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Viterbo

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Abundante vegetación y encantadores pueblecitos medievales caracterizan la  Tuscia, en Lacio, y su capital provincia. Un oasis de buena cocina y relax con restos etruscos y la Vía Francígena, donde los ritmos de vida son marcados por la naturaleza y por las antiguas costumbres campesinas, desde los montes hasta el mar.

Situada en los confines meridionales de la Maremma Toscana y Roma, Viterbo y el Alto Lacio, se caracterizan por un paisaje de origen volcánico, con los lagos de Bolsena y de Vico, que se formaron sobre antiguos cráteres de volcanes extinguidos. Llano en la parte norte, el territorio se va haciendo cada vez más empinado a medida que se acerca al monte Cimino, para volver luego a descender hacia el río Tíber. Las hayas se alzan en las zonas más elevadas, mientras centenarios robles y castaños pueblan zonas menos elevadas.

El litoral es arenoso y la maquia mediterránea caracteriza la zona de la costa, bañada por un mar cristalino.
Entre las localidades de la costa, el lido de Tarquinia ofrece al turista aguas transparentes en las cuales bañarse y un hermoso y amplio panorama en la cima del monte de Tarquinia Alta. Allí se encuentra una necrópolis etrusca con aproximadamente 200 sepulcros en los cuales se hallaron pinturas que representan el mayor núcleo pictórico de arte etrusca llegado hasta nosotros. 
El sitio arqueológico fue reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. 

Muchos de los restos recuperados en las excavaciones se encuentran en el Museo Arqueológico Nacional con sede en el Palacio Vitelleschi, considerado uno de los más importantes museos italianos dedicados a la cultura etrusca.

La antigua Tuscia todavía está envuelta en el misterio que rodea la civilización etrusca, éste ese el rasgo principal que define este territorio. En él se pueden admirar restos etruscos en las necrópolis de Norchia y Castel d’Asso o en las áreas arqueológicas de Ferento y Acquarossa.

La capital, Viterbo, tiene un bonito centro histórico en el que se conserva el antiguo núcleo urbano rodeado de su antigua muralla, más allá de la cual se halla la parte moderna, comercial e industrial. En la céntrica Plaza de S. Lorenzo se encuentra la Catedral, construida en el siglo XII y el Palacio de los Papas, erigido como residencia pontificia a partir del 1255, y célebre por haber sido sede del más largo y disputado cónclave de la historia. Poco lejana se encuentra, la Plaza del Plebiscito con el Palacio dei Priori, considerado el centro histórico, social e institucional de la ciudad que a través de la Pinacoteca se une al Palacio del Podestá de origen medieval.

A poca distancia de Viterbo encontramos la pequeña ciudad de Tuscanica, que presume de extraordinarios restos etruscos tras el descubrimiento de su necrópolis. Merecen una visita las características Iglesias de Santa Maria Maggiore, el más antiguo lugar de culto de Tuscania, que se remonta al siglo VI, con fabulosos elementos decorativos en su interior; y San Pietro, en la cima de la colina, construida en el siglo VIII, y desde donde se puede admirar el paisaje de la localidad.

Viterbo es, históricamente hablando, el punto de partida ideal para visitas y excursiones arqueológicas e histórico, como los caminos que se ramifican a lo largo del trazado de la Vía Francígena, recorrida durante siglos por los peregrinos que partiendo del norte se dirigían a Roma. Desde Proceno a Acquapendente de Bolsena a Montefiascone, siguiendo por los montes Cimini, el camino seguía por Vetralla, Capranica, Sutri y Monterosi.

En el territorio provincial hay que señalar Bagnaia y la famosa Villa Lante, un maravilloso ejemplo de residencia de fines del Renacimiento con jardín a la italiana, cuyo proyecto se atribuye a Jacopo Barozzi da Vignola, así como la de Palacio Farnese en Caprarola, otro ejemplo de mansión renacentista pentagonal.

Merecen una visita el Parque de los Monstruos de Bomarzo, un amplio parque con jardines, edificios y esculturas fantásticas, y Montecalvello, que surge alrededor de un castillo en cuyo interior vivió durante treinta años el pintor Balthus, famoso representante de pintura contemporánea.

La peculiar y variada conformación del territorio de Viterbo lo convierte en lugar ideal para quienes deseen practicar actividades ligadas al senderismo y a disfrutar del aire libre, entre las hayas que pueblan las zonas más elevadas o bien entre las encinas y castaños que caracterizan las zonas de menor elevación.

Los lagos de Bolsena, con sus preciosas islas Martana y Bisentina y el lago de Vico son lugares perfectos para pasar unas relajantes vacaciones. Se pueden además practicar los deportes acuáticos, vela , canoa o de otro tipo como equitación. El lago de Vico, que se encuentra en el interior de una reserva natural, está equipado para ofrecer excursiones a pie, en bicicleta o a caballo a lo largo de los muchos senderos del territorio, en un recorrido de gran encanto en plena naturaleza. 

Una de las actividades de mayor tradición en la zona son las termas, conocidas desde la Antigüedad. Frecuentadas desde los timepos de los etruscos, las termas de Viterbo fueron ampliadas por los romanos, tanto que los restos de su estructura ocupan un territorio de 11 kilómetros. En época medieval, en cambio, fueron la meta preferida de los papas, consejadas para la mejoría de diversas enfermedades gracias a las propiedades de sus fangos y aguas. 
Las tres fuentes más conocidas son los de Aquae Passeris, Paliano y Bullicame, que es mencionada en el Infierno de la Divina Comedia de Dante. Miguel Ángel la representó también en un famoso cuadro. Hoy en día las famosas Termas de los Papas ofrecen placenteras estancias para disfrutar de relax y bienestar.

Entre las ferias y fiestas populares, la más conocida y espectacular de Viterbo es la de Santa Rosa, santa patrona de la ciudad , cuyos restos se encuentran en la Catedral, y que se celebra cada año en la ciudad. 
Durante la celebración un centenar de personas cargan sobre los hombros una estructura iluminada con antorchas y luces. Esta estructura que tiene una altura de aproximadamente treinta metros y pesa unas cinco toneladas hace un recorrido de más de un kilómetro por las estrechas y empinadas callejuelas del casco antiguo. Tras la procesión la estructura de Santa Rosa se puede visitar durante algunos días. 

Los eventos que tienen lugar en Soriano en Cimino también son dignos de mención. Uno de ellos es la Feria de las Castañas y el Palio delle Contrade, en el cual el pueblo se divide en cuatro barriadas que se disputan premios con torneos y juegos. En Tarquinia se celebra la Fiesta de la Merca, con juegos de habilidad, imitando a los viejos cow- boy y vaqueros de la zona que marcaban a fuego el ganado.

Durante la Feria de los Gnocchi, en Ronciglione, el delicioso plato se acompaña con vino local. También se acostumbra celebrar el rito propiciatorio de la Tiratura del solco dritto (el trazado del surco recto), en Valentano, durante el cual una pareja de bueyes traza un surco en el terreno, se trata de una forma tradicional de agradecer a la Madonna el trigo cosechado durante ese año.

La cocina de Viterbo reúne las características de los territorios limítrofes: los sabores de la cocina romana, la sencillez de la umbra, y los aromas de la toscana. Se trata de una gastronomía ligada al territorio y a sus productos principales.

 De gran calidad la producción de aceite de oliva extra virgen, o de la manzetta maremmana (la ternera de la zona de la Maremma), un corte de carne local especialmente tierna. Entre los productos típicos de la Tuscia, hay que mencionar al espárrago y el aceite de Canino, las lentejas de Onano y el pescado Corego del lago de Bolsena. El plato más tradicional es l’acquacotta, preparada con hogaza de pan casero y verduras silvestres,  también la zuppa con l’agnello (sopa con cordero) con variedad de verduras, patatas y alcachofas.

En los alrededores del lago di Bolsena es plato tradicional la Sbroscia, una sopa de pescado de lago con patatas, pan y hojas de menta silvestre que le otorga un aroma muy típico de estas tierras.
Además de las sopas de legumbres, entre las entradas se destacan las pastas caseras preparadas simplemente con agua y harina como los lombrichellipasta straccia, ñoquis y strozzapreti, condimentados con salsa de liebre, setas o jabalí.

Entre los platos principales a base de carne se destaca la pignattaccia (que toma nombre de la cazuela de barro en donde se cuece), y que es una carne estofada y horneada precisamente en un recipiente de barro; entre sus ingredientes tenemos recortes de carne y entrañas de buey y cerdo acompañados de verduras variadas.
En los alrededores del lago de Bolsena y en la zona de Montefiascone se produce uno de los vinos más renombrados del Lacio, el Est!Est!Est!, vino blanco DOC muy apreciado, así como el Aleatico de Gradoli.