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Latina

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La capital  pontina, en Lacio, y su provincia ofrecen playas estupendas que se asoman al mar Tirreno, así como aldeas de gran encanto junto a la naturaleza del Parque Nacional del Circeo.
Asomado al Mar Tirreno, el territorio de la provincia de Latina se sitúa en el centro de la llanura pontina. 

Morfológicamente muy variada, esta provincia está formada por montes, llanos y ríos. Las áreas naturales protegidas constituyen una parte importante de la zona, con el Parque Urbano de Monte Orlando en Gaeta, el Parque Natural de los Montes Auruncos y el Parque Suburbano de Gianola. 

El Parque Nacional del Circeo se extiende aproximadamente a lo alrgo de 8500 hectáreas y presenta tupidos bosques, dunas en la parte del litoral, promontorio, humedales e islas. El parque alberga numerosas especies de animales entre las que se destacan las aves, sobre todo las especies migratorias pero también el halcón peregrino y el águila de mar.

El litoral y las islas de Ponza y Ventotene son la mayor atracción turística de la zona gracias a su mar incontaminado. A lo largo de la costa se hallan pequeños lagos de gran interés entre los cuales destaca el Lago de Fogliano y el Lago de Sabaudia. Latina y su provincia son apreciadas sobre todo por la belleza de su costa y la riqueza de parques y oasis naturales, además territorio nos ofrece muchos elementos de interés que atestiguan el pasado, sin olvidar el encanto que representa la arquitectura de la primera mitad del siglo XX que caracteriza el perfil urabano de Latina y Aprilia. 

Latina es la capital de la provincia más al sur de la región de Lacio, en el corazón de las Lagunas Pontinas. Fue fundada en 1932 con el nombre de Littoria en las Lagunas Pontinas, en su día una zona de pantanos y ciénagas y saneadas en los años 30.

La planta de la ciudad es octogonal con calles rectas que parten del núcleo central de la ciudad, la Plaza del Pueblo y los palacios principales, como el de la Cuestura, la Prefectura y el Municipio, dispuestos en otrno a este centro.
En la Plaza San Marcos se encuentra la Catedral salesiana bajo la misma advocación, terminada de construir en 1933, bien reconocible por la fachada subdividida en tres bóvedas que se erigen sobre pilares. Poco más allá el Palacio M, un edificio monumental en altura y forma, que ocupa tres manzanas y forma una M para señalar la letra inicial del apellido de Mussolini, que en este lugar pretendía construir un Foro.

Historia, naturaleza y un mar espléndido son los ingredientes que invitan a pasar unas vacaciones en este lugar, sobre todo en verano. En la costa, destacan las pequeñas ciudades de Sperlonga, un encantador burgo medieval cruzado por callejuelas y casitas que parecen descolgarse hacia el mar, donde se puede admirar además del color intenso del mismo, la gruta de Tiberio, una gruta abierta hacia mar donde se hallaron restos que remontan al siglo I y que son actualmente conservados en el cercano Museo Arqueológico Nacional de la ciudad.

San Felice Circeo es una renombrada ciudad turística del litoral. Esta pequeña localidad está constituida por una parte medieval en la zona alta del Monte Circeo y por una parte moderna a los pies del monte.
Otra ciudad llena de encanto es Formia, que se asoma al Golfo de Gaeta y presume de bellas playas en las que la época romana ha dejado huellas bien visibles. 

Merece la pena hacer una visita a Terracina, dominada por el Templo de Júpiter Anxur al que se llega recorriendo una carretera panorámica, su Plaza del Ayuntamiento, el casco antiguo alto desde donde se admira el Duomo medieval dedicado a San Cesáreo y que luce una amplia escalinata y un pórtico con columnas. A su lado, el Palacio Venditti se remonta al siglo XIV, y la Torre Frumentaria acoge el Museo Arqueológico Cívico que conserva restos provenientes de excavaciones locales sobre todo de época romana. 

Y para finalizar, Gaeta, que se encuentra en una lengua de tierra dominada por el Monte Orlando
Se llega al castillo recorriendo las callejuelas del característico barrio medieval para llegar aDuomo cerca del puerto dedicado a San Erasmo. Esta bonita iglesia luce unas decoraciones de estilo morisco y se reconoce por su monumental campanario que alcanza los 57 mt. de altura.
La cercana Iglesia de San Giovanni al Mare se remonta al siglo X, y se distingue por la magnífica cúpula esférica de estilo árabe; la planta fue construida con una ligera inclinación para permitir el fluir de las aguas en caso de crecidas.

Restos arqueológicos de época romana de inestimable valor se pueden admirar en Cori, Norma, Sezze, Monte San Biagio y Ninfa donde no se puede dejar de visitar uno de los jardines más bellos del mundo, monumento natural que reúne ejemplares de flora y fauna de todo el mundo siguiendo el modelo de los jardines ingleses. Castillos, fortalezas e iglesias medievales se pueden visitar en Cori, Fondi, Maenza, Priverno con su abadía de Fossanova, Minturno y Sermoneta. 

Además de los numerosos balnearios que son una meta privilegiada para el verano, la provincia de Latina se presta a varias actividades al aire libre gracias a sus parques.

 En el Parque Natural del Circeo se pueden practicar el senderismo y excursiones a caballo o en bicicleta. El parque nos muestra sus muchas facetas, acoge innumerables especies de animales, con aproximadamente 25 distintas especies de aves entre las cuales gallaretas y cormoranes y especies raras como el halcón peregrino, el halcón pescador, el águila de mar, la grulla, el flamenco y la espátula.

En la costa merece la pena visitar los pequeños pero encantadores lagos de Fogliano y Sabaudia que ofrecen la posibilidad para quienes practican birdwatching, de admirar las especies migratorias y estacionales, como los patos salvajes y las zancudas.
Para los apasionados de vela y buceo, los fondos marinos de las Islas Pontinas son el destino ideal.

Estas islas de origen volcánico se dividen en dos grupos: el más occidental incluye Ponza, Gavi, Zannone y Palmarola mientras que el grupo más oriental incluye las islas de Ventotene y Santo Stefano. Las conocen bien los apasionados del mar por el color azul cristalino del mismo y por supuesto por la diversión que ofrecen, sobre todo en la temporada de verano.

Innumerables también son las fiestas tradicionales y de folklore repartidas por todas las localidades de la provincia. En Cori se celebra el histórico Carosello dei Rioni (carrusel de los barrios), en el que participan, vistiendo trajes del siglo XVI, los representantes de las tres barriadas correspondientes a las Puertas Signina, Ninfina y Romana que disputan el palio del anillo. En Norma se celebra la Sagra della Caldarrosta (Fiesta de la Castaña Asada) y para la ocasión se montan unos puestos de madera y hojas de castaño y demás material recogido en los bosques, en los que es posible saborear las castañas que allí se asan.

La noche anterior a la celebración religiosa de la Ascensión en Sonnino acontece la sugestiva Sagra delle Torce (Fiesta de las Antorchas). Enmarcada en un escenario encantador, una larga procesión nocturna iluminada por antorchas recorre los pies de los montes hasta llegar, al amanecer, al santuario de la Madonna delle Grazie.
De gran interés es también la Sagra delle Regne, en el casco antiguo de Minturno, donde se sacuden las gavillas de trigo llevadas a la plaza del pueblo arrastradas por bueyes. El trigo es lanzado al aire para ser después dado en ofrenda; una muestra de agradecimiento por la buena cosecha.

La gastronomía local está ligada a los productos de la tierra en una zona con fuerte vocación agrícola pero también lo está a los frutos que ofrece el mar. 
Los productos de la agricultura contribuyen a crear riquísimos platos que a menudo provienen de la cocina tradicional romana como el cordero lechal al horno con patatas, la pajata (entrañas de ternero de leche estofadas), la coda alla vaccinara (rabo de buey guisado), el cordero garofolato (cordero aderezado con clavos, ajo, tomates y vino tinto), y otras especialidades igualmente sabrosas.

Innumerables son los productos típicos de la zona. Ente ellos las mozzarelle, el marzolino (un tipo de queso poco estacionado y de sabor suave) el Prosciutto di Bassiano (jamón de Bassiano) aromatizado con una salsa a base de vino, ajo, pimienta y luego puesto a curar, el jamón cocido de Cori o las aceitunas de Gaeta.

Indiscutible la calidad de las salchichas de Monte San Biagio y de otros pueblos de la provincia de Latina que se preparan con las partes más selectas del cerdo, condimentadas con cilantro y conservadas en aceite de oliva.
Entre los dulces típicos destacan la pastelería seca, los buñuelos de manzana, las roscas clásicas, al vino y las rosquillas fritas que se pueden saborear en las fiestas locales.

La producción vinícola local presume de numerosos vinos con Doc, entre los que destacan el Aprilia Trebbiano y Merlot y el Circeo Trebbiano en las variedades blanco, tinto y rosado.  Cabe destacar también el Moscato de Terracina, uno de los más representativos vinos I.G.T , y también el Aleatico.