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Roma

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La provincia de Roma, en Lacio, es el marco inmejorable de los innumerables tesoros la capital. El territorio que la rodea ha vivido como reflejo y como protagonista la historia secular de la Ciudad Eterna. Es un territorio que ofrece mar, naturaleza, buena comida y burgos llenos de historia y arte. La provincia de Roma, de hecho , se asoma al mar Tirreno y goza d eun clima mediterráneo en la costa y continental en el interior. El litoral se extiende de norte a sur, desde la zona de Fiumicino y de los municipios que dan al lago de Bracciano, el mayor de la provincia, hasta el confín con la provincia de Latina.

Al noroeste se encuentran los montes de la Tolfa y los montes Sabatinos, pero también los oasis naturales y las reservas de Macchiagrande, Macchiatonda, Torre Flavia y Canale Monterano. En el valle del Tíber se destaca el área del Parque del Valle del Treja y de las reservas naturales de Nazzano–Tevere-Farfa y del monte Soratte.

El área tiburtino–sublacense, atravesada por el río Aniene, comprende los parques regionales de los Montes Lucretilli y de los Simbruini y se caracteriza por el verde de los olivares. El territorio del área Prenestina y de los Montes Lepini está encerrado entre el Valle del río Aniene y los Colli Albani. Los lagos volcánicos de Nemi y Albano son característicos en la zona de los Castillos Romanos, que fue lugar de veraneo desde tiempos ancestrales, gracias a su clima y a la suavidad y dulzura del paisaje.

Aún antes de convertirse en la capital de la República Italiana, la ciudad jugaba un papel fundamental tanto en Italia como en Europa. Caput mundi en la época romana y más tarde sede del papado y capital del Reino de Italia, Roma siempre ha sido un punto de referencia política, cultural y espiritual a nivel internacional. 

La influencia de la gloriosa historia de Roma hace del territorio de la provincia romana un lugar lleno de atractivo y destinos turísticos. Las antiguas viae consulares, los acueductos y las mansiones imperiales son el sueño de los amantes de la arqueología que deseen seguir las huellas de etruscos y romanos, tratándose de una de las áreas más ricas del mundo en cuanto a legados históricos.

Al norte de la provincia de Roma encontramos el paisaje encantador del Lago de Bracciano, con una rica flora y fauna.  En el corazón del pueblo se erige el majestuoso Castillo Orsini-Odescalchi, considerado una de las más bellas moradas feudales de Europa que combina a la perfección la estructura militar y la arquitectura señorial. Desde allí se puede disfrutar de una espectacular vista del lago al que se asoma. 

Yendo hacia la costa se encuentra la necrópolis etrusca de la Banditaccia de Cerveteri que nos permite entrar en el interior de una antigua arquitectura funeraria perteneciente a los etruscos; el lugar, por su historia es considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Tras superar las localidades vacacionales de Ladispoli, Fregene y Fiumicino se llega a Ostia Lido, considerada la "playa de Roma"; prosiguiendo el recorrido hacia el interior se llega a las excavaciones de Ostia Antigua, donde, en medio de la vegetación es posible admirar los restos de la más antigua colonia de Roma, una ciudad comercial con su propio puerto y punto de unión entre el río Tíber y el mar Tirreno. En el museo se conservan restos arqueológicos de inmenso valor, descubiertos durante las excavaciones.

Alejándonos, encontramos los Castelli Romani, meta turística de antigua tradición que une el encanto del paisaje de colina,el clima suave, la cocina sana y los restos de la época clásica y medieval con obras de gran valor artístico e histórico. En Castel Gandolfo, la residencia de los papas durante los meses de verano ubicada a orillas del lago de Albano, es posible visitar la iglesia de Santo Tomás realizada según el proyecto de Gian Luigi Bernini. En Frascati, se encuentra la Villa Aldobrandini, la más conocida residencia renacentista de los Castelli, con su parque y sus estatuas y fuentes.

Volvemos a remontar la zona este de la provincia de Roma y encontramos Tívoli, que ve su nombre unido a las famosas mansiones de Villa AdrianaVilla d’Este Villa Gregoriana. La primera puede presumir de ser la mansión más grande que jamás haya sido edificada en la antigüedad, edificada por expresa voluntad del emperador Publio Elio Adriano, ha sido  declarada Patrimonio de la HUmanidad por la UNESCO, al igual que Villa D'Este, con sus famosas fuentes de juegos de agua. Villa Gregoriana nos sorprende con el espectáculo ofrecido por la Cascada Grande, de más de 100 metros de altura.

Roma, la capital, la ciudad eterna, caput mundi, el "ombligo del mundo"
Plaza Venecia, el inconfundible Vittoriano, la Plaza del Campidoglio proyectada por Miguel Ángel, los Museos Capitolinos, la Iglesia de Aracoeli, los Foros Imperiales con el Coliseo, símbolo de Roma y el Arco de constantino son sólo algunos de lugares más conocidos de la capital.

Circo Máximo, la Pirámide de Cestio, la Boca de la Verdad, lo spalacios renacentistas y barrocos hacen esta ciudad única en el mundo. Sus fuentes, como la Fontana de Trevi son conocidas en todas partes, las escalinatas de Trinitá dei Monti, la Cordonata en Campidoglio, junto con las villa y los museos convierten Roma en un lugar inolvidable.

El Panteón, con la tumba de Rafael y las iglesias de San Luis de los Franceses, Santa María de la Paz, Santa María in Cosmedin son testimonio de fe y un regalo al arte y a la cultura. Para concluir, la Ciudad del Vaticano, el estado más pequeño del mundo, en el corazón de la capital y la espléndida Basílica de San Pedro, abrazada por la columnata de Bernini, son algunas de las etapas más célebres de una capital que desde la Antigüedad no deja nunca de sorprender a sus visitantes. 

También la "Roma subterránea", como la descubierta en las Catacumbas de San Calixto, en la Apia Antigua, revelan emocionantes sorpresas a los visitantes, a los curiosos, a los amantes del arte, de la historia y de la arqueología.

Para más información: Roma, la ciudad eterna.

La variedad del territorio permite disfrutar de cualquier actividad deportiva, desde el excursionismo, a los deportes acuáticos. El litoral romano, que se extiende a lo largo de aproximadamente 130 km de costa, está poblado de estructuras, en los cuales es posible practicar deportes náuticos; en verano se convierte en el reino de la movida nocturna, que se traslada a los locales nocturnos de la capital durante el resto del año. 

En el lago de Albano es posible practicar canoa y canotaje y excursiones en mountain bike.
En Ostia Antigua, el Teatro Romano ofrece en verano una variada cartelera de eventos y espectáculos con el mágico marco de las excavaciones arqueológicas que despliega una atmósfera mágica.
La costumbre de servirse de los baños termales en Roma se remonta a los tiempos antiguos; las Termas de Caracalla, en el corazón de la ciudad, son el ejemplo más evidente. Para los que desean dedicarse al cuidado del cuerpo y la mente, las termas de Roma en Tivoli, las de Cretone en Palombara Sabina o las de Stigliano en Canale Monterano, permiten disfrutar de unos días de pleno relax.

A los apasionados de esquí se les ofrece, en cambio, centros bien equipados como los del Monte Livata, cerca de Subiaco y los de Terminillo.
No se pueden citar los Castelli Romani sin comentar la Ruta del Vino de los Castelli Romani, una red de itinerarios que se ramifican por el territorio de los varios municipios de la Provincia de Roma y que nos hablan del tema de la vid y del vino combinados con historia, arqueología y naturaleza que nos permiten gozar de las maravillas que ofrece este territorio.

En el Parque Regional de los Castelli Romani se organizan excursiones en la naturaleza, paisajísticas y arqueológicas en un entorno con una rica flora y fauna que permite la práctica del trekking y del birdwatching.

En una tierra tan antigua las ferias y fiestas populares son innumerables. Una de las más conocidas es la “Ínfiorata del Corpus Domini” de Genzano, donde las calles se decoran para la ocasión con una alfombra de flores de muchas variedades para acompañar el paisaje de la procesión religiosa. En Allumiere se celebra el tradicional "Palio delle Contrade", en el que las seis barriadas de la ciudad se desafían en una coreográfica carrera de asnos.
Igualmente importantes son las ferias ligadas al tema de los productos de la tierra, desde las del vino de Marino o las dedicadas a las fresas en Nemi o a las alcachofas en Ladispoli. 

Característicos son los mercados de antigüedades como el del Antico Borgo en Bracciano, que expone viejas ollas de cobre y lámparas de hierro forjado o el de las Bancarelle de Campagnano, por citar sólo dos de los más conocidos en Italia.

 

Vino, aceite, embutidos y quesos son los tesoros de esta tierra y los componentes de una tradición culinaria de genuino origen campesino.
En la zona de Cerveteri se cultivan las sabrosas alcachofas romanas, mientras que en los alrededores de Nemi son renombradas las selectas fresitas
El pan es la especialidad de Lariano y Genzano, la porchetta (cerdo asado) tiene su cuna en Ariccia y en Palombara Sabina se saborean cerezas servidas en pequeños frascos de vidrio. 

Otros productos son las castañas, las habas, los melocotones, las olivas y los higos.
Los platos típicos de la tradición lacial son aquellos bien conocidos en todo el mundo y que pertenecen a la cocina romana. Los bucatini all’amatriciana condimentados con panceta cortada en cubitos, los rigatoni alla carbonara, con huevo y tocino, spaghetti cacio e pepe, con queso rallado y pimienta , pennette all’arrabbiata, con salsa picante.

Entre las carnes, el cordero lechal es el verdadero príncipe de la mesa aunque no hay que olvidar la coda alla vaccinara (un cocido a base de rabo de buey ), los callos y la pajata (tripas de ternero de leche).
El queso típico del Lacio es el pecorino (queso de oveja), con un sabor fuerte, y que a menudo se añade al plato de entrada o se come solo, en escamas.

Los productos cocidos en el horno son sanos y sencillos, como el pan. El de Genzano ha sido galardonado con el I.G.T., destacan también las pastas y las galletas, los  tozzetti, los mostaccioli , las rosquillas al vino y la famosa pupazza de Frascati. Los vinos típicos D.O.C. que se producen en el territorio son once: Zagarolo, Montecompatri-Colonna, Frascati, Marino, Colli Albani, Colli Lanuvini, Velletri, Cesanese di Olevano Romano, Genazzano, Castelli Romani y Cori. Innumerable la producción de vinos de mesa e IGT.