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Brescia

  • Descripción
  • Qué ver
  • Qué hacer
  • Qué comer

Con su escenario natural único y completo, donde la naturaleza es protagonista, la provincia de Brescia es una tierra única que une a la hermosura del paisaje una serie de lugares de interés arqueológico, artístico e histórico. 
La provincia de Brescia se extiende entre la llanura padana, los relieves prealpinos y Val Trompia.
Es la provincia lombarda más extensa y presume de tres preciosos lagos (Garda, Iseo, Idro), tres valles (Camonica, Trompia, Sabbia) y una gran riqueza morfológica. 

El territorio está caracterizado por una multiplicidad de paisajes, espléndidos, pequeños puertos turísticos en el Lago de Garda y verdes colinas en la Franciacortaestaciones de esquí y bellos pueblos y cascos antiguos, sin olvidar las localidades que guardan los vestigios de los antiguos asentamientos del Val Camónica; de hecho, mucho antes de la llegada de los galos, ya en la prehistoria, el territorio había sido habitado por poblaciones lígures, los Camunos, que han dejado en Capo di Ponte (en Valcamónica), la más rica colección de formas expresivas, anteriores a la escritura. Toda la zona ha sido declarada “Patrimonio de la Humanidad” por la Unesco.

La Plaza del Foro, del Duomo, de la Loggia y de la Victoria son las que definen la ordenación arquitectónica y urbanística del centro de Brescia, considerada una de las ciudades más bonitas y antiguas de Italia. Brescia ofrece numerosos monumentos de gran importancia: el Templo Capitolino, el complesso de Santa Julia, el Duomo Vecchio, el Duomo Nuovo, el Broletto, la Loggia, el Castello, el Teatro Grande, todos por descubrir. 

Los numerosos museos arqueológicos guardan vestigios de la Edad del Bronce, testimonio de las diferentes civilizaciones que se sucedieron. No hay que perderse los de Boario TermeValle SabbiaGottolengoSirmione, espléndida localidad también conocida por sus termas, que se desarrolla sobre una pequeña península en el lago de Garda, y Desenzano, con el característico puerto viejo y el Duomo del ‘500. 

Merece la pena una visita a la fortificación del Borgo San Giacomo y los bellos castillos de Farfengo, Padernello, Motella, Acqualagna, Villagana, Villachiara. Muy interesante también la antigua basílica de Verolanuova y la iglesia románica de San Pancrazio. Las impresionantes bellezas paisajísticas de los lagos de Garda, Iseo e Idro fueron de inspiración a la obra de poetas del calibre de Catullo, Dante , Joyce y D’Annunzio, entre otros, que quedaron extasiados por la mágica atmósfera de estos lugares. El Vittoriale degli Italiani en Gardone Riviera, en la orilla bresciana del lago de Garda, fue residencia de D’Annunzio y verdadera ciudadela monumental con edificios, calles, plazas, que el poeta entregó al pueblo italiano antes de su muerte.

Para los amantes de la naturaleza, se recomiendan las numerosas excursiones en el Valcamónica, cuyo tren característico pasa por todos los pueblos medievales y el Val Trompia con sus montañas puras, destinación ideal para los que quieren entrar en contacto con la naturaleza. El territorio también es ideal para aquellos que quieran practicar deporte o simplemente relajarse, gracias a las Termas de BoarioSirmioneGardone RivieraLimone sul Garda y Erbusco.
La montaña, con la nieve permanente del Paso del Tonale, anfiteatro natural en la frontera entre Lombardía y Trentino, ofrece la posibilidad de esquiar durante casi todo el año con pistas y modernas instalaciones de remonte. 
En bicicleta se pueden seguir numerosos itinerarios en Valcamónica, incluido el Parque del Stelvio y el Parque del Adamello, con la posibilidad de practicar el senderismo y, en invierno, todo tipo de deportes en la nieve.

Un itinerario ideal para el fin de semana es el del vino. En coche, en bicicleta o en moto se puede descubrir la zona de Franciacorta en todos sus matices paisajísticos.
En esta hermosa campiña en medio de las colinas, que se extiende desde Brescia hasta el lago de Iseo, se elevan antiguas abadías, edificios austeros, villas y bodegas prestigiosas, donde se puede descubrir desde cerca dónde nacen y maduran las famosas burbujas del prestigioso Franciacorta, conocido en todo el mundo. Otros itinerarios para conocer los vinos de esta zona son los relacionados con los vinos brescianos del Garda y de las Colinas Lombardas.

El lago de Iseo, único en su género por la presencia de la más grande isla lacustre de Europa, Monte Isola, lugar que ofrece la posibilidad de practicar deportes como la vela y el parapente
Y para los aficionados al automovilismo, un evento que no hay que perderse es la Millemiglia: Brescia es invadida por los estupendos coches de época y por miles de aficionados.

La cocina es tradicional y moderna al mismo tiempo y varía dependiendo de los pueblos que se visitan. La zona de los lagos destaca por sus platos de pescado, cocinado de diferentes maneras. De las zonas somontanas, en cambio, destaca la pasta con hierbas aromáticas y numerosas variedades de queso, como el sabroso Bagoss.
En la “bassa bresciana", zona de ganadería y caza se pueden probar exquisitos embutidos y platos a base de carne de caza

El clima templado y el cultivo del olivo a lo largo de las riberas de los lagos de Garda e Iseo, hacen del aceite de oliva un producto típico lombardo. El aceite virgen extra, que se produce en la zona del lago de Garda posee un sabor y un aroma extraordinarios, reconocidos por la Unión Europea a través de la concesión del DOP (Denominación de Origen Protegida).
Un plato típico del Valcamónica es la salchicha de carnero, carne magra picada desgrasada, mezclada con caldo de huesos ovinos desgrasado. Otro producto del Val Camónica es el strinù, un embutido típico cocinado a la brasa o a la plancha, excelente también estofado o hervido. 

Por último, los pichones rellenos “a la bresciana”, que requieren la armonización de vinos particulares tales como el Valcalepio tinto. Entre los quesos, el stilter de las zonas prealpinas y del lago de Iseo, el casolet del adamello y le formagelle, pequeños quesos de forma cilíndrica con sabor dulce y delicado y un aroma que recuerda los mil perfumes de las hiérbas alpinas. Para terminar, el vino. Los apasionados de enología no podran dejar de probar los Franciacorta. Entre los DOC, el Botticino, el Capriano del Colle, el Trebbiano, el  Rosso y el Cellatica. Entre los DOC del Garda: el clásico blanco y tinto, el San Martino della Battaglia, el Lugana.