es lugar de peregrinación, como lo es también la Ermita de los santos médicos Cosma y Damián, situada en una colina cercana a Isernia. Se recomienda también visitar la abadía alto-medieval de San Vincenzo al Volturno.

Para terminar, hay que señalar los numerosos castillos de la provincia, aunque muchos de ellos no se pueden visitar por estar destruidos o ser de propiedad privada. Recordamos, entre otros, el Castillo de Pescolanciano y el Castillo de Monteroduni, ambos de época medieval. 

La provincia de Isernia es sumamente apreciada por los amantes del esquí, aquí se encuentra la localidad más importante de Molise donde practicar el esquí: Capracotta, en el Apenino Molisano, donde además de los descensos clásicos se se parctican otras actividades como esquí de fondo, esquí de travesía y esquí alpino.

La naturaleza incontaminada y la presencia de parques y reservas naturales hace de la provincia de Isernia un lugar ideal para excursiones a pie, a caballo y en bicicleta. Además, es posible practicar deportes como el golf y parapente.
Para los amantes de la espeleología hay que señalar la maravillosa Cueva de San Miguel en Sant’Angelo in Grotte, en el municipio de Santa Maria del Molise.

En la zona de Isernia, los amantes de la artesanía podrán apreciar objetos artesanales frutos de antiguas tradiciones como la construcción de gaitas, el fundido de las campanas de Agnone, la producción de cuchillos, encaje de bolillos y la elaboración del cobre. 

La tierra de la provincia de Isernia es una verdadera mina para la extracción de la preciada trufa negra y blanca.
Además de esto, la gastronomía molisana tiene sus orígenes en la alimentación de los pastores y campesinos, características que se encuentran en la autenticidad de los ingredientes y en la simplicidad de la preparación de los platos. Los productos son los típicos de la tierra, como trigo, verduras, carne de cerdo y de cordero. 

Los platos típicos de esta región son los crioli (pasta cortada con el método “a la guitarra”), los cavatelli (ñoquis de patatas y harina) con salsa de tomate y carne de cerdo, las laganelle con alubias (un tipo de lasaña).
De los segundos platos, el más típico de Isernia son los turcinelli asados, una receta muy elaborada a base de entrañas de cordero.
Caben destacar los sabrosísimos embutidos, como las longanizas y las soppressate (sobrasadas) y los quesos como el caciocavallo, mozzarella y scamorza, stracciata (mozzarella cortada a hilos), burrino (queso-mantequilla) y queso de oveja.
Y también, el aceite, sobre todo el de Venafro, muy famoso; en la provincia está muy difundida la producción de huevos, que son de gran calidad.
 
Para la producción de postres se utilizan ingredientes como frutos secos, miel, piñones: los postres típicos son los calzoni rellenos de cacao, garbanzos, canela, piñones y miel, los peppatelli (a base de almendras), y los caggiunitti (roscas rellenas de castañas).

Entre los vinos citamos el Biferno (blanco, tinto y rosado) y el Pentro (blanco, tinto y rosado), que se han ganado la etiqueta D.O.C. Citamos además algunos licores como el poncio (aromatizado con naranja y mandarina) y el limoncello