Está vd. en Home / Descubre Italia / Lombardía / Lodi

Lodi

  • Descripción
  • Qué ver
  • Qué hacer
  • Qué comer

En el corazón del valle del Po, la provincia de Lodi tiene un alma agrícola pero también regala castillos y santuarios que son el auténtico encanto de esta zona. 
La llanura es dulce y regular, apenas interrumpida, de vez en cuando, por cursos de agua. La llanura, formada por terrenos creados por los aluviones del río Adda, es fértil y tiene un sustrato de arcilla, ingrediente esencial para la producción de las cerámicas que caracteriza la artesanía local. 
El territorio acoge distintas áreas protegidas y parques naturales, entre otros el Parque Regional del Adda sud, que comparte con la provincia de Cremona. La vegetación típica está representada por los álamos; el panorama se caracteriza por la presencia de zonas húmedas y pantanos, donde viven muchas especies de animales y pájaros. Pantanosa pero también decorada con viejos molinos y casas de campo es la Reserva Natural de Monticchie. Dos áreas verdes más son la finca del Boscone y el Parque Pesquero Paradiso.

Castillos e iglesias son rasgos distintivos del territorio de Lodi y datan de la época en que la zona del Adda era una importante línea defensiva del Imperio. Quienes desean recorrer el antiguo trazado della Via Francigena, el camino que comunicaba la antigua Roma con la Galia, podrá adentrarse en el territorio entre Orio Litta y Corte Sant’Andrea, donde se encontraba el antiguo vado utilizado por los peregrinos.
 La histórica vocación agrícola del territorio lodigiano está representada en los museos de la civilización campesina, como los de Cavacurta, Cavenago d’Adda, Livraga, Mairago, Montanaso Lombardo o Sant’Angelo Lodigiano.
El itinerario sembrado de villas castillos antiguos pasa por los centros de Borghetto Lodigiano, Sant’Angelo Lodigiano con su castillo visconteo (uno de los mejor conservados de Lombardía) Camairago y Castiglione d’Adda; mientras que en Codogno se pueden admirar las pinturas de la Colegiata de San Blas del siglo XVI y el Santuario de la Virgen de Caravaggio. No hay que perderse, en Lodi Vecchio, la basílica de San Bassiano del siglo IV, situada en un bello escenario.

Lodi, en cambio, conserva una aspecto en gran parte medieval gracias en gran parte a los restos del castillo visconteo, que se construyó adosado a la muralla en 1370; se sigue por Plaza de la Victoria, rodeada por característicos pórticos a los que se asoman el Duomo y el Palacio Municipal, hasta llegar a las iglesias de San Francisco y Santa Inés que conservan su austero aspecto medieval y San Lorenzo, del siglo XIII, sucesivamente modificada. 
Lodi conserva uno de los testimonios más significativos del renacimiento lombardo, el Santuario dell’Incoronata obra de Bramante que destaca por su planta central y su decoración de estucos y frescos de gran belleza, en cuya elaboración participaron  los mejores artistas de Lodi y de Lombardía.
Hay que destacar también la Abadía cisterciense de los Santos Pedro y Pablo
en Abbadia Cerreto (del siglo XII), la Villa Biancardi en Castalpusterlengo (en Zorlesco), la Villa Litta Carini en Orio Litta y los antiguos conventos de San Cristóbal y Santo Domingo en Lodi, actual sede del gobierno provincial.

El paisaje tranquilo, los panoramas acuáticos y la óptima cocina invitan al descanso, pero quien busca divertirse al aire libre, encuentra en la provincia de Lodi muchos itinerarios para hacer en bicicleta, privilegiando tanto las rutas a lo largo de los cursos de agua como através de sus monumentos artísticos. Deportes como el piragüismo son practicables en el río Adda, que baña el territorio lodigiano en su parte este. Muy interesantes, para conocer el territorio, son las visitas para descubrir las “cascine lodigiane” (casas de labor), como la de Grazzanello, hoy convertida en un interesante eco-museo agrícola. 

Para los amantes de la artesanía, la máxima expresión se encuentra en la preciada cerámica, cuya tradición se remonta al siglo XVI con un gran peso en la cultura y la economía de Lodi, puesto que consiguieron la denominación Doc (denominación de origen controlado) bajo el nombre “Vecchia Lodi”, único Doc en la artesanía típica de Lombardía. 
Lodi es una de las localidades incluidas en la “Associazione Italiana Città della Ceramica” y su casco antiguo es testigo de este celebérrimo arte local a través de la presencia de numerosos talleres de artesanos que laboran la cerámica siguiendo las técnicas de la tradición antigua. 
Además destacan varios museos privados que se pueden visitar: Casa Natal de Francesca Cabrini (patrona de los emigrantes) en Sant'Angelo Lodigiano, Museo Cabriniano en Codogno, la Colección de Arte Lamberti en Codogno, la Colección Anatómica Paolo Gorini en Lodi, el Museo de la Estampa y de la Estampa de Arte, y la Colección privada "El mundo en el pesebre" en Salerarno sul Lambro.

Los sabores de Lodi atraen a una gran cantidad de turistas durante sus numerosas ferias gastronómicas, manifestaciones profundamente ligadas a la tierra y a los productos típicos. De hecho una tierra de vocación tan marcadamente agrícola no puede dejar de sorprendernos desde el punto de vista del gusto. 
Las glorias locales son sobre todo los quesos, primero entre todos el mascarpone, seguido por el pannerone, el granone lodigiano, un queso con sabor cada vez más dificil de encontrar y la raspadura, un queso grana muy fresco servido, según la tradición, en láminas finas que se curvan sobre si mismas gracias al empleo en el corte de un cuchillo particular. 
En la zona también se producen gorgonzola y stracchino
Entre los platos típicos destacan el arroz con salchicha, la polenta frita, el revuelto de liebre y pichón. Las recetas más sabrosas presentan los uselín de scapada, rollitos de carne con relleno de tocinohígado y lomo y las ranas fritas estofadas

Según la tradición, en la fiesta del patrono, San Bassiano, el 19 de enero, los lodigianos comen buseca, callos hervidos con judías cocidos en grandes calderones. Ese mismo día es posible comprar los filson, una guirnalda de castañas hervidas. Para los apasionados de cocina a base de verduras la “ratatuia” es un pastel de hierbas que muy bien se acompaña a la polenta. En fin, los postres: el pastel por excelencia de Lodi es la Tortionata, que se gloria de orígenes muy antiguas y es una tarta sbrisolona a base de almendras. Recordemos, además, el cordero pascual de hojaldre con relleno de cremas, los cannoli lodigiani con relleno de mascarpone, los biscotti di Codogno, la torta de Casale y los amaretti.