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Frosinone

  • Descripción
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Poco conocida a pesar de las muchas bellezas del territorio, Ciociaria y su capital ofrecen a los visitantes espléndidos paisajes, sugestivos pueblos inmersos en el verde y muchos testimonios de su historia.

Cuna de antiguos pueblos itálicos como los Ausones y los Samnitas, la Ciociaria comprende las zonas de los montes Ernicos y Ausonios, los valles del Liri y del Sacco hasta llegar al golfo de Gaeta. El río Cosa que bordea las alturas de Frosinone antes de desembocar en el río Sacco siempre ha tenido mucha importancia en la historia de la ciudad; lo atestiguan los restos de necrópolis hallados a lo largo del rio. En efecto las vetas de agua que brotaban del terreno, dan testimonio de cómo el río era la única fuente de aprovisionamiento de la ciudad, incluso en épocas posteriores.

Las colinas y demás elevaciones a menudo presentan fenómenos de corrosión como por ejemplo las grutas de Pàstena, un conjunto de huecos y salones con espectaculares estalactitas, estalagmitas y lagos subterráneos y las grutas de Collepardo que, a las bellezas creadas por el goteo de las aguas suma hallazgos relacionados con la edad del bronce. 

Además de los itinerarios que dan relieve a los aspectos naturales de la zona y que hacen de ella un lugar perfecto para los amantes de la naturaleza, la Ciociaria y su capital son un punto de partida ideal para visitar antiguas aldeas y antiguos monasterios.

Frosinone, emplazada sobre una colina cuyo perfil irregular ha condicionado su desarrollo, es un centro de origen volsco, conquistada en el 386 a. C., por los Romanos. Se puede distinguir la parte antigua de la villa en lo alto de la colina desde donde se domina la llanura y la parte moderna más abajo.
Piazzale Vittorio Veneto es un verdadero balcón hacia el valle, y su Catedral, dedicada a Santa María Assunta, es de origen románico pero fue en gran parte reconstruida en épocas posteriores.

Entre los monumentos históricos el edificio Pietro Tiravanti es sin duda uno de los más grandiosos de la ciudad. El Palacio de Gobierno, sede de la Prefectura, fue edificado a partir del 1825 y conserva, en su interior, enseres originarios del Palacio Real de Caserta, mientras que en el Palacio de la Provincia, de estilo neoclásico, se exponen obras de Renato Gottuso y Umberto Mastroianni entre otras.

Entre los centros más importantes de la provincia hay que citar Anagni, con su espléndida catedral románica con posteriores influencias góticas y los frescos de la cripta, y el Palacio dei Papi, de Bonifacio VIII, cuyo interior alberga el Museo Histórico Bonifaciano; Ferentino con el Duomo de origen románico y los restos del mercado y teatro romanos; Alatri y su acrópolis en la cumbre de la colina encerrada entre murallas poligonales, uno de los ejemplos de murallas poligonales mejor conservadas de Italia.

 Gravemente dañada por una de las más cruentas batallas de la Segunda Guerra Mundial, la Abadía de Montecassino, fundada en el siglo VI por San Benedicto es considerada como uno de los más conocidos monasterios de la cristiandad. La Abadía de Casamari, en el territorio de Veroli, es otro ejemplo de arquitectura cisterciense en la Italia del centro-sur, inmersa en un sugestivo lugar enmarcado por las montañas. 

La presencia de colinas, áreas verdes y montañas hace de la Ciociaria el lugar indicado para las excursiones y la práctica de los deportes al aire libre. 
Hay muchos lugares donde los amantes de la naturaleza pueden practicar diferentes actividades como trekking, excursiones a pie o a caballo. De estos sitios hay que citar la reserva natural del lago de Posta Fibreno, los parques naturales de la Selva de Paliano, el lago de Cardito, el pinar de Vallerotonda, el lago de Canterno, el bosque monumental de castaños de Terelle, las cascadas del río Liri en Isola del Liri y las grutas de Collepardo y de Pastena.

Las termas son otro de los puntos fuertes de la zona, en especial las estructuras de Fiuggi. Se conoce el uso terapéutico de sus aguas desde el año 1000. Basta recordar que a finales del 1200 el Papa Bonifacio VIII enviaba mensajeros a Fiuggi para que le trajeran las aguas milagrosas, y así también lo hacía Miguel Ángel Buonarroti para beneficiarse de sus propiedades terapéuticas.

Los que aman el esquí y el snowboard, Campo Staffi e Campocatino disponen de centros invernales bien equipados que se encuentran a una altura de 1.500 – 2.000 metros.

Entre las manifestaciones populares hay que recordar el Festival del Folklore de Alatri, una ocasión de encuentro con otras culturas y el Palio dei Rioni con su desfile histórico. En Fiuggi se celebra la Festa delle Stuzze, única en su género, donde se llevan al hombro por las calles de la ciudad grandes troncos encendidos. La leyenda dice que con este gesto simbólico se evoca la intervención milagrosa de San Blas que hizo ver a los enemigos que sitiaban la ciudad, inmensas llamas y fuego que les hicieron abandonar el asedio, pensando que ya había sido incendiada.

En Pastena cada año se celebra la Festa della SS Croce e il Maggio, es una gran manifestación de primavera en que se celebra la fertilidad como acto propiciatorio para la cosecha; en dicha ocasión las mujeres preparan las especialidades locales. 

La gastronomía local comparte con la cocina del resto del Lacio la preparación y los productos básicos, pero se intuye también la influencia de la vecina región de Abruzos. Los ingredientes que provienen de la tierra son sencillos y de gran calidad.

Las pastas al huevo, elaboradas a mano y caseras, son las más conocidas, como i maccaruni, tallarines cortados muy estrechos conocidos como fini fini y condimentados con salsas de carne o tomate. Otros platos son los ñoquis con polenta, los canelones y el famoso timballo ciociaro conocido también como alla Bonifacio VIII, con macarrones condimentados con pollo, salsa de carne, albóndigas, setas y trufas.
Las sopas de judías y otras legumbres se preparan según la tradición con los aromas de las hierbas de la ciociaria.

Un plato rústico pero sabroso son los calascioni, grandes ravioles rellenos, como plato principal o tapa. Las carnes son sobre todo de cerdo, cordero, pollo y conejo que acompañadas con las verduras de temporada forman platos de origen campesino de exquisito sabor.

Los postres son muy sencillos, la mayoría pastelería seca ligada a la fragancia del horno y a las recetas tradicionales. Entre éstas las rosquillas al vino, el susamello, típica galleta navideña, la pigna, dulce típico de la Pascua de Resurrección con gusto a anís, fruta confitada y los amaretti de Guarcino.