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Macerata

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Montañas, colinas, valles, bosques y campos cultivados hasta llegar a las orillas de la costa del Adriático: un entorno natural lleno de matices.
Macerata se encuentra en una colina a 314 metros sobre el nivel del mar entre los Valles de Potenza y Chienti, sumergida en un vasto paisaje que sosiega el espíritu y rodeada por un espectacular mosaico de campos cultivados que parecen diseños de jardinería.

La provincia de Macerata se extiende a lo largo de 2.774 km cuadrados, entre el mar Adriático al este y las provincias de Ancona (al norte), Perugia (al oeste) y Ascoli Piceno (al sur).
Desde sus playas se sube, en media hora, hacia los dos principales valles de los ríos Chienti y Potenza o a através del infinito sube y baja de suaves colinas hast alos montes de los Paeninos.
En su provincia surgen Recanati, ciudad natal de Giacomo Leopardi, Camerino, sede de la universidad, Tolentino, centro turístico y la turística Civitanova Marche.

Sin embargo es la cultura la joya de las tierras de Macerata. La capital presume de una estructura teatral única en su género arquitectónico: el Sferisterio.
Según los más importantes cantantes de ópera se trata del teatro al aire libre con mejor acústica de Italia y es conocido desde 1921 por su estación de ópera estival, llamada primero "Macerata Opera" y desde el 2006 conocida como "Sferisterio Opera Festival". A partir del 2012 el Festival se conoce como "Macerata Opera Festival".

Es suficiente caminar desde el paseo Matteotti hasta llegar al centro de Macerata, en la Plaza de la Libertad, donde se encuentra el antiguo Palacio de los Priores (actualmente sede del Ayuntamiento y en cuyo interior se hallan conservadas estatuas y lápidas), para descubrir la arquitectura del siglo XVI.
En esta plaza se encuentra el Palacio Renacentista de la Prefectura, la iglesia de San Pablo y el Teatro Rossi construido en 1700. 
Metas que no se pueden dejar de visitar son el característico Sferisterio, gigantesca arena destinada al “juego de pelota puño” y construida alrededor de 1820, la Catedral se remonta al siglo XV., La Loggia dei Mercanti, el Palacio Compagnoni Marefoschi, el Palacio Buonaccorsi, el Palacio Ricci, sede de la Galería de Arte Contemporáneo, la Basílica de Nuestra Señora de la Misericordia, y la Torre del Reloj que ofrece un panorama impresionante.

Para realizar una excursión por la provincia, nada mejor que empezar por Montecassiano, donde se admirará el Palacio Municipal y la parroquia de la Asunción, para luego llegar, transcurridos pocos kilómetros, a la iglesia románica de San Claudio Chienti.
Se continúa hacia Morrovalle, donde está el Museo Internacional de Pesebres, con casi 500 belenes procedentes de todo el mundo. Seguramente merece la pena visitar Urbisaglia con su Parque Arqueológico, el pueblo medieval y la Abadía de Chiaravalle de Fiastra, un oasis de paz en medio de una reserva natural.
El arte y el bienestar se unen en Sarnano, donde además de admirar numerosas obras de arte en su centro histórico, se puede disfrutar del relax de los Balnearios de San Giacomo. 
Otra etapa es Tolentino y su iglesia de San Nicolás, conocida por la hermosa capilla de San Nicolás, decorada con frescos de la escuela de Rímini de Giotto del siglo XIV.
En Potenza Picena se encuentra Villa Jardín Buonaccorsi, con el único ejemplar de jardín italiano del siglo XVIII que conserva intacto cada detalle. Para los amantes del mar se recomienda la visita de Civitanova Marche Porto Recanati

Merece un capítulo aparte la antigua ciudad de Recanati, lugar de nacimiento de Giacomo Leopardi y del tenor del siglo XX Beniamino Gigli. Recanati está llena de restos arquitectónicos de los siglos XV y XVI y su Pinacoteca Municipal conserva una valiosa colección de pinturas de Lorenzo Lotto; los amantes del poeta Leopardi no dejarán escapar una visita a los lugares que inspiraron sus obras.
Entre las colinas de Macerata, se pueden visitar los frescos de la antigua iglesia de Santa Maria Assunta de Rambona, fundada por la reina lombarda Ageltrude en el siglo VIII.

Para concluir, destacamos Cingoli, un pueblo tranquilo que cuenta con numerosas iglesias medievales, denominado "el balcón de las Marcas" por su espléndida vista del Conero y de los Sibillini. 

Son numerosas las rutas de senderismo en los Montes Sibilinos, así como las oportunidades para montar a caballo o en bicicleta de montaña. Para sentir la fuerza del viento se puede practicar, en la escuela de vuelo libre, parapente y ala delta sobre el monasterio de San Liberato. En esta tierra rica no podían faltar las posibilidades de relax. Para ello están las Termas de Sarno y las de Tolentino.

Macerata, con sus numerosos teatros, no decepciona a los apasionados de la prosa y la lírica con carteles siempre completos.
Esta inclinación por el teatro, la ciudad de las Marcas la corrobora con el No se puede dejar de citar la  importantísima estación  lírica que tiene lugar en el  Sferisterio de Macerata, así como el Macerata Jazz Festival.
Hablando de música, hay que citar festival de música de la ciudad de Recanati, destino deseado por las jóvenes promesas de la música de autor.

En Sarnano se realiza una Exposición-Mercado Nacional de Antigüedades Artísticas. En agosto, la vida del pueblo revive el pasado con representaciones históricas medievales por las calles de la ciudad. En Tolentino se conmemora la famosa batalla de 1815 entre el ejército de Joaquín Murat y los austríacos. La ciudad termal es también sede de la Bienal Internacional del Humor en el Arte, cuyas obras se conservan en el Museo Internacional del Humor.
Entre las manifestaciones más características de la zona hay que citar el "Desafío de la pulsera", una evocación histórica del siglo XIX que tiene lugar en el municipio de Treia. Es un desafío entre los barrios de la ciudad, en el que cada uno representa una clase social diferente: la nobleza, la burguesía, los campesinos y los gitanos de la comunidad, que en aquel tiempo vivían en las lindes del territorio. Para animar la celebración no faltan ni la música ni el baile.
El anfiteatro antiguo de Urbisaglia es el lugar ideal para representar las obras de Plauto, Aristófanes, Esquilo, Eurípides y Sófocles. 

Es posible encontrar el encanto de los antiguos ritos campesinos a través del denso circuito de turismo rural que se extiende entre villas y parroquias sumergidas en el verde donde degustar platos típicos.
Un primer plato muy elaborado son los vincisgrassi, una especie de lasaña con salsa de tomate y carne; en cambio, el ciausculu es un embutido de carne de cerdo magra, picada en trozos muy pequeñitos y aromatizado con ajo y pimienta; y por último, cabe resaltar la parmesana de Gobbi (cardos).
Un plato característico y delicioso es el brodetto de Porto Recanati, una sopa de pescado cuyo caldo se obtiene cociendo previamente unas sepias y añadiendo, al final, azafrán.
Entre los dulces destacan las galletas con mosto y las crescia fogliata de la parte alta de Macerata.
Los vinos DOC son el Blanco de los Colli Maceratese, el famoso Verdicchio di Matelica y el vino espumoso, Vernaccia de Serrapetrona.