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Cremona

  • Descripción
  • Qué ver
  • Qué hacer
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Una red de ríos, un conjunto inusual de aguas en un sugestivo paisaje en el corazón del valle del Po: así es la provincia de Cremona. Situada en las proximidades de la ribera izquierda del Po, se encuentra en el confín entre Lombardía y Emilia Romaña y su territorio está delimitado por las aguas de los ríos Adda, Oglio, parte del Serio y el Po. 
La provincia presenta vastas llanuras, interrumpidas por bosques y amplios prados. La obra de canalización llevada a cabo por los habitantes en los siglos pasados ha convertido el territorio en una grande campiña fértil y una tierra ideal para la agricultura. 

Por razones históricas y morfológicas se suele dividir la provincia de Cremona en 4 áreas: la primera es la parte centro-sur de la provincia, donde se encuentra la capital de Cremona y llamada "cremonese"; la segunda corresponde con el norte de la provincia, la capital es la ciudad de Crema y es concoida como "cremasco"; la tercera área, en el sur de la provincia, tiene como capital Casalmaggiore y la zona es denominada "casalasco"; la última zona, dominada por Castelleone y Soresina se sitúa en la zona centro-norte de la provincia. Castelleone se encuentra en la frontera entre el cremasco (al oeste) y el cremonese (al este).

La provincia de Cremona es una tierra rica en joyas histórico-artísticas que permiten a los amantes del arte y la cultura recorrer las etapas históricas de este territorio, caracterizada por edificios de época medieval, iglesias, plazas, villas y castillos en las zonas fluviales. 
La ciudad de Cremona es sin duda la etapa más importante para empezar un itinerario que nos descubre la provincia. 
La Plaza del Ayuntamiento es un ejemplo de plaza medieval a la que se asoman los principales edificios de la ciudad: el Duomo, el Baptisterio, el Palacio del Ayuntamiento, con el célebre Torrazzo, emblema de la ciudad con sus 111 metros de altura y la Loggia dei Militi. 
De época renacentista el Palacio Fodri y el Palacio Raimondi. También muy interesante es la visita a las iglesias de San Segismundo, San Pedro al Po y San Agustín. Cremona debe gran parte de su fama al arte del lutier Stradivari que se ha pasado a lo largo de los siglos a través de la sabiduría de los talleres artesanales y de la Scuola Liuteria. El Museo Stradivariano conserva una rica colección de instrumentos y ejemplos de instrumentos procedentes del laboratorio de Antonio Stradivari, únicos en el mundo. 

Desplazándonos hacia la cercana Crema para descubrir plazas, casas antiguas adosadas la una a la otra, edificios aristocráticos y verdes patios, estructuras monásticas, Plaza del Duomo, la Catedral y su campanario. Así es Crema.
Otra joya del territorio cremonés son los castillos y las fortificaciones, testimonios de las prósperas épocas históricas de la provincia: Soncino, ejemplo único de ciudadela fortificada con su imponente peñón; Pizzighettone, sistema fortificado del siglo XVI; y Pandino que se remonta a la época de los Visconti. 

Entre los ejemplos de villas y mansiones antiguas recordamos, entre otras, Villa Sommi Picenardi en Torre de’ Picenardi, Villa Manfredi en Cicognolo, Villa Maggio-Trecchi en Vho, Villa Medici del Vascello en San Giovanni in Croce. Casalmaggiore nos ofrece su Duomo y el complejo monástico de Santa Clara y es ideal para dar un paseo a pie o en bicicleta ya que el Po pasa por el mismo casco antiguo.

A la belleza de estos antiguos lugares se une el encanto único y sugestivo de los ríos Po, Oglio, Serio y Adda, embellecidos por largas hileras de álamos. 
El ambiente y naturaleza están protegidos por los cremoneses en los parques del Serio y del Oglio, en la finca del Boscone y en el oasis Le Bine.
Cruceros y naves fluviales permiten la navegación del Po y la excursión puede seguir con visitas guiadas a las ciudades y, por qué no, hasta el turismo de pesca. 

Sin duda una opción interesante y particular es alquilar un pontón, una verdadera casa flotante, para navegar por el Po. Además el visitante dispondrá de posibles itinerarios ciclísticos que harán de la excursión una experiencia única en la naturaleza padana. 
Uno de estos itinerarios es el del “Circuito Città Murate e Castellate”, un recorrido que comunica las localidades que tienen en común murallas y castillos para descubrir los territorios de la provincia de Cremona. 
Lugares como Crema, SoncinoPizzighettone y algunos de las que forman parte del circuito están comunicados a través de un carril bici a través de un recorrido protegido del tráfico.

La cocina cremonesa propone los sabores de la tradición agrícola: embutidos, como el renombrado salchichón aromatizado al ajo, el cotechino con lentejas, el culatello (jamón de brazuelo) y todo tipo de productos procedentes del cerdo. 

Un producto típico de este territorio, ya desde la Edad Media, es también la mostarda trozos grandes o enteros de fruta confitada (a diferencia de la molida típica de Mantua) con  mostaza y mosto espesados por la cocción. La mostarda acompaña muy bien a los ricos platos de carne hervida como la ternera o la gallina de la zona. 

La carne hervida también se utiliza para cocinar los marubini in brodo, típica pasta cremonesa con relleno de estofado, mortadela e higadillos. 
Otros productos típicos son los tortelli cremaschi, con un toque final dulce de fondo, el queso Salva, la Bertolina, un bollo dulce con uva y el pastel típico: la Spingarda
De origen antiguo y noble es el torrone que, según la tradición, debe su origen a las grandes celebraciones organizadas en el 1441 con motivo del matrimonio de Bianca María Visconti y Francesco Sforza.